Grupo: León Benavante
Sala: Teatro Lara

Anoche tuvo lugar la puesta de largo en Madrid de uno de los grupos más sonados del verdadero indie nacional. León Benavente, la banda formada por Eduardo Baos (Tachenko), César Verdú (Schwarz) y Luis Rodríguez y Abraham Boba (ambos de la formación de Nacho Vegas), se estrenó en la capital, dentro del ciclo organizado por SON Estrella Galicia, sobre el elegante escenario del Teatro Lara. La excusa: presentar su primer LP homónimo, publicado a finales de mayo.

Fue un concierto repleto de músicos. Imposible no encontrarse entre el público a muchos compañeros de la industria; no por amiguismos, sino porque saben que ahí se cocía algo importante y faltar hubiese sido un acto irresponsable. Podíamos ver entre la audiencia a entidades como Axel de Sidonie, Martí de Mucho, David T Ginzo (Tuya y Sidonie) o Julio de la Rosa.

Con una puesta en escena mínima, sin artificios, alineados perfectamente sobre la tarima, el protagonista principal era aquí la banda en su conjunto. Los cuatro empezaban con un corte instrumental a modo introductorio de un concierto que se esperaba intenso y con alta carga emocional. Le costó una canción a Abraham Boba entrar vocalmente en el concierto, pero todo lo que siguió a ese olvidable tropiezo fue de una calidad que resulta escasa entre los grupos nacionales.

León Benavante es una nueva banda, pero sus miembros tienen a sus espaldas, horas y discos de estudio, pero sobre todo, horas y kilómetros recorridos por los escenarios del territorio indie. Y se nota. Y se agradece. Y promete mucho León Benavente. O no, no prometen, ya son una realidad, no una promesa, algo que ya funciona a la perfección.

César Verdú fue la bestia de ese directo; la alineación en perfecta fila horizontal permitió a todos el disfrutar de la genialidad técnica del batería (“La Palabra”). Luis Rodríguez, bajo en la banda de Nacho Vegas, se ha reconvertido aquí en guitarra y de qué manera; un estilo directo y sin adornos innecesarios que le llevaron a pasar la prueba del directo con soltura (“El Rey Ricardo”). Eduardo Baos y su saturado y metálico bajo se mostraron como pieza fundamentale del sonido de León Benavente (“Ser Birgada”, “Algo Provisional”). Sus aportaciones en los coros de ciertas canciones fueron también esenciales. Conocemos todos a Abraham Boba como músico, seguramente menos como vocalista, pero, después de unos minutos de adaptación, defendió perfectamente los 10 cortes de este primer álbum de la banda. Le faltó algo de soltura a la hora de ser únicamente cantante, se le vio mucho más cómodo detrás de sus teclados o guitarra.

Cuatro músicos reconocidos, un conjunto protagonista en sí, pero no olvidemos la gran calidad de sus canciones. “Ánimo, Valiente”, “Hienas”, “Estado Provisional”, “Revolución”… En fin, no hubo ningún tiempo muerto en el setlist de la banda. En muchos conciertos vivimos altibajos, no existieron en esta ocasión.

Durante los bises, la banda se apropió el “Europa Ha Muerto” de los Ilegales, ¡y sonó tan de esta época que nos ha tocado vivir a todos! Marcó el punto final a una noche de estreno escénico que rozó lo perfecto. El público ovacionó de pie a la banda, y no era por amiguismo, era porque tocaba. Muchas tablas vimos anoche sobre la tarima.

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