Que cada uno de los redactores consultados para la realización de este top hayan escogido diferentes actores y actrices, demuestra que la interpretación es la más subjetiva de todas las artes que engloban la cinematografía. Además, el hecho de poder seleccionar indistintamente a interpretes de cine y series, ha abierto más aún el campo donde cosechar las mejores actuaciones del año. Salvo por el matiz de un actor que sí aparece en dos ocasiones, pero que podréis comprobar que ha sido elegido por diferentes proyectos.

Tan sólo un pero. Es posible que este 2017 haya tenido notables interpretaciones (incluso alguna de sobresaliente) pero ninguna de matrícula de honor. O, por salirnos de lo académico, que alcance el nivel de “se sale de la pantalla”. Sin biopics academicistas que suelen ser vehículos a la medida de algunos nombres, no aparece ningún gran clínic actoral por parte de ellos. Por el contrario, y aprovechando la corriente feminista del curso, han sido ellas las que han sobresalido de la pantalla en numerosas ocasiones. Que estrellones de Hollywood como Nicole Kidman, Reese Whiterspoon, Susan Sarandon o Jessica Lange hayan dado el paso lateral a la televisión, ha reportado un año más “resultón” en las series que en el cine. En total 14 interpretes, 7 actores y 7 actrices en una lista sin ningún tipo de categorización numérica y en la que se pone de manifiesto que seguimos barriendo para casa:

Alba Cordero: 

Belén Cuesta por “La llamada”: La película de los Javis no sería lo que es sin cualquiera de las actrices que la protagonizan, pero es que el trabajo de Belén (que espero que se lleve el Goya) es lo mejor que nos ha pasado este año. Milagros es un ser de luz que nos hace morir de risa y llorar con lagrimones con la misma facilidad que Dios nuestro señor te canta por Whitney Houston.

Javier Gutiérrez por “Vergüenza”: ¿Os acordáis de esa escena de ‘The office’ en la que Michael Scott le promete a unos niños pobres que les va a pagar el colegio para luego no hacerlo? Pues Jesús, protagonista de ‘Vergüenza’, les hubiese dicho que para qué quieren estudiar si van a morirse de hambre antes de acabar el trimestre. Y conseguir que te rías con eso sólo lo puede hacer Javier Gutiérrez.

Carlos Ortigosa Arnau: 

Daisy Ridley por “Star Wars: Episodio VIII – Los Últimos Jedi”: En medio de una entrega galáctica que ha roto algunos moldes pero que al mismo tiempo ha mantenido, por mucho que digan, los rasgos esenciales de la franquicia, Daisy Ridley ha vuelto a demostrar su solidez para un papel que requería alejarse de la endeblez del cine de acción corriente. El personaje de Rey se ratifica como una buenísima noticia tanto para los veteranos nostálgicos de la primera trilogía como para los fans de cualquier mota de polvo que tenga que ver con Star Wars.

Hugh Jackman por “Logan”: Al ritmo del “Hurt” cantado por un crepuscular Johnny Cash, Hugh Jackman vuelve a demostrar que él, y solo él, es Lobezno. Pero no se mete en la piel de un superhéroe al uso; su actuación es la de un hombre desgastado, pétreo y atormentado que estremece con cada mirada y contribuye a crear una de las grandes joyas del género.

César Pereyra:

Sally Hawkins por “Maudie”: El mérito de Sally Hawkins en la entrañable “Maudie” radica en saber balancear los rasgos físicos y emocionales de su personaje, la artista canadiense Maud Lewis, logrando un fiel y verosímil retrato no solo de las limitaciones que una severa artritis le dejaron desde pequeña, sino de la increíble tenacidad por superar los obstáculos que la sociedad y su familia pusieron en su camino al éxito.

Cameron Britton por “Mindhunter”: La articulada manera con la que Edmund Kemper describe ante los agentes Ford y Tench cómo asesinó, decapitó y abusó sexualmente de su madre en el segundo episodio de “Mindhunter”es solo una muestra del brutal trabajo que el actor Cameron Britton llevó a cabo para lograr uno de los momentos más viscerales que Netflix nos ha regalado jamás. Su analítica mirada, el académico tono de su voz y el ritmo de su discurso completan una interpretación para la historia.

