Grupo: Animal Collective + Beach House + The Suicide Of The Western Culture + Joanna Newson
Sala: Poble Espanyol

El verano ya casi se adentra en agosto y todos los festivales grandes han echado el cierre, las multitudes y las carreras entre escenarios son cosa del pasado, pero todavía nos quedan algunas alegrías para estos días cálidos y lluviosos. Como no podía ser otro, el Primavera Sound se ha sacado de la manga un ciclo de conciertos de dos días que casi podríamos calificar de temático. Por un lado la primera jornada se abre con la electrónica terrorista de un grupo que en cuestión de meses ha revolucionado el indie patrio, The Suicide Of The Western Culture, y un colectivo que ya es sinónimo de la marca Primavera Sound, Animal Collective. El segundo en cambio contrasta con lo arriesgado y experimental del primer día, pues la ensoñación folk y las brumosas voces de Joanna y Victoria pisan terrenos similares, no estamos hablando de otros más que de Joanna Newson y Beach House.

De esta manera se hace irresistible desplazarse hasta Barcelona para disfrutar de esta golosina veraniega. Y aquí me encuentro peregrinando al Poble Espanyol -situación primigenia donde el festival iniciara su andadura hace ya diez años- con la sensación de estar asistiendo a una cita especial reservada sólo para incondicionales. Como ya se comprobó el pasado mayo, el Poble Espanyol respira un aura idónea para celebraciones de este tipo de bolos, ya que nada más entrar y ver la gente desperdigada por el suelo y el panorama circundante uno no puede hacer más que pedirse una cerveza y dejarse atrapar por el momento.

27 de JULIO

The Suicide Of The Western Culture no tardan en dar la traca de inicio, y cual mascletá el suelo empieza a temblar y los drones a peinar las cabezas pelilargas. Su fama de ser los Fuck Buttons españoles no sólo está justificada sino ya superada, poco a poco empiezan a desgranar su ópera prima y se hace inconfundible el aroma post-post-rock de temas que resuman el espíritu Warp de los años noventa (Léase Autechre, Boards Of Canada y Aphex Twin).

Los tres encapuchados sobre el escenario están dando una lección al respetable de cómo hacer del ruido sensaciones, y es precisamente cuando “Battle Of The Ebro” acompañada con proyecciones de la guerra civil española nos hace poner los pelos de punta y hasta casi se pueden oír los bombardeos. En las caras del público se pueden distinguir claramente dos expresiones, la de satisfacción de los que han venido con conocimiento de causa a zambullirse de lleno en el ruido atronador y la de sorpresa en los que han venido a ver al cabeza de cartel y no se esperaban que el telonero local tuviera tal contundencia. En resumen, las manos en los bolsillos y las cabezas balanceándose denotaban la aprobación con sobresaliente que otorga el público.

Lo de Animal Collective (en la foto principal) fue un calco del Primavera, un grupo que se jacta de no dar dos conciertos iguales nos hizo sentir un déjà vu respecto a la pasada cita primaveral. ¡Ojo! No estoy diciendo que el concierto no estuviera a la altura, sólo que quienes los amamos en su pasada presentación, los disfrutamos extasiados y quienes los odiaron… pues quienes los odiaron no se arrepentirán de no haber venido. Con la reciente alienación a cuatro, gracias a la reincorporación de Deakin, ha cambiado considerablemente el directo del grupo que antaño se parapetaba tras sus sintetizadores haciendo su propuesta más electrónica. Ahora con Panda Bear a la batería y Avey Tare más pendiente de la guitarra suenan mucho más orgánicos y directos.

