Entrevistamos a: Jose Ignacio Lapido
Redactor: Mariano López Torregrosa (Foto: Antonio Arabesco)
Género: Rock
País: España

Jose Ignacio Lapido vuelve a la carretera para presentar Formas de matar el tiempo, su nuevo disco de estudio; un peldaño mas en una carrera en solitario que cuenta ya con unos sólidos cimientos, y que muchos quisieran para sí