Entrevistamos a: Gonzalo Fuster
Redactor: María Marí Ros
Género:
País: España

Pyla Pan es el segundo disco de El Ser Humano, un ser nacido y afincado en Valencia y que, después de su flamante primer disco homónimo, vuelve para traernos más de lo que sabe hacer: buena música, sincera y directa, sin renunciar al filtro de su estilo más personal. Todo ello bajo el sello Malatesta Records y con unos músicos de excepción.


Tus canciones parecen partir de lo más inmediato, de lo cotidiano. ¿Cómo es el proceso por el que conviertes el día a día en canción? ¿Vives, de alguna forma, como si estuvieras componiendo tu vida, como si tu vida fuera una canción?

Soy muy de brocha gorda, así doy más huecos para que el oyente complete con sus significados. No pretendo describir mínimos detalles ni grandes aventuras, más bien sensaciones o imágenes.

El proceso es lento, no soy nada explosivo. Quizás la idea central o el gancho de la canción nazca espontáneamente, pero no soy consciente del tiempo que llevo con una canción hasta que, por alguna razón, veo la fecha de las primeras grabaciones en el móvil. En ocasiones se dilata más de un año hasta que la saco al directo llevando por delante cientos de días como el delta de un río. Y la canción ha madurado y cambiado sustancialmente. Toman vida propia.

Lo cotidiano… pues supongo que tener una hija me haya hecho prestar más atención a cosas que antes pasaba por algo o ni veía. Pero, ojo, no en el sentido de hablar de esos nuevos actos cotidianos, que nadie se asuste. Es sencillamente un prisma nuevo de ver las mismas cosas y descubrir miles de cosas nuevas.

Mi vida son muchas canciones, creo que como la de muchísima gente. ¿O hay alguien que lea esta entrevista en Redacción Atómica y no le apasione la música? El contable de la empresa donde trabajé hace x años no lee Redacción Atómica y no creo que su vida sea una canción, pero yo sí, mi vida es una canción y estoy en la mejor parte; a punto de entrar en el estribillo con mis chicas: Alex y la Morena.

¿No te da un poco de respeto hacerte llamar “El Ser Humano”? ¿Lo haces pensando en todo lo bueno que tiene el ser humano, en todo lo malo o en las dos facetas?
No, en absoluto. Quizás sea mi sentido del humor. Cuando escogí el nombre pensé algo así como “bien, no es el típico nombre de banda ni de solista. Suena Cartesiano, nadie va a pensar que mola o es cool. Me lo quedo”.

Todo hay que decirlo, llevo dándole vueltas más de un año, quiero cambiarlo o modificarlo. El Ser, quizás. La Res, puede, también. No lo sé aún.
Una de las primeras ideas era pegar un golpe al teclado del ordenador y quedarme con la palabra que viera escrita en la pantalla. Por ejemplo, ahora tras un golpe, sería “wdbvguo”. Eh, pues mola!

¿Resulta fácil dedicarse por completo a esto de la música en Valencia?, ¿ofrece buenas posibilidades a la música esta ciudad?
Yo no puedo dedicarme a la música todo lo que quisiera. Tengo que trabajar para comer y pagar el alquiler. Ojalá algún día pueda, de momento lo veo lejano.

Veo a mi alrededor músicos con talento, buenos contactos y habilidades sociales (es decir, lo tienen todo) que no consiguen dedicarse al 100% a lo que mejor saben hacer. Esto da que pensar, es muy difícil llegar a dedicarse por completo a la música tanto en Valencia como en Madrid.

Valencia tiene sitios para tocar en acústico, algunos hacen verdaderos esfuerzos para pagar el caché que mereces, aunque son los menos. Y hay pocas salas para conciertos eléctricos, además de que suelen pedir alquileres inaccesibles para los músicos. Al final quien asume el riesgo económico es el músico. Esto es un pez que se muerde la cola y que yo no voy a alimentar más.

Valencia es la tierra de las flores, de la luz y del amor, pero de la música no se dice nada.

Y, cuando quieres que te escuchen más allá, a nivel nacional, ¿es difícil hacerse oír?
Sí, muy difícil, por mucho que internet bla bla bla… hay mucha oferta, hay muchísimos prescriptores y hay mucho mamoneo.

Salir en Radio 3, por ejemplo, influye mucho aunque sea un medio efímero. En parte es la razón por la cual los medios nacionales tienen tanto poder, todos queremos ser mencionados, lo saben… Luego está el tema del dinero. Hacerse oír cuesta dinero. Pero no quiero parecer derrotista, hay grandes bandas que han llegado a tener muy buena cobertura sin arrodillarse.

Esto suele ser más trabajo de las disqueras (joder, cómo me apetecía escribir esta palabra). Malatesta en mi caso, aunque me gusta estar encima y trabajo en este aspecto.

El problema surge si piensas que solo por escribir en Facebook tres chorradas la gente va a hacerte caso. Ahí te lees tú mismo y te alimentas de “likes” de gente que ni llega al contenido real. Ombliguismo en espiral.

Y el “truco” (truco, ingrediente secreto, fórmula… elige lo que más te guste) para no desistir nunca en esto de la música es…
Si escuchas música y sabes tocar un instrumento creo que es algo natural reunirte con amigos y tocar, componer, etc…

De todas formas, en mi caso, desistí. Estuve 9 años sin tocar apenas nada. Fue en 2001, Ontario nos separamos y dejé de tocar de forma drástica tras un concierto. Cogía la guitarra una vez cada 3 meses para quitarme el mal sabor de boca, pero no lograba volver a ilusionarme. Como si se tratara de metadona, me centré en otras cosas, creé una marca de camisetas junto con un amigo, viajé, etc…
Es una lástima un barbecho de 9 años, pero no tenía nada que decir. Ahora veo que no perdí el tiempo, era necesario.

Por otra parte, una vez retomada la guitarra y volviendo a reunir Ontario, luego Trinidad y El Ser Humano, cuando un desconocido te dice que le gusta mucho una canción tuya te está dando la cerveza más fría y sabrosa que has podido tomar en todos los agostos de tu vida. Y eso ayuda a no desistir.

Y por supuesto descubrir nuevas canciones, nuevas bandas…

¿Eres tan sincero como pareces en tus canciones?
Supongo que sí, pero eso mejor tendrá que decírtelo quien me conozca bien. Nunca me lo había planteado.
Si te dijera que no, que soy un falso, podría estar siendo sincero igualmente…

¿Nos cuentas cómo descubriste que Pablo Maronda es mujer o te guardas el secreto?
Me lo dijo el Monstruo de Espagueti Volador.

Sabemos que estás especialmente contento con tu nuevo disco, ¿por qué?
Sí, mucho. Las canciones son mejores que las anteriores y Dani Cardona ha sacado un carácter que me gusta especialmente. Ha sido un trabajazo por su parte y ha invertido su creatividad en ello, eso no tiene precio. Fito también aportó su personalidad con bajos, contrabajos, teclados y guitarras, es un arreglista muy original, realmente extraordinario.

Además, me he quitado un pequeño peso de encima dejando atrás tantas canciones melancólicas o lentas. Ahora hay más versatilidad, estoy orgulloso de mostrar canciones como “Hace dos días”, “Canciones de Dwomo”, o sobre todo, “Nací Sordo”. Era impensable que facturara una canción como ésta última hace tan solo 2 años.

Soy consciente que Dani me ha apretado y ha sacado mi lado más positivo, lo cual es muy de agradecer. Me había autoimpuesto un papel que no me era natural. Anteriormente parecía un tristón de la vida, y no soy así.

En Pyla Pan parece que ha habido un pequeño giro de sonoridad, y hay algunas canciones con toques incluso sesenteros, ¿pretendes abrir un nuevo camino?
Hay un cambio, sí, pero no es provocado. Pienso más en evolución natural y liberación. Me he liberado con la voz, por ejemplo, ahora es mi tono natural el que utilizo y se nota.

Lo de los toques sesenteros es muy curioso, hasta los veintilargos no escuchaba otra cosa que sesentas. Todos mis colegas estaban con el rollo noventas y a mí me parecían basura al lado de los Who, los Zombies o los primeros Pink Floyd. Y era un gran evangelizador.

Este rollo para decir que los sesenta siempre han estado en mi vida y no es nada nuevo. De hecho mi primera banda, los Vértigos, era una mezcla del primer disco de Pink Floyd, los Kinks y Jonathan Richman… o algo así.

Lo que pasa es que luego caí, cada vez más profundamente, en algo oscuro. Salió Ontario y me ha costado 4 discos recuperarme.

¿Qué es lo que nos vas a ofrecer el domingo en la presentación del disco?
Las canciones en formato cuarteto con una gran banda. Rubén Marqués se ha incorporado a la banda para iluminarnos con sus líneas de bajo, Fito con sus arreglos de teclado o guitarra, Dani a la batería, percusión y coros y yo cantando y tocando la guitarra.

Los ensayos y los conciertos previos son muy motivadores, suena muy bien. Esperamos que os guste, es bastante distinto a lo que suelo ofrecer en otros conciertos en los que voy solo o tocamos en acústico. Este va a ser eléctrico y con carácter.

¿Tienes ya planes de gira? ¿Alguna fecha, algún lugar?
Sí, claro, quedan fechas por definir, pero tenemos cerrado el 2 de Enero en Vorágine, Santander, 10 de Enero en Cracovia, Valencia, 24 de Enero en El Perro Verde, Requena, 22 de Febrero en Wah Wah en el aniversario de Vinilo Valencia junto a Julio de la Rosa, 1 de Marzo en Fotomatón, Madrid, y entre medias iré o iremos los 4 a Cuenca, Barcelona, Castellón y algunos sitios más.

Los iremos anunciando en el BOE e Interviú.

El 22 de febrero, abrirá para Julio de la Rosa en el 8º Aniversario Vinilo Valencia.

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