Entrevistamos a: Antònia Font
Redactor: Mariano López Torregrosa
Género: Pop/Electro/ Indie
País: España

En ocasiones, las propuestas más interesantes suelen encontrarse alejando la mirada de los centros de producción en masa de la sacrosanta maquinaria del pop. Así, en la periferia, tanto espacial como artística, tienen su base de operaciones Antònia Font, uno de los grupos más singulares que nos ha deparado la música, tanto mallorquina como nacional, de los últimos tiempos.

Tras un periodo de cinco años sin publicar material nuevo, estos viajeros imaginarios, creadores de paisajes imposibles, han regresado este año con Lamparetes (Robot Innocent), su octavo disco.

Aprovechando su paso por Valencia hablamos, charlamos con Pau Debon, cantante del grupo.

Las letras de Lamparetes representan una imaginería muy visual, remitiendo a paisajes muy concretos como Mallorca o el Cañón del Colorado, o incluso a imágenes cinematográficas como las de Clint Eastwood o el Padrino. ¿Sería muy venturado definir vuestras canciones como una suerte de postales sonoras?
En este último disco sí que se mezclan muchas imágenes tipo postal, seguramente es el disco en el que más pasa eso porque en este álbum Miquel (Joan Miquel Oliver, guitarrista y compositor) ha hecho letras más narrativas. Anteriormente en otros discos las letras eran muy poéticas, y eso hace más difícil que los oyentes puedan crear imágenes.

Según Miquel este disco trata acerca de la soledad. ¿En qué estado emocional os encontráis en este punto de vuestra carrera como para haber hecho un disco dedicado a este tema?
Bueno, el tema central del disco es el progreso, el primer progreso que hubo, el que llevaron a cabo aquellos varones que salían de expedición en busca de progresar no solo ellos mismos, sino de hacer progresar a la humanidad descubriendo nuevos mundos. Por eso habla de soledad, todos los personajes que emprenden ese viaje son unos solitarios, porque llegan a mundos nuevos donde solo están ellos con muy poca gente. De esta idea nació la canción “Clint Eastwood”, la primera idea que tuvimos, y a partir de ahí se desarrolló toda esa temática.

La dicotomía entre tradición y modernidad, la banalización de héroes populares, o por el contrario, la épica de la cotidianidad, son unas de las constantes del álbum. ¿Qué otras coordenadas crees que están presentes?
Los conceptos de cotidianidad, tradición o modernidad son un poco el hilo de toda nuestra discografía, va mucho de eso. En otros discos hablábamos mucho de futuro, pero un futuro con aspectos muy cotidianos, como si hace cien años se hablase del futuro que hay ahora. Y en este disco pasa lo mismo, hablamos de futuro, pero también de pasado, y de las personas que vivían en aquel pasado con otros aspectos sociales, pero que eran el mismo tipo de personas que ahora al fin y al cabo. Ese es un poco el hilo conductor de este disco.

La portada del álbum representa un edificio de Mallorca, el de Gesa, que no se encuentra en consonancia con el resto del paisaje en que está construido. ¿Es así como os sentís vosotros, una rara avis dentro del paisaje musical de este país?
El edificio de Gesa está ahí porque representa un hito del progreso mallorquín. Cuando construyeron ese edificio era supermoderno, muy extraño en aquel momento. Ahora está vacío y es muy polémico, no saben si derruirlo, si reestructurarlo, no saben qué hacer. Por eso es la portada del disco, porque representa un momento clave del progreso balear.

¿Qué afinidad podéis tener con otras grandes bandas mallorquinas como Sexy Sadie o L.A.? ¿Encontráis por el contrario más afinidad con otro tipo de bandas de allí?
No te sé decir. Conocemos a Sexy Sadie y L.A. y nos llevamos muy bien con ellos, son muy buena gente en el trato personal, pero afinidad no sé. Creo que forma parte de ser un grupo de una isla una serie de consecuencias que no se dan en otros grupos. Siempre tienes que coger vuelos, vivir en hoteles, y aparte vivir en una isla es algo que quieras o no en la temática de las letras y en la manera de entender la vida evidentemente se nota. Y creo que en Sexy Sadie y en L.A. eso también pasa, el tema de la insularidad está ahí.

El concierto de este jueves en la Sala Mirror supone una de las últimas paradas en esta gira, por lo menos en este año. ¿Cómo ha recibido vuestro público estas Lamparetes?
Muy bien, estamos supercontentos de cómo han ido la gira y el disco. Habíamos estado dos años parados, y por eso supimos que este debía ser un disco muy elaborado, muy bien hecho y planeado, tanto el disco como la gira. Y la verdad es que se ha notado, casi todos los conciertos se han llenado. Estamos muy satisfechos.

Miquel Oliver ha dicho en varias ocasiones que se fijó en ti en un primer momento porque eras un cantante que en un principio no parecía en absoluto que lo fuera. Partiendo de ahí, ¿cuáles serían tus referentes a la hora de cantar?
Yo empecé a cantar porque nadie más quería cantar (risas). Tenía un grupo con los amigos del instituto, y a la hora de cantar a nadie la hacía mucha gracia, así que tanteé porque no había nadie más disponible. Luego con Antonia Font evidentemente ya lo hice de un modo más profesional, e intenté cantar más a mi manera. No tengo cantantes favoritos, pero me gustan los cantantes que intentan ser sinceros, sin querer expresar más de lo que tienen. Ser un payaso y hacer una performance es algo que no va conmigo.

Tuvisteis un encuentro con la ministra Sinde, en la que se confesó sorprendida por vuestro aspecto. Aparte de esa discusión sobre la estética ¿conversasteis con ella acerca de su famosa ley?
No, que va (risas). Ella salía de una entrevista en Catalunya Radio, y nosotros entrabamos, y nos dijo “no os imaginaba así”. Eso nos pasa mucho, nuestro aspecto físico y manera de vestir son muy normales. No parecemos un grupo de rock, todo el mundo nos lo dice, pero bueno, tenemos esta manera de ser, y además nos gusta ser así. Somos gente normal que hace música con su grupo, y punto.

En catorce años de carrera habéis pasado de poneros el nombre de una compañera de la universidad, a convertiros en uno de los grandes referentes del pop en lengua catalana. ¿Continúa yendo la verdadera Antònia Font a los conciertos?
Sí, suele venir a casi todos los conciertos que hacemos en Mallorca. Conservamos mucha amistad con ella y siempre que organizamos alguna cena o alguna fiesta más allá de lo que son los conciertos, siempre viene. Desde la universidad el contacto se ha mantenido, Toni prácticamente ya forma parte del grupo.

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