Grupo: Limbotheque
Sello: (Millenia Records)
Año: 2010

Conocí a Limbotheque una de estas noches en las que dos docenas de bandas valencianas se amalgaman en alguna sala y hacen un festival endogámico improvisado. Lo típico: sale un grupo, canta dos canciones y se va. Aquel día salió Limbotheque y, pese al barrunte de circunstancias y a la superpoblación de músicos, esgrimió un sonido perfecto, muy asentado y brillantemente ejecutado, profesional pero muy fresco. Ahora, casi un año después, llega a La Redacción Atómica Mon diable (MIllenia Records), su álbum debut que no es ni más ni menos que el reflejo aumentado y mejorado del buen hacer que tiene sobre el escenario esta banda formada por Carol García (Voz), David García (guitarras), Gerard Vercher (piano, teclados, acordeón), Raúl Ortells (bajo, coros) y Xavi Bosch (percusión).

La anécdota económica es que Mon diable es uno de los discos editados por la Diputación de Valencia como premio del Sona la Dipu, cosa que no podemos más que celebrar por la parte que nos toca, ya que es uno de los tres (¡) discos que edita al año dicha institución, un número muy bajo en realidad, aunque algo es algo.

El disco resulta un viaje por varios estilos e idiomas: empieza con “Buon giorno”, canción anglófona pese a su título, y que es una especie de marcha fronteriza, con tintes de banda sonora; de ahí se pasa al un sonido sincopado de “The preacher”, un tema swing clásico, hilvanado por un piano que empieza a dotar al disco del ritmo y del movimiento que lo caracterizarán en general; “Another love song” es un positivo alegato sobre el amor y en el que la esperanza y el optimismo florecen en cuanto suenan los primeros acordes. Tocado en clave de folk estadounidense y con un estribillo que apenas es el final de una frase, se convierte en una de las canciones más estimulantes del álbum.

Limbotheque cambia a un sonido más vintage con “Johnnie”, con una melodía, ritmo y coros procedentes directamente de los 60, sin ornamentos innecesarios; So far away es la balada del disco, una canción romántica clásica de gran empaque y solidez; después viene la frenética y elegante “You don’t own me”. La canción es un grito hacia la libertad individual, de pensamiento, vestimenta y acción, más allá del cerco personal que infunde el amor.

En el corte 7 el grupo cambia al castellano con “No va más”, canción que empieza pausada y suspendida y que en un momento se dispara y ya no deja respirar al oyente; llegamos a uno de los cortes francófonos con “Mon diable”, canción que bien podía ser la sintonía de una película de 007, con un estribillo sencillo y apasionante; con “Mujer pantera” Limbotheque entra en una especie de tarantela de tiempo acelerado, con una temática fabulada que relaciona la depredación con el amor; por último encontramos al final del disco “Le chanson”, un gracioso country en francés, apelativo y pegadizo, que sirve de colofón perfecto para este álbum ecléctico que, si bien no inventa nada, revisa multitud de estilos de una manera académicamente perfecta, pasados por el tamiz de la creación propia y dotados de una inmediatez que es difícil de conseguir cuando se manejan armas tan históricamente comunes.

Mon diable es una obra perfectamente concebida y ejecutada, técnicamente impecable. Como detalle tenemos que destacar la cantidad de registros en los que puede incidir Limbotheque sin caer en el tópico y en la broma, y eso lo podemos trasladar a su cantante, que camina por todos ellos como una experta, segura y firme.

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