Asomarse al IMDB de James Franco puede suponer un camino de no retorno. Como perderse en el Himalaya, en el Desierto del Sahara o en el disco de Taburete. Tan sólo en 2017, el recién galardonado con la Concha de Oro en el Festival de San Sebastián cuenta con 17 proyectos. El último de ellos, ‘The Deuce’, junto al creador de ‘The Wire’.

No sabemos qué tiene. Si su media sonrisa, entre lo pícaro y el que se sabe el más listo de la clase, o simplemente su capacidad de trabajo. O podría ser porque se nota que no le importa el cuánto ni a quienes. Si por algo se ha caracterizado la carrera de James Franco, ha sido por huir del concepto comercial que rige Hollywood. Películas indies y proyectos underground que inevitablemente tenían que colindar en alguna ocasión con David Simon, aquel productor que en el cénit de ‘The Wire’, esa serie que gusta a todo el mundo pero que casi nadie ha visto, dijo: “A la mierda el espectador medio”. Era cuestión de tiempo que ambos trabajaran juntos y, curiosamente, la unión llegó tras el rechazo del propio Franco a ‘Show me a hero’, el anterior proyecto de Simon a este relato sobre el porno.

“Hasta hoy, hemos contado las historias heteronormativas en nuestras películas, en nuestros programas, en nuestros anuncios y en todas partes. Creo que es saludable cuestionarlo y  mostrar narrativas alternativas”.
James Franco

‘The Deuce’ no es su primera aproximación al mundo de la pornografía. El actor nacido en Palo Alto ha mostrado siempre una curiosa fascinación por el mundo “queer” y el porno que ha plasmado en diversos proyectos audiovisuales. Con ‘The Broken Tower’, Franco se puso en la piel de Hart Crane, el torturado poeta homosexual que se suicidó a la edad de 32 años. En ‘Interior. Leather Bar’, recreó todas las escenas con sexo explícito gay que se eliminaron de metraje original de ‘A la caza’. Y para rematar esta pseudotrilogía, produjo ’Kink’ en 2014, un documental sobre el sadomaso. Pedradas o preocupaciones que han acabado devorando al personaje mediático, confundiendo su interés cinematográfico y artístico con su orientación sexual. Algo que, por cierto, James Franco se ha tomado como un juego.

Pero no es el único que bromea con esta ambigüedad convertida en una imagen de marca que ha impregnado en su carrera. En ‘This is the end’, una meta-comedia escrita por sus colegas Seth Rogen y Evan Goldberg en la que también estaban presentes más amigos como Jonah Hill o Jay Baruchel, James Franco se interpretaba a sí mismo alcanzando una versión exaltada y paródica de un Franco que se muestra heteroflexible, onanista y amante del arte ‘queer’. Y en su propio Roast (ese formato tan yanki en el que un invitado se sienta en un sillón y sus más allegados se meten con él con risas y amor), el propio Hill hacía uno de los chistes más brillantes de la noche: “James Franco es el Johnny Depp de nuestra generación…si Johnny Depp fuera peor actor y le gustara chupar hombres”.

Siguiendo con más perlas de Jonah Hill en este maravilloso Roast que se puede disfrutar en Youtube, el actor que más cambia de peso en todo Hollywood también hacía una mención jocosa a la hiperactividad de Franco. Parafraseando una famosa cita de George Clooney (“hago una película para ellos y otra para mí”, refiriéndose con ese ellos a los grandes estudios), Hill resumía en una irónica e hiriente frase la carrera de James: “Mi amigo hace una película para él y cinco para nadie”.

“James, uno de mis mejores amigos, preferiría hacer una película conmigo que ir a Hawaii juntos durante una semana”.
Seth Rogen

La amistad es otro de los cimientos que ha impregnado su trayectoria. Como todos los actores anteriormente citados, Franco fue amamantado y apadrinado por el director Judd Apatow. Desde ‘Freaks’ and Geeks’ hasta la galardonada en Donosti ‘The disaster artist’, James se ha rodeado de sus más íntimos para algunas de las películas más exitosas. Todas las comedias con el sello de la Factoría Apatow como ‘The interview’, ‘Súperfumados’, ‘La fiesta de las salchichas’ o la citada ‘This is the end’ han tenido como casting recurrente a Seth Rogen, Jonah Hill, Michael Cera, Jay Buruchel, Danny McBride, Craig Robinson, Jason Segel, Martin Starr o su propio hermano, Dave. La mejor forma de trabajar para Franco. O, quizás, la mejor forma de relacionarse con ellos.

Tanto el omnipresente (en su vida y en su carrera, si es que hay alguna diferencia) Seth Rogen como su hermano Dave están también en ‘The disaster artist’, la película que se ha alzado con la Concha de Oro en la 65ª edición del Festival de San Sebastián. La primera comedia que consigue este galardón en los últimos veinte años y que puede inaugurar una carrera de éxitos para la cinta dirigida por James Franco que habla sobre la producción de ‘The Room’, una de las consideradas como “peores películas de la historia”.

Esa pasión por el fracaso, lo alternativo y la defensa del arte propio, es lo que ha buscado David Simon en James Franco. Ambos, junto al otro creador George Pelecanos, narran en ‘The Deuce’ cómo se gestó la industria del porno. Bajo la marca HBO, en los cuatro primeros capítulos ya hemos podido observar una Manhattan oscura y plagada de prostitución. Unas calles por donde Franco se mueve por partida doble. El actor mainstream más prolífico hace gala de su hiperactividad artística interpretando a dos hermanos gemelos. Amén de dirigir algún capítulo que otro de esta primera temporada que ya podemos disfrutar en la plataforma streaming de HBO.

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