Grupo: Johnny B. Zero - Mayday!""
Sello: OutsidersFilmsAndMusic
Año: 2014

Nunca está mal toparse en la industria musical valenciana con algo fresco y diferente pero a la vez conocido, que sirva para demostrar que aquí también se sabe continuar con las influencias que han venido llegando en el último siglo a nuestro país. Y así llegó a mis oídos Johnny B. Zero. Su aventura comenzó en Austria, donde Juanma Pastor, líder, vocalista y guitarrista de la banda conoció a Lukas Laimer, baterista austríaco. Tiempo después, el grupo se presentó al concurso Vinilo Valencia, en su cuarta edición, y consiguió ganarlo, compitiendo con los prometedores Dreamy Eyes o Nanga Parbat.

“Mayday!” es el primer álbum de este cuarteto formado por Juanma (vocalista, guitarra), Lukas (batería y percusiones), Julio Fuertes (guitarra acústica y eléctrica) y Nando Vidagañ (bajo eléctrico), con las frecuentes colaboraciones en directo de Raúl Narbón “Pope” (coros y guitarra acústica). Grabado y mezclado por Carlos Ortigosa Segura en Music Rooms Studios, y masterizado por Pablo Martínez en The Bear Sound, el primer largo de Johnny B. Zero nos transporta, con un sonido muy peculiar y trabajado de por medio, a una música lejana y guitarrera que sigue en sus diez cortes un argumento definido, con los abundantes añadidos ajenos a las canciones que dan un sentido al resto del contenido.

El álbum se basa en la mezcla del folk rock con las continuas referencias al blues más guitarrero tanto en los solos como en las voces. Frecuente será la influencia de iconos como Jimi Hendrix en los momentos en que se da libertad a la improvisación con las seis cuerdas, o, hablando de algo más actual, la de Dan Auerbach en el comienzo de temas como “Plastic Bag”. Unido a ello, las letras nostálgicas que llenan el largo con voces corales y la misma voz principal del cantante, algo distinta a lo acostumbrado y que en ligeros detalles recuerda a Julian Casablancas, dotan a este “Mayday!” de melodías muy trabajadas que sitúan rápidamente al oyente en una armonía folk apasionante.

No faltan, tampoco, los “hits”. Es complicado escuchar temas como “Planted Like A Tree”, que abre el disco, “Get Out Of My Way” o “Be My Pal” y no repetirlos en la cabeza durante horas y horas. A destacar también está la forma de cerrar y completar, así, el álbum, con una melancólica canción, “Gold”, en la que se introduce el piano. De esta forma, tenemos ante nosotros un LP muy estudiado y dotado de pequeños detalles que van apareciendo con cada escucha (y, por cierto, cada cual más amena). Se antoja imprescindible seguir la pista de esta banda y permanecer desde este momento a la espera de nueva música; más blues, más rock, más ambientes folk y más improvisaciones guitarreras que nos sigan recordando que en Valencia también hay calidad, y de la buena.

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