Como la anterior vez, rebuscaron en su cancionero menos conocido y decepcionaron a los curiosos casuales ávidos de hits, siendo éste un concierto sólo para iniciados y fans acérrimos. Podría ser criticable que sus únicas concesiones fueran “Summertime Clothes” y “Brother Sport” y que pasaran de tocar canciones insignia tales como “My Girls”, “Fireworks” y demás, pero quienes entienden la ideología del grupo entenderán que tanta creatividad es sólo fomentada por la infatigable curiosidad de estar siempre una vuelta de tuerca por delante. Eso sí, el concierto estuvo plagado de avances de lo que será su próximo y esperado lanzamiento y visto lo visto y oído lo oído, la cosa pinta más que bien. Así que fans y escépticos de Animal Collective, estamos siendo testigos de la eclosión de una de las bandas más emocionantes y sobrecogedoras de los últimos tiempos, una banda, y con eso lo digo todo, que nos ha regalado un Sargent Pepper contemporáneo en forma de alucinación estereoscópica.

28 de JULIO

La segunda jornada se prometía ya desde un principio como una velada templada llena de canciones bucólicas, perfecta para perderse en la ensoñación vaporosa de las noches estivales. Ya nada más ver el majestuoso harpa de Joanna Newson, alzándose cual cisne blanco por encima del escenario, cabía esperar unas próximas horas plagadas de voces femeninas susurrantes y canciones que invitan a rodear con los brazos alrededor de alguien especial.

Es innegable la presencia vocal de Joanna, quien nos deja hipnotizados al instante con su canto de sirena y los delicados arreglos que lo acompañan. Un silencio casi litúrgico se ha apoderado del Poble Espanyol y se puede ver claramente la exaltación en los rostros de las primeras filas. El concierto revisará en su gran mayoría su último lanzamiento, Have One On Me (Drag City, 2010), y también revisitará en versión reducida los puntos álgidos de su celebrado Ys (Drag City, 2006) tales como “Monkey & Bear” y “Sawdust & Diamonds”. Transcurridos ya los primeros temas el concierto se torna un poco plano, pues tanto dulzor empieza a empachar y se echa en falta el contrapunto que la voz de Bill Callahan proporcionaba a la grabación de estudio. El caso de sus canciones más recientes no es muy distinto, una a una son reproducidas con exactitud y a pesar de ser una interpretación fiel de las originales, no consiguen emocionar. Al final de la actuación se nos queda un buen sabor de boca pero queda patente que todos estamos impacientes por zambullirnos en el plato fuerte de la noche.

En escueta alineación a tres (guitarra, teclados y batería) Beach House aparecen sobre un escenario adornado con tres pirámides de luz y pequeñas bombillas adosadas al fondo a modo de estrellas. Podría parecer un hechizo pero desde que empiezan a sonar los primeros compases de “Gila” todo el respetable entra en trance, los ojos cerrados y las sonrisas melancólicas se apoderan de casi la totalidad de los presentes, queda claro que vamos a ser testigos de una celebración litúrgica que por varios momentos se podrá experimentar a modo de epifanía. Por la parte que le toca Alex Scally mantiene el perfil bajo -acurrucado en un lateral acariciando su guitarra- deja todo el protagonismo a la diva del grupo y una vez queda más patente que la nebulosa voz de Victoria Legrand es capaz de arrancarnos de nuestra mundana vida cotidiana para transportarnos a la ensoñación que narran todas las canciones de amor con las que hemos crecido, por un momento la vida parece romance, flores y vino blanco.

Pero dejándonos de tanta fantasía adolescente, el directo de Beach House es una verdadera delicia y su exquisito Teen Dream (Sub Pop, 2010) es desgajado casi en su totalidad. Las canciones se deslizan suavemente unas detrás de otras y casi no tenemos tiempo para recuperar el aliento de tanto suspiro, cumbres como “Silver Soul”, “Walk in the Park”, “Norway”, “Take Care” y una celebrada recuperación de “Master of None” y “Turtle Island” han dejado al público totalmente rendido a sus pies.

Cuando abandonan el escenario los aplausos y los silbidos son ensordecedores, la gente no está dispuesta a irse sin más y por supuesto ellos no están dispuestos a dejarnos ir sin darnos la estocada final. Dos bises finales y una sentida interpretación de “Used to Be” deja a los asistentes totalmente satisfechos, y por qué no, un poco más felices que cuando entraron.

Es difícil explicarlo en palabras pero se podría decir que son los conciertos como este los que hacen que a veces la vida parezca romance, flores y vino blanco.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.