Grupo: XIII Fra - Festival de Rock d'Alaquàs
Sala: Alaquàs

El teléfono móvil echó chispas. Del estío, en el que poco más que una mierda importas a cualquiera y lo mismo a ti los demás, había que inventarse como en la vuelta al cole un resumen de tus estupendas vacaciones, lo más corto posible y contarlo rápido: era día de reencuentros. La excusa era el primer acontecimiento, que suele marcarse, entre la especie indi (o no) valenciana media: el Fra (Festival de Rock d’Alaquàs). Teníamos una cita.

La víspera ya se notaba su aliento. De camino, casi al vuelo, era Nando quien llamaba y en cinco minutos se montaba en el coche. Relativamente pronto, el ambiente en Alaquàs iba cuajándose. Con la cena y unas cervezas en la pista de skate-board frente al recinto que alberga el XIII Fra, el tiempo se ajustó. Primera gran reunión de la temporada, ya un clásico, y buen cartel a doble jornada. 31 de agosto, The Charlatans, The Sounds, The Rakes y Antonomasia, actuaron en orden inverso.

Amplio y digno escenario, el terreno de juego para campar cada uno a sus anchas y tres grandes barrar de avituallamiento conformaban un espacio inmejorable. Las buenas iniciativas, cuando se llevan a cabo con ilusión, no pueden hacer más que mejorar, y ese es un tanto que se debe apuntar la organización del Fra, bien apadrinada por el Ayuntamiento de Alaquàs.

Excelente velada, por temperatura, a la tenue luz de la luna menguante. Diremos, que nada nuevo. Las propuestas de los londinenses The Rakes y los suecos The Sounds, con la inevitable comparación con The Charlatans, permitieron añorar por instantes aquella fiebre por el brit pop de mediados de los 90 y un sonido, más limpio. Ya ves.

La conexión de los primeros se hizo de rogar y sé logró en contadas ocasiones. Con el recorrido escaso, habitan en la densa maraña de la new wave. Lograr el movimiento, es uno de los imperativos a los que se ha visto abocada una de las ramificaciones de la escena actual. Bien vale el típico inglés palo de graciosos movimientos, como en The Rakes; o una rubia bien marcada por unos shorts de cintura altísima. A su favor, las formaciones hechas con lo indispensable: guitarra, bajo, teclados y batería. No los crucificaremos porque las referencias hablan bien, les prestaremos atención, pero no fue su noche, tampoco su sonido.

De otro tiempo, The Charlatans, más medidos en casi todo, se acercaron más a su sonido y por eso su concierto supo mejor y captó mayores atenciones y compenetración. La actitud, la de entonces: en pasivo. The Charlantans han sabido pasar el tiempo dignamente jugando la UEFA, aspirando a Champions, con la magia de un hammond y un sonido clásico y personal. Entre Manchester y California, donde vive su voz cantante, Tim Burguess. Bien en muchos momentos, lo dicho: conectaron. Aunque su canción My beautiful friend, por la que el que firma abajo siente debilidad, no saliera rematada, lo mejor fue eso: la reunión con la gente, de nuevo. Otra vez.

Para el 1 de septiembre: Máximo Park, Mercury Rev, Heavy Trash, 7º Sueño y Punk Tomata. Continuará…

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