Jorge Boscá: 

Anya Taylor-Joy por “Múltiple”: Dicen que una imagen dice más que mil palabras, pero yo siempre he pensando que una mirada puede llegar a decir más todavía. Anya Taylor-Joy consigue exactamente eso, una mirada profunda, muestras de traumas internos, instinto de supervivencia, ser consciente de lo que significa ser diferente y sus consecuencias y todo ello a través de la mirada y el silencio, palabras las justas y adecuadas en una interpretación capaz de mostrar el horror del presente mezclándose  con sus temores pasados más internos.

Rami Malek por “Mr Robot”: Ojos a punto de salirse de sus órbitas, cara de descolocada, sudores fríos y paranoia mucha paranoia. Así de forma simple podría describirse a Rami Malek en Mr Robot, uno de los personajes con mayor profundidad psicológica que ha dado la televisión. Una interpretación en lucha interna con su alter ego por comprender la razón de sus actos y de su propia existencia. Un personaje encerrado entre dos mundos el del héroe y el del villano en los que ni el mismo se reconoce. Todo esto y mucho más en una interpretación de puro esfuerzo físico y psicológico y una claro ejemplo de ello son los capítulos cuatro y cinco de esta tercera temporada.

Lara Ben-Ameur:

Elisabeth Moss por “The Handmaid’s Tale”: Es necesario valorar las grandes interpretaciones que nos han dado las series de TV este año y al realizar una evaluación general Elisabeth Moss merece pasar por delante de muchas actuaciones visionadas en la pequeña pantalla por ‘The Handmaid´s Tale’, una papel arriesgado con un mensaje feminista potente que nos hace reflexionar sobre nuestra situación actual.

Javier Gutiérrez por “El Autor”: No es ninguna novedad que Javier Gutiérrez se encuentre entre la lista de mejores actores dentro del ámbito nacional y sin duda se merece estar una vez más entre las mejores interpretaciones del año por ‘El autor’, una actuación valiente, atrevida, intensa que muestra la versatilidad del actor español. Una obra que no se pueden perder.

Sergio F. Fernández: 

Laia Artigas por “Estiu 1993”: Hay miradas únicas, miradas que enamoras y miradas que esconden millones de secretos. Encontrar esa mirada es tan fácil como que te toque la lotería de navidad. La mirada de Laia Artigas es puro cine y Carla Simón, sabedora de ese poderío, lo exprime al máximo en “Estiu 1993”, pero con delicadeza, al mismo ritmo que la soberbia película. Como apunte añadir que es una vergüenza que la Academia de Cine Español no tenga en cuenta esta interpretación por cuestiones numéricas, o eso dicen.

Andy Serkis por “La guerra del planeta de los simios”: Si piensas detenidamente en un actor que haya marcado los últimos 15 años de HISTORIA del cine ese es Andy Serkis. A parte de estar en todas las grandes superproducciones de lo que llevamos de siglo ha sido capaz de innovar hasta puntos sólo soñados antes mediante los videojuegos. La constatación definitiva es lo que hace con Caesar en “La guerra del planeta de los simios”, una de las cumbres del cine comercial de los últimos años que se sostiene por encima de cualquier filigrana de Matt Reeves en la actuación de Serkes, he ahí el gran logro frente a su predecesora, “El amanecer del planeta de los simios”.

Víctor Sebastián: 

Susan Sarandon y Jessica Lange (ex aequo) por “Feud”: En el año en el que a las producciones sobre mujeres y hechas por mujeres les dejaron tomar por fin las riendas (en TV nunca se hicieron tantas y tan buenas series con supremacía fémina: ‘Glow’, ‘The handmaid´s tale’, ‘Feud’, ‘Big Little lies’…), destacan por mucho las interpretaciones de actrices como Elizabeth Moss, Nicole Kidman o Alison Brie. Pero nada, absolutamente nada, puede superar a lo conseguido por Susan Sarandon y Jessica Lange en ‘Feud’. Dos actrices veteranas haciendo de dos actrices veteranas. Una serie de la que poco se ha hablado en España pero que ha sido de lo mejor del 2017.

James McAvoy por “Múltiple”: En el regreso a los aplausos de Shyamalan han tenido mucho que ver las nueve interpretaciones diferentes que realiza James McAvoy en ‘Múltiple’. Un poco olvidada por haber sido estrenada a inicios de año, la última película de M. Night ha sido el vehículo perfecto para demostrar que no hay nada más lujoso para un actor que la posibilidad de afrontar y profundizar en la psique de varios personajes a la vez. McAvoy consigue desprender terror con cada mirada o, por el contrario, la mayor de la candidez y la inocencia. Su no nominación a los Globos de Oro es ya una de las injusticias del 2017.

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