Grupo: Contempopranea 2007
Sala: Localidad de Alburquerque

VASELINA INTRODUCTORIA

Hace un año que a una provindencial loca se le ocurrió pasar por debajo de mis piernas en el sentido más literal de la expresión. Hace 12 meses que su guapa y sureña amiga se me acercó bailando frente al escenario del Contempopranea, allí, bajo el castillo. No recuerdo que canción sonaba, ni siquiera muy bien de lo qué hablamos, pero ahora, y tras 365 días, puedo asegurar que se dieron las circunstancias perfectas. Gracias a ese destino que, aunque casi siempre aciago e incomprensible, a veces decide, con acierto, por ti. Y no puede ser casual, me niego a pensarlo, que la magia de este festival, la presencia del castillo, no tuvieran nada que ver en ello. No me voy a poner a escribir una novela, aunque puede que ya tenga un comienzo, pero no cabe duda que la del 2007, ya de primeras, iba a ser una edición especial.

Además, horas antes del evento, recibo la propuesta de colaborar con Canal Extremadura Radio, para cubrir el festival íntegramente en directo. 18 horas de conciertos, junto a Marce Solis (La Costa Oeste), Pepe Gallardo (La Factoria Sónica), Julio Ruiz (Disco Grande) y todo el equipo de www.canalextremadura.es , muy difíciles de olvidar. A ellos y la estratégica ubicación- elevados a la derecha del escenario- le deben mucho las palabras que siguen a continuación.

A tener en cuenta que el, casi, inmejorable cartel y la creciente fama del festival alburquerqueño han acarreado este año la mayor afluencia de gente antes recordada; un hecho negativo en algunos momentos, sobre todo a la hora de querer presenciar los conciertos de más peso y en el momento de acceder a la barra- ya que sólo había una-. Este único e importante pero está llevando a la organización del programa a plantearse algunas dudas sobre la ubicación del festival. A mí los cambios me acojonan, pero no hay que alarmarse, son varias las posibilidades y Pepe Gallardo lo explica mejor en el blog de La Factoría Sónica: blog.myspace.com/lafactoriasonica

Busquemos pues la mejor solución para que no se pierda la magia de ese festival en el que un día la conocí bailando bajo la atenta presencia, en lo alto, de aquel castillo. Y ahora sí. Hablemos de música, que la hubo mucha y de gran calidad.

VIERNES 27 de JULIO

Nos acordábamos de las copas ingeridas en la Plaza del pueblo y en El Cómic la noche anterior y todavía reíamos orgullosos y seguros de que llegar en jueves a Alburquerque, aunque sea tras largas horas de coche nocturno, exhaustivo registro de la Benemérita y tras pérdida de las actuaciones de los maqueteros de turno- por cierto grandes alabanzas a la actuación de Astronautas han llegado a mis oídos-, vale la pena. Pues eso, que mientras la ligera resaca nos hacía evocar nuestros bailes el jueves, señalábamos con un boli rojo el triunvirato de bandas que iban a reinar en la noche del viernes: Grupo de Expertos Solynieve, Deluxe y La Habitación Roja se erigían dueños de un cartel en el que casi nada era desdeñable. ¿Quién iba a poseer el castillo? Estaba por ver.

Aún debatiendo la escamosa ausencia de Ellos, comenzaron los desconocidos y portugueses Plastica– así, sin tilde-. La asfixia que legaban las negras vestimentas del grupo y, sobre todo, el gorro de invierno- que no se quito ni para la entrevista- que portaba el cantante se transfirió, como agradable oscuridad sonora, en una primera y sorprendente actuación que pese a recibir el siempre difícil encargo de abrir el festival convenció propios y extraños- que no eran pocos- y regaló, además, entre su bien tejida psicodelia, la canción Bittersweet Symphony de The Verve. Empezábamos bien, pues, y todavía no habíamos comenzado.

De Madrid y con un pop fácil- tal vez demasiado- de asimilar, llegaron El Alpinista, para, aún con el sol brillando sobre la estepa extremeña, animar a los pocos que se sabían sus temas de pop rápido e impregnados de peligrosa querencia a vacíos referentes del maisntream. Decir que fue el concierto menos llamativo de la velada tampoco es mojarse ya que compartieron tarde con grupos de alto standing, pero sin duda lo fue. Sin embargo, como su nombre indica y con ganas, llegaron a una respetable cima cuya bandera más celebrada fue el famoso “Ramito de violetas” de la extinta Cecilia.

Con camisas de cuadros, tejanos y, lo más importante, con un sonriente J a la cabeza, salieron Grupo de Expertos Solynieve, así como un grupo de amigos, a divertirse. Y eso
es lo que son si no fuera porque no en todas las peñas coinciden cinco excepcionales músicos. Las bien estructuradas y apacibles remansos de felicidad en que
derivan las composiciones de los defensas centrales Manu Ferrón y (J)uan Rodríguez (Montero y Castillo) aprobaron con nota ante la mirada de un numeroso público que no salía de su perplejidad al ver al también vocalista de Los Planetas con la felicidad no sólo en la boca, sino también en los ojos y en el verbo. Culminaban así, los expertos- como buenos granadinos- de la nieve y el sol, un excelente directo en el que la Telecaster y los dedos de Víctor Lapido y la clase de Bruno Lomas a la batería fueron los condimentos suficientes para convencernos de que el folk con sorna andaluza se ha convertido, incluso a su pesar, en un ejemplo de la famosa expresión: “llevar a tu terreno”. El sol se ponía en el Oeste, aunque por el Este.

