El director Tomas Alfredson de la mano de Michael Fassbender nos trae a la gran pantalla su particular visión de la famosa obra literaria de Jo Nesbø  ‘El hombre de nieve’

En una etapa donde proliferan los actores encasillados en un solo registro nos encontramos en pantalla pequeños diamantes de talla brillante donde cada faceta brilla con carácter propio, ninguna de ellas es igual.

Esta semana en cartelera podemos encontrar un buen ejemplo, Michael Fassbender. Con el estreno del  thriller ‘El muñeco de nieve’, metraje inspirado en la obra de Jo Nesbø,  nos vuelve a deleitar con uno de sus registros, en esta ocasión el actor germano-irlandés se adentra en la piel de Harry Hole, un policía de Oslo que destaca por su inteligencia  y su éxito en la  resolución de casos pero con una vida personal atormentada, que tendrá que hacer frente a una de sus investigaciones más complejas, la búsqueda de un asesino en serie de mujeres cuya conducta desaprueba.

No nos encontramos por tanto ante un relato o un personaje novedoso, es fácil que nos venga a la mente la trilogía ‘Millenium’ de Stieg Larsson, series como ‘The Killing’ o River’ entre otras. Tampoco es el desarrollo argumental su punto fuerte, de hecho es bastante deficiente, cuenta con una resolución precipitada y aunque nos aporta numerosos datos y subtramas para desorientar al espectador finalmente a mitad de metraje los cabos están más que atados. La riqueza del film  radica es la explotación de su enclave nórdico, con planos estáticos, amplios y perturbadores acompañando a la perfección la oscuridad de la trama.

Además de sumergirnos por completo en la tenebrosidad y el clima invernal de Oslo otro de los puntos clave son sus interpretaciones, una solvente Rebecca Ferguson funciona a la perfección como contrapunto a Fassbender. Todas las ramificaciones de la película llevan a él, sostiene y da empaque al metraje y es en este punto donde volvemos a darnos cuenta  que estamos ante un actor sobresaliente, físico y camaleónico. Gracias a la calidad de sus trabajos en los últimos años se ha convertido en uno de los intérpretes del momento, alternando proyectos más comerciales con otros de carácter más independiente, todos realizados con la misma pasión, calidad y entrega.

En numerosas ocasiones se ha hablado de los mil rostros de Michael Fassbender. Ha sabido destacar en producciones como ‘Fish Tank’ de Andrea Arnold o ‘Hunger’ de Steve McQueen llamando la atención de la crítica, pero es en ‘Shame’ su segunda colaboración con McQueen donde se ha consolidado como el gran monstruo interpretativo que es al conseguir tratar con verosimilitud sin rozar en ningún momento lo erótico el trastorno de un adicto al sexo.

Su punto fuerte  son los retratos de hombres atormentados, no solo lo vemos en ‘Shame’ o en ‘El muñeco de nieve’ si no también en obras como ‘Jane Eyre’, ‘Un método peligroso’, ‘12 años de esclavitud’ ,‘Macbeth’ o ‘La luz entre los océanos’ , en todas ellas vemos a un Fassbender afligido pero en ningún caso podemos encontrar unidad en sus interpretaciones, regula como pocos la gesticulación y expresión que necesita cada uno de los personajes.

¿Estamos ante el nuevo Daniel Day- Lewis? Sin duda… y seguro que a un nivel superior con muchas más facetas por descubrir.

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