Entrevistamos a: Antonio Igesias y Jorge Lorán
Redactor: Quique Medina
Género: hard folk / Cosmic Cocktail
País: España

Antonio Igesias y Jorge Lorán cumplen 15 años defendiendo el proyecto Dwomo. El dúo cósmico más hiperactivo del pop español celebrará tan reseñable aniversario haciendo lo de siempre: ofrecer shows irrepetibles.

Desde su avistamiento en Madrid, año 1998, no han dejado de gravitar por galaxias sonoras tan diversas como exóticas. Jugando con los estilos, los instrumentos y los idiomas, el caso ha sido no repetirse. Eso nunca.

Un día, allá por 2007, aterrizaron en Valencia y desde entonces forman parte de la agenda y la vida cultural de una ciudad tan puta como peculiar. Están a gusto. Y aquí es donde les ha pillado, de lleno, la crisis económica, cultural y de valores.

Por todo eso, y porque siempre están dispuestos, hemos cruzado unas palabras con ellos…

¿Cómo pensáis celebrar estos 15 años como Dwomo?
Con dos shows especiales en Valencia y Madrid, en los que invitaremos a colaboradores, compañeros de viaje y demás cómplices a participar en directo con nosotros. De un modo más íntimo, brindando, como siempre.

¿En qué formato os moveréis para estos bolos especiales?
Formato electroshow. En estos dos shows iremos en formación banda con Lourdes Casany (Le Chuk, Polonio, Bledes…) al bajo y voces y Santi Serrano (Carmina Burana, Emma get wild, Caballero Reynaldo, Néstor Mir…) en la batería. También Txony Furió tocará la trompeta en algunos temas.
Sería fantástico poder hacer más conciertos con este formato.

¿El venir a vivir a Valencia, marcó un antes y un después en vuestra trayectoria como grupo?
Sin duda. El autoexilio, el ponerle banda sonora y lo que ello conlleva fue todo un episodio muy enriquecedor, de adaptación rápida. Después, toda la crisis del disco, la crisis económica y de valores nos invitó a posicionarnos como una célula más de resistencia que de ataque. Cambió la perspectiva, cambiamos el ritmo, fuimos en parte fagocitados por la ciudad y su pulso,como es lógico. Tenemos otra perspectiva y el reto de cambiar de estrategias. Ya no es el haber venido a Valencia, es el permanecer.

Si por algo se os distingue es por la hiperactividad que mostráis en directo. En ocasiones, hasta 3 bolos en un mes. ¿Es posible actuar tantas veces y en tantos lugares distintos en Valencia? ¿Por qué lo hacéis, supervivencia o incontinencia?
Se juntan varias razones. Dwomo es un grupo con muchas caras, podemos dar tres bolos en un mes y que los tres sean distintos, no sólo de repertorio totalmente, también de formato (con banda, acústico, infantil, retrofuturista, formación hard folk, la Electropereta para miniterrestres, Dwomo dj's, Parmesans…. ) o de volúmen. Si hiciésemos un mismo tipo de show aburriríamos a las ovejas y, lo que es peor, a nosotros mismos. El reto está en que siendo fieles al concepto variemos, nos reinventemos y seamos camaleónicos con las propuestas. Influye también el aperturismo de sitios propicios para música en vivo de pequeño aforo, sesiones vermut, infantiles…
Quien nos ha visto lo entenderá y quien no, bienvenido a la siguiente cita.

En vez de hacer un sólo un concierto grande en una sala con alquiler y todo eso hacemos además giras urbanitas y tocamos en pequeños espacios más fáciles de llenar y en formato acústico visitando así los barrios más efervescentes de la ciudad.

¿No se corre el peligro de agotar al espectador?
Entiendo que independientemente del show que hagamos el estar muy presentes en las programaciones puede llevar a pensar que abusamos de tocar y tal…pero lo presentamos de muy diversas formas, para no “oficinar”, y eso no todo el mundo lo hace. Nuestro repertorio está a nuestro servicio para experimentar y mostrar algo decente, no somos esclavos de nuestra obra. Hemos tocado pocas veces en Valencia este año aunque no lo parezca. Esta actividad otros lugares sería algo muy a tener en cuenta, no estamos en esto por la pose ni figurar. De algo vale el cumplir años…

Somos inquietos por naturaleza y lo canalizamos en varios frentes, uno de ellos es el tocar. La supervivencia también juega, claro. La situación difícil agudiza el ingenio, además está el exponer las propuestas.

¿En qué fecha situarías eso que llaman “vuestro mejor momento”?
Mientras las cosas merezcan la pena ya es un gran momento. En 15 años ha habido momentos más arriba y otros que menos, pero agarrándome al tópico y respondiendo de corazón, el mejor momento siempre está por llegar.

¿Cómo definiríais vuestro momento actual?
Momento bisagra y de resistencia. Siempre ultimando los detalles del próximo plan…

Acabamos de sacar un disco tributo a artistas de la ciudad que nos acogió, en breve un disco digital con caras B e inéditos y cerrando la trilogía esperamos sacar en 2014 un disco en directo muy especial, con formato Galactic Folklore. Inmersos en el proceso de esta trilogía. ¿Crisis? no sólo un disco, tres y con diferentes sellos.

Vuestro trabajo más reciente es Electrochock Taronger, un álbum de versiones de temas de artistas valencianos. ¿Cómo llegasteis a meteros en ese embolado y que frutos estáis recogiendo unos meses después de su publicación?
El periodista Rafa Cervera organizó hace unos años un ciclo (Intercanvis) muy emocionante que consistía en que grupos de Valencia versioneasen con total libertad a otros artistas locales de cualquier época o estilo. Como hijos adoptivos recién llegados nos abrieron las puertas, nos invitaron a participar y eso nos condujo a una experiencia que recomiendo para conocer donde pisas; Arqueología, investigación, recopilación, historia, triunfadores de plástico y grandes desconocidos se daban cita en ese archivo artístico que cada ciudad debe revisar de vez en cuando y esquivar tópicos y prejuicios. Lo hicimos en vivo y fue efectivo y emotivo.

Años después vimos que Caballero Reynaldo, también participante en ese ciclo con un repertorio buenísimo y muy didáctico, sacó un disco con ello y nos despertó la idea de rescatar del cajón ese repertorio que sólo se hizo para la ocasión, darle unas vueltas, añadir, descartar y grabarlo con su sello (Hall of Fame). Las fuentes en las que nos movimos, los artistas versioneados son muy dispares, de ahí que el reto sea hacerlos convivir tras pasar por nuestro filtro. Ahí está el resultado, un documento especial en nuestra trayectoria.

Hemos hecho entrega a los homenajeados y a los herederos de los que ya no están. es un beso sonoro a la ciudad, los frutos que estamos recogiendo son dulcemente cítricos…

Algunos aún seguimos enamorados de vuestro último álbum, Disco Dios (2009). Ya han pasado más de 4 años y lo tenemos quemado… ¿Habrá predecesor?
El cambio de coyuntura y de ritmo nos hizo bajar la prisa cíclica de sacar disco. Además nos hemos implicado con diversos proyectos como colaboradores, o sacado adelante iniciativas de diversa índole.
Como te he dicho estamos inmersos en una trilogía, pero ya hecha, aunque no publicada. De puertas adentro estamos preparando material nuevo para reencontrarnos con esa actitud con otra perspectiva. Supongo que eso es la madurez, o algo así…Tras la trilogía y la cercana reedición de nuestro primer disco (Osinaga, DRO 2002) toca ya presentar cosas nuevas y en ello estamos. Gracias por echarnos de menos.

Fenando Polaino (Granja Beat) ha sido productor y confesor en muchas de vuestras andaduras, ¿seguís involucrándolo en vuestros planes?
Fernando Polaino es el tercer Dwomo y pese a la distancia geográfica (vive a caballo entre un pueblecito de la Alcarria y Madrid) sigue unido a nuestro viaje para gran suerte y satisfacción nuestra. Técnico y artista en vivo y productor en estudio, cómplice en lo musical y extramusical y motor del disco en directo que antes mencionamos. Precísamente la idea es sacar ese disco en vivo con Granja Beat, su sello.

Vemos que en los últimos años también ha fructificado la alianza con Caballero Reynaldo (Hall Of Fame Records), ¿qué pergeñáis junto al genio?
Hablamos el mismo idioma en muchos aspectos. Quizá cuestión generacional aunque nos saque unos años…Queríamos hacer algo con él, lo teníamos ahí como un imán que se iba a cercando y así fue.
Luis G. es el coproductor, artífice, sello y cómplice de Electroshock Taronger. Muy contentos ambas partes con el proceso, los resultados y dar juntos sentido a muchas cosas de peso que no deben perderse. Factores como la frescura, el riesgo, el reirnos de la (falsa) escena independiente, las ganas de experimentar sin presiones, amor por la música y la filosofía más afterpunk, el ruido, la anarquía bien canalizada, las ganas de trabajar, el desmitificar, la creación espontánea, conspirar y criticar con estilo…

Y por supuesto el sentir que las puertas quedan abiertas para futuras aventuras. Nos hemos embaucado mutuamente, y nos gusta nuestro hijito cítrico.

Los dos miembros de Dwomo siempre habéis compaginado el grupo con otros proyectos. ¿Podéis contarnos los que siguen activos?
Además de Dwomo y la maquinaria que ello implica como antes te comenté, añadimos Parmesans, nuestro alter ego experimental con vida propia como bajista y batería.

Le Grand Miércoles, junto a otros dos elementos alfa defendemos una propuesta instrumental en la que el surf, rock y música jamaicana y sus satélites se unen en un proyecto de surfsteady. Buena acogida. Estamos preparando el segundo disco.

También formamos parte de la banda de escenario (y estudio) de Gilbertástico. Una experiencia muy enriquecedora en la que aportamos y nos aporta. Es un placer compartir viaje con el número uno de Valencia.

Además colaboramos con otras cosas, amantes sanos donde nos asomamos a otros estilos y jugamos con Geyper…Podría decirte Mono33 (instrumental, experimental, cinematográfico), Cándida (tango and roll), Sputnik (jamaicana), Fabiani (pop de paisajes) y alguna cosa esporádica fuera de la regularidad de las bandas. Nos gusta lo que hacemos y escogemos con criterio los proyectos. Entretenidos, sí.

¿Hay Dwomo para, al menos, 15 años más?
No tengo una bola de cristal a mano…pero estamos muy vivos y con objetivos se navega mejor. Dwomo sigue siendo Cosmic Cocktail. El viaje continúa.

(Foto: Stella Blasco)

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