Deluxe, o Xoel López, había dejado dudas con sus últimos discos íntegramente en castellano, la vedad. Pero claro- y hablo a posteriori- a ver quién tiene bemoles de dudar de su directo tras una de sus intervenciones. Y es que sale el tío: traje blanco, corbata, zapatos relucientes…hecho un mod, y ya como que mola. Tras él una banda de órdago y comienza un concierto que si en lo estético era mod, ahora ya ha pasado, y tú no te has dado ni cuenta, por el rock y el blues. En solitario, con la banda, a la armónica, a la acústica- pelos de punta en “Bienvenido al final”-, poco le quedó por hacer a este superdotado del escenario que supo manejar su voz y la emoción del respetable como y cuando le dio la gana. Interpretó temas de sus últimos discos, también, como no, el himno “Que no”; pero el cenit tuvo nombre y apellidos anglosajones y fue la impactante interpretación- colaboración incluida del público- de “If things were to go wrong”. El gallego había puesto el listón muy alto.

La Habitación Roja ya no quieren ser poperos y aunque nunca dejarán- ni ellos ni su público- de serlo, sus atuendos negros y su nuevo sonido crudo “made in Steve Albini”, son una seria proposición hacia un cambio de sonido y coherente evolución. Así que con temas de la primera parte de su nuevo trabajo, “Cuando ya no quede nada”, quisieron comenzar para dejar claro de qué iba el tema. Pero estaban en el Contemporanea y eso a ellos les motiva, se nota, así que a grandes temas de “Nuevos tiempos”- “Nunca ganaremos el mundial” o “Van a por Nosotros”- pronto se les unieron inexorables apariciones como “Crónico” o “La edad de Oro”. A estas alturas Jorge ya iba de espasmos, Marc ya se la había jugado en el abismo del foso y Pau había derramado precisos y hieráticos punteados de su manida guitarra; hasta aquí todo más o menos normal, pero para sorpresa de los de abajo, y antes de despedirse con la nueva pero magistral “Cuando ya no quede nada”, José- batería y supuestamente tímido- se bajo del pedestal, Gin&Tonic en mano, para interpretar una dudosa y divertida versión de Los Brincos- era lo que procedía-, a la que también se unió Sergio Vinadé de Tachenko. Como Ellos había cancelado, pues hubo bises y los valencianos decidieron cerrar con “Un día perfecto”, preludio de que la noche no lo era menos.

Perdonen pero de Catpeople no pude ver nada- algún rato tenía que tomarme una copa-. Así que insto a algún Contempopráneo a que lo narre y nos lo remita a esta página, al servicio de la información sónica y a poder ser independiente (interesados a sección contacto), lo ocurrido con los vigueses. Ahora sí, que no se lo olvide recordar que una preciosa luna, no llena por milésimas, nos vigilaba en el cielo.

A Dorian ya me los había tenido que perder en el FIB por cuestión de incompatibilidades horarias y no estaba dispuesto a que me ocurriera lo mismo. Tenía mis vacilaciones, lo reconozco, con el directo de los electrónicos catalanes, así que los comencé a mirar con ojos prejuiciosos. Y es importante resaltar esto ya que más mérito tiene decir ahora que me resultó una actuación de lo más interesante. Si bien es verdad que el directo no equipara a las grabaciones, los juegos sonoros y los cambios de ritmo que exhibió el cuarteto sirvieron para hacer bailar a una audiencia que, aunque ya cansada por las horas que eran, bailó y entendió los mensajes sociopolíticos de la banda. Conjuntados con uniforme de diseño, teclado, batería y con simpatía homosexual, Dorian no dejó ninguna de sus mejores temas en el cajón sonoro- véase “El Futuro no es de nadie”, “Te echamos de menos” o la pegadiza “A cualquier otra parte”- para convencer, incluso a los que íbamos a cara de perro.

Para finalizar, y qué bien estuvo, Dj Contempopraneo- bajo cuya piel se esconde Agustín fuentes, director del festival- hizo bailar, con la genial música de los Smiths como base, a una enfervorecida legión de festivaleros que no tuvieron miedo de desafiar a la resaca, al sol y a la alineación de planetaria del día siguiente, aún a sabiendas de que la jornada venidera se auguraba más potente y calurosa en todos los sentidos.

La parida que me he inventado al principio de los tres reyes y el castillo…decidan ustedes, a mi se me hace impossible y, además, lo había hecho para buscar un título bonito para esta crónica. ¿Grupo de Expertos Solynieve?, ¿Deluxe?, ¿LHR?…Ya saben, diferentes estilos.

Contempopranea.com” target=”_blank”>www. Contempopranea.com
http://www.myspace.com/julioruizdiscogrande

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