Grupo: Love of Lesbian
Sello: Warner Music
Año: 2016

El octavo disco de Love Of Lesbian (LOL) ya está en la Tierra. Fue el 4 de marzo cuando “El Poeta Halley” aterrizó. Consejo. Cuando vayas a escucharlo, desconecta el teléfono, haz un ovillo con tu cuerpo y cierra los ojos. Santi Balmes tiene muchas cosas que cantarte. Tantas que unos temas duran 5 minutos y otros casi 10. Con sus 13 temas tienes 72 minutos lesbianos. Pero empecemos por el principio que siempre es mejor.

Planeador. Escuchas una guitarra y a Balmes. Su voz te envuelve, como acostumbra.  Te habla del poeta Halley, un personaje al que recurre para referirse metafóricamente a su niñez. Qué tierno. Atiendes a su melodía, es oscura, con destellos de luz, y te convence de que lleva tatuada el sello de LOL.

Le sigue su primer single Bajo el Volcán. De nuevo, Balmes se refiere a la idea de planear, entiendes que el disco tiene una línea argumental en torno a Halley. Te lleva de la mano por paisajes pintados de inviernos y viajes. Suenan eléctricas, sintetizadores también. Planeas sobre pop progresivo.

Cuando no me ves te activa. Confirmas que Balmes es un genio de las palabras.  Frases que colocarías en la lápida de alguno o en la propia. La industria de la nostalgia la explotan con ingenio. Han vuelto a hacerlo.

Otro tema que te hace bailar, mucho más pop, es el Yin y el Yen. Aquí la cosa se pone hostil, cómica, irónica. Letra que enviarías por carta a tu peor enemigo y dibujarías una sonrisa como firma. Tiene ritmo suficiente como para pegarse en tu hemisferio cerebral derecho y un estribillo que gritarás en sus futuros conciertos hasta olvidar las cuerdas vocales. El ciclo lunar de Halley Star es otra pieza con humor, lanza realidades en verso hechas con juegos de palabras.

Psiconautas tiene desde pop sesentero hasta rock sinfónico. Confieso que si no existiese en el disco seguiría sintiendo lo mismo. Diez minutazos de canción narran una historia de droga, “la vida química”.

El poeta Halley trae sorpresa en su interior y te adelanto que es mejor que el roscón de Reyes. De repente escuchas a Joan Manuel Serrat. Su voz firme y cálida, remata un texto de Balmes que reflexiona y elogia a las palabras, las certeras, esas que ayudan a encontrar el sentido a nuestros mundos.

Sí que es verdad que hay canciones que no entran a la primera pero sus capas encajan en cada escucha hasta conformar composiciones del copón bendito, vaya. Un disco parido por cinco mentes privilegiadas y marcianas. Si me preguntan,  no hay banda nacional que se acerque a ellos.

@MrsCarmin

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