Grupo: Fernando Alfaro + Pentatrónika
Sala: Auditorio de Las Naves

El pasado domingo 18 de octubre el complejo cultural Las Naves acogía en el auditorio la presentación del nuevo disco de Fernando Alfaro llamado “Saint – Malo”. El músico albaceteño, uno de los grandes del rock patrio, se ha reinventado nuevamente con un disco más vitalista a lo que nos tiene acostumbrados, aunque sin renunciar a su estilo crudo, melancólico y sarcástico por momentos que tanto le caracteriza.

El concierto coincidía con un evento paralelo organizado por quéCraft, un colectivo especializado en todo lo relacionado con artesanía, creatividad y diseño. Una casualidad al igual de todas las iniciativas culturales organizadas ese mismo fin de semana que podían influenciar en la asistencia del público al concierto del ex-Surfin Bichos y ex-Chucho. El cuño de la entrada informaba del responsable de tan magna velada un domingo por la tarde, El Klavo, una promotora de reciente creación que los últimos meses ha estado agitando la actividad “conciertil” de Valencia con propuestas como Amatria, Havalina y próximamente Hidrogenesse.

pentatronika

Sin más preámbulos saltaba a escena el grupo elegido para calentar motores, Pentatrónika, el nuevo proyecto de Guillermo Artés, un veterano de la escena local, conocido por liderar grupos de estilos tan diferentes como Kindergarten y Guillemka. Presentaba las canciones de su primer lanzamiento “Fuego”, un disco que bebe del blues antiguo donde lo inmediato se vuelve esencial y lo más importante es lo visceral y primigenio. Temas que tocaron como “Iberia Caníbal”, “Políticos diciendo la verdad”, “Chicas con ukeleles”, “Crudo”, “Blues de Cospe Dhal” o “Spain´s pain” dan buena muestra de ello. Destacar la peculiar composición del baterista y co-productor del álbum Dani Cardona que fiel al espíritu del disco (menos es más) tomaba protagonismo en el centro del escenario con una batería básica compuesta por caja, un plato y una especie de tabla de percusión microfonada que sustituía al bombo dotando de un resultado espectacular a la actuación. En el descanso como novedad pudimos ver proyectado el nuevo videoclip de Fernando Alfaro llamado “Saariselka Stroll”, el corte número dos de su nuevo trabajo.  

fernando alfaro

Tras un breve descanso saltaba a escena con un auditorio a medio aforo con sed de escuchar las nuevas canciones así como bailar y cantar aquellas más conocidas de sus proyectos anteriores. “Arrancando las vías” era el tema elegido para abrir el concierto e introducirnos en ese peculiar e incógnito universo creado por el albaceteño. “Se aniquila piso” caldeaba el ambiente y ponía en rodamiento la maquinaria de la banda que le acompaña. “El ascensor de Herodes” sacó su faceta sarcástica y dio paso al primer tema de su etapa con Surfin Bichos, la pixiana “Mi hermano Carnal” extraída del álbum “Hermanos Carnales” en 1992, la que puso en pie a un público que se resistía a permanecer sentada en sus asientos. “Tempus Fugit” relajaba en el ambiente y “Bonita fiesta, ¿verdad?” preparaba para el primer tema de Chucho “Magik” haciéndonos retroceder en el tiempo al año 1999 y mostrando una de sus mayores facetas, la facilidad que tiene para mostrar belleza a través de la nostalgia.

Entre canciones de un modo tímido Alfaro nos daba pequeñas descripciones de las nuevas canciones explicándonos que se encuentra en un periodo luminoso dentro de su carrera y de forma cómica introducía muchas de ellas como por ejemplo “Cucurvitacea” y “Pijama de Fantasma”. Otro trallazo de su época como Chucho fue la levitante “El Detonador EMX” que dio paso a otro de los temas más directos del nuevo disco “La Luna Aplastada”.

fernando alfaro

Pero el albaceteño se había dejado la traca para el final, donde iba a entremezclar los temas más conocidos de su carrera tanto en solitario como con sus anteriores proyectos. “Camisa Hawaiana de fuerza” de su anterior disco”, “Velero” el single de  Saint- Malo, “Rifle de repetición”, “Comida china y subfusibles” y “Fuerte” de Surfin Bichos y “La Mente del Monstruo” de Chucho pusieron fin a un concierto plagado de bonitas emociones y sensaciones. Nostalgia, rabia, felicidad y sarcasmo, y porque no decirlo, optimismo, fueron muchas de ellas. Todo acompañado por una muy buena actuación de la banda y por una sala acondicionada con muy buen sonido.

Solo cabe esperar que con el tiempo y disco a disco pongan a este músico en el lugar que le corresponde dentro de la escena estatal. Y como siempre decimos, que propuestas como éstas dispongan de mayor asistencia para que puedan repetirse más a menudo.

fernando alfaro

Fotos: Fran Calabuig.
Crónica: Jorge Ros.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.