Grupo: Ambros Chapel - The Last Memories
Sello: 7Days Music / Harmony Records
Año: 2015

Después de un periodo de tres años sin publicar un largo, Ambros Chapel vuelven con “The Last Memories”, que sucede a su segundo álbum, “Constants Are Changing”, publicado en 2011. En este lapsus, si bien lanzó un EP en 2012 –“Electric Eye”-, la agrupación ha sufrido una evidente evolución, no solo en lo que a la propia formación se refiere. Lejos quedan ya los temas trascendentales, elitistas, intensos y en ocasiones un tanto indigestos para determinados sectores que poblaban sus primeros discos de estudio. Ambros Chapel continúan siendo, no obstante, uno de esos grupos singulares con cualidades que los diferencian del resto de bandas, que al fin y al cabo es de lo que se trata en esta industria.

“The Last Memories”, grabado con Facundo Novo en Novoestudios y masterizado por Mario G. Alberni en Kadifornia Mastering, es un trabajo más optimista, que comienza en la oscuridad más absoluta y se convierte paulatinamente en algo más claro. Un álbum en el que vuelve a predominar la pulcritud y ese grave registro del vocalista Pablo Casero, sin duda una de las señas de identidad del grupo, acompañado de las cristalinas guitarras, que corren a cargo de Óscar Vadillo, las omnipresentes líneas de bajo, interpretadas por Alfred Sanchis, y las medidas líneas de batería, en manos de Jose Rodríguez.

El disco abre fulminante con un “X” que recuerda a una de las bandas mayores de esta corriente post-rock alternativa, como es Muse; claro está, sin la grasa y la suciedad que imprimen los británicos y con un registro de voz, el de Pablo, invertido al de Matt Bellamy. Esta comentada y peculiar voz incluso recuerda en detalles a Marilyn Manson en temas como “Cellophane” o “Brazil”.

A lo largo del disco, y sobre todo en los primeros temas, no pasan desapercibidos esos compases de ruido que en los últimos años han perfeccionado bandas de moda como Toundra en España. Potencia de guitarras, que al unísono entonan notas que crean una atmósfera épica con influencias metal. También hay espacio para baladas excelsas como “I Don’t”, que va marcando un notorio cambio en el disco, que había empezado oscuro y épico y va convirtiéndose, con temas como “Black Dress”, “Future Line”, “The Lonely Fair” o “Solitary Man”, que cierra el largo, en un trabajo más ligero y claro incluso con presencia de tintes pop, contrastado con lo experimental.

Ambros Chapel demuestran que se mantienen en forma, ya pasados cinco años desde el lanzamiento de su primer largo, “Rome”. Han sabido evolucionar y adaptarse a las circunstancias, y con “The Last Memories” vuelven a hacerse un hueco en la escena musical valenciana.

Carlos Ortigosa Arnau // @carlos_ortigosa

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