Grupo: Chlöe's Clue
Sala: Jerusalem Club

Un segundo disco siempre es la prueba evidente de que un músico va en serio. Que todo lo que sucedió con el primero no era casualidad. Además también es la mejor forma de seguir buscando un sonido propio. Es por todas estas premisas y muchas más que “Panorama” de Chlöe’s Clue era de los discos más esperados del 2017. Y no defrauda. “Panorama” es la constatación de que hay una compositora detrás de un pseudónimo y que todas aquellas canciones de “Hidden Rhytms” no era sólo la colección de composiciones de adolescencia de una niña enamorada de Jero Romero y de Charlotte Gainsbourg.

Tras la publicación de ese segundo trabajo la otra gran fecha para un artista o grupo es la de la presentación. Chlöe’s Clue anunciaba la fecha de presentación de “Panorama” para el 16 de diciembre. En el calendario de festejos musicales una fecha jugosa, pero complicada si se tiene en cuenta que es fin de semana absoluto de cenas de empresa y amigos invisibles por doquier. Pese a ello desde que se abrieron las puertas el Jerusalem Club mostraba una entrada estupenda. Desde el Atomic Art en el lejano mes de abril Chlöe’s Clue no actuaba en Valencia (más tiempo aún sin su banda al completo como en la Jerusalem, compuesta de Cayo, Xema, Borrás y Alfonso) y además de contar con un público de todas las edades se agradecía ver músicos valencianos de bandas como Laverge, Badlands, We Used to Pray o Junior Mackenzie.

“Panorama es la constatación de que hay una compositora detrás de un pseudónimo”

“Visions and Versions” abría la noche. La canción encargada de abrir “Panorama” es toda una declaración de intenciones, capaz de viajar desde una letanía posmoderna al brillo más esclarecedor en poco más de tres minutos. Tras “The Desk of Despair” y “Pain Boutique” rescataba una de las composiciones más pegadizas de su primer LP, la deliciosa “Brick Lane”.

En “Dibidáa” el poderío escénico de Chlöe’s Clue se hizo aún más tangible. Desposeida de su guitarra Raquel Adalid se movió con formas similares a las de Florence Welch, capaz de cautivar y de ajusticiar al respetable con una sola mirada.

En “Panorama” (que da nombre al disco) se constata que estamos ante una compositora con una facilidad asombrosa para llegar al estribillo, mientras que “At Home”, el coqueteo de Chlöe’s Clue con la electrónica siempre es bien recibido. “Rumors from a Room” y “Decadence is dead” (esta es ideal para consumir con un buen mojito) precedieron a “Que Te Vaya Bonito”, el saltito de Raquel Adalid al castellano, que en esta ocasión estuvo acompañada de Guille (guitarrista de Badlands) para exaltar el instante.

Casi todas las canciones de este nuevo álbum ofrecen pequeñas pistas caribeñas con las que Raquel y Tono Hurtado (productor de cabecera de Chlöe’s Clue) han impregnado este nuevo disco, pero no se debe confundir lo caribeño con lo latino. “Panorama” no tiene nada que ver con los héroes de la ‘Fania’, sino con el concepto más mediático del Caribe, casi como si fuera una estampa de postal puesta ahí por el autor, y el autor en este caso, como si de un Barton Fink en fenenino se tratara, admira y extraña la postal a partes iguales.

En la recta final de la actuación, “Michel, Rum Is Not Good” se antoja como pieza clave del panorama pop de los últimos años y a su vez “Cafe-Bar 2000” como una de las mejores ensoñaciones musicalizadas de este 2017. Excelente forma de terminar un concierto en el que quedó de manifiesto que estamos ante uno de los proyectos musicales con más rango de crecimiento en el panorama estatal y que la decadencia puede ser un gran argumento para crecer sin perder la sonrisa del rostro.

Fotos: Rocío Tuset.

Crónica: Sergio F. Fernández.

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