Grupo: Sidonie
Sala: OchoyMedio

Sidonie siempre es divertido. No sé si fue por su simpatía, el sonido de su nuevo disco, las dos cervezas previas o por la consonancia de todo a la vez, pero el caso es que fue un buen directo.

En la noche del jueves, antes de empezar el concierto, una fila de gente rodeaba el edificio donde está la sala OchoyMedio de Madrid. Preludio de entradas agotadas y público ansioso. Una vez dentro había gente por todos lados, bastante gente, demasiada gente.

Muchos minutos de espera después Sidonie salió a escena. Arrancaron con Os Queremos. Qué monos. Mensaje positivo nada más empezar, aunque era raro porque el público estaba como medio quieto. Con Nuestro baile del viernes nos dijeron que “bailemos canciones del viernes que ni conocemos, pero bailemos”. Propuesta idónea en un directo de rock y pop aunque el público seguía sin reaccionar. Y por fin Costa Azul hizo que los presentes despertasen. Pegadiza, bonita, mítica. Luego poco tardó en aparecer Sierra y Canadá (Historia de Amor Asincrónico) letra extraña, pop propio y estribillo para saltar.

FullSizeRender (3)

Pero me quedo con la segunda parte del directo. Lo llenaron con bastantes temas de su nuevo disco y los presentaron con gracia. Al sonar Los Coches Aún No Vuelan los músicos encendieron unas velas que habían sobre el escenario mientras hacían sonar un instrumento extraño de la India. Con No Sé Dibujar un Perro un tipo salió con unas cartulinas en las que aparecía la letra de la canción invitando al público a que cantase a modo de karaoke manual. Y de repente Marc Ros bajó al público, subido a los hombros de otro tipo. Marc rodeó el recinto, cantó a los oídos de la gente y besó a una desconocida en los labios.

Estáis Aquí cerró el directo. Lanzaron serpentinas, el gentío saltaba intentando rozar el techo con sus cabezas y todo, todo el mundo cantaba.

Veinte años son los que Sidonie lleva sobre los escenarios. Sus letras son sencillas, sus melodías lineales y no son especialmente agraciados, pero tienen personalidad y los gritos de Marc Ros son maravillosos.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.