Grupo: Javier Valiente - En el último momento""
Sello: Musice
Año: 2011

Llega a nuestras manos una Ópera Prima y, como cada vez que sucede eso, Dédalus despliega el telescopio de la investigación para arrojar algo de luz sobre los misterios de los nuevos artistas que, en este mundo ingrato y despellejado como es la música en España, deciden pese a todo reunir sus preocupaciones y registrarlas en forma de canciones. Es el caso de Javier Valiente, un cantante valenciano heredero del rock de autor en castellano que publica En el último momento, un EP autofinanciado y concebido bajo el paraguas de Paco Morillas y que ha contado con los arreglos de Alex Jordá (Manolo Tarancón, Izal) a la batería, Gilbertástico a los teclados y melódica y Manu Vicente a las guitarras. El resultado es un disco homogéneo y bien vestido, casi casi de manual de género, con sus pros y sus contras, pero de sonido firme y sólido.

En el último momento abre con Baby Star, balada de aire melancólico y desgarrado que dará una pista clara sobre el campo de sentimientos que aborda el disco, así como de la manera de cantar de Valiente, grave y sentida; después se acelera el ritmo con Los días negros, que en algún momento de delirio nos ha recordado a hits como Abanibi Aboebe, en un tono más triste y serio pero con ese tipo de fuerza, vaya. Después viene uno de los mejores momentos del disco, Hoy igual que ayer, un tema optimista y luminoso, al que le quedan muy bien las mandolinas y la voz de Paola Morillas, en esta canción a dúo con Valiente desde el primer momento; después, Viaje al sur, una balada nostálgica clásica que da paso a Tus desperfectos, una canción de rock de salón que vuelve a poner en marcha el motor del álbum; más suspendida, candente e incluso un poco lisérgica llega Rascacielos y selvas, canción con algunos de los puntos fuertes musicales del disco y que evoca a una épica quizá excesiva para el tono quejumbroso en que se canta. Aun así sirve de preámbulo perfecto para los ambientes de Inalcanzable, tema con el que Valiente retoma el camino de la melancolía lenta y eléctrica; Pies en polvorosa es justamente lo contrario, el Valiente más marchoso se pone al frente de la orquesta y le sale un rock potente y bailongo, casi latino, prueba irrefutable de que se están quemando las naves pues el disco se cierra con Sin avisar, la canción más pausada y ambiental, con un estribillo de armonías arriesgadas y ligeramente desconcertantes que aportan un punto de experimentación muy a tener en cuenta.

Investigando un poco, Dédalus ha podido saber que Javier Valiente iba para futbolista aunque, como le pasa a muchos, tuvo que apartarse de la competición seria por una lesión. Gracias a esto, supone, tuvo tiempo de indagar más en la música así que felicita a Valiente por cambiarse al lado de los artistas, aunque no duda que también fuera un acróbata sobre el terreno de juego.

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