Grupo: Telekinesis + The Rosebuds
Sala: Black Note

Telekinesis es una de las bandas que más ha destacado en lo que llevamos de año. Y todo por un muy buen álbum de debut de título homónimo, salvo por la inclusión de una exclamación (Telekinesis!, 2009), y por un hit en concreto que lleva por título 'Tokyo'. Pese a llegar de Seattle, cuna del grunge, lo suyo es el pop, tal vez por eso han colocado en la portada del disco al Big Ben londinense boca abajo.

Pop del bueno, rico en matices, rítmico, con armonías vocales y esa intensidad que emociona. Un disco como se construye como el pop, por capas que se van superponiendo en cada canción, abriendo paso a la voz, a esa guitarra, y así hasta la reunión perfecta en el estribrillo como un auténtico estallido de felicidad. Canciones para sonreír, mover la cabecita, los hombros, la cintura y la puntita de uno de los pies. Pop templado, pop acelerado,y todo en consecuencia. Es decir, una buena y generosa lección repartida en 17 porciones de dos minutos o tres y pico como mucho que pueden incluso llegar a recordar a maestros del género como The Go-Betweens, por citar a alguna de influencias.

Y esto, para hacerse una idea. La idea con la que se iba a la cita en el Black Note para verles y escucharles en directo. Con las mejores intenciones y todos los buenos presagios posibles. Pero desde que se plantaron en el escenario con Michael Benjamin Lerner, alma mater del proyecto, al frente y tras la bateria, la realidad fue que de la formación original de Telekinesis el único era él. Al bajo acompañaba Ivan Howard y a la guitarra un músico pongamos que bastante apañado como para salir del paso porque en eso consistió la velada que se ventilaron en una hora.

Así fue como se presentó Telekinesis en Valencia para enseñar las buenas canciones de su álbum debut. El flaco favor que se le hizo al reportorio fue más que evidente. Con una estruendosa batería y las cuerdas sólo percibibles con esfuerzo, el ritmo de las canciones se perdió con el ruido y la riqueza de sonido más que escuchar había que intuirla. Al parecer, hoy cualquiera se atreve a salir de gira #cosas de la crisis y el obligado ahorro# aunque sea sólo con lo puesto. Pero, al público como que también le importa poco. Al final pareció como si la noche hubiera sido de las grandes de verdad, con el personal coreando el futbolero “oe, oe, oe”. Benditos, si sólo quiren un rato de diversión. Pues la tuvieron: el concierto acabó con varios espontáneos saltando por el escenario y haciendo los coros con el permiso de la banda.

Lo mejor fueron las canciones más desnudas, las que interpretó Lerner con la acústica, y sobre todo, el previo de The Rosebuds totalmente desechufado con Howard y Kelly Crisp con el acordeón, una banda #de Carolina del Norte# con mayor trayectoria y también con un puñado de buenas canciones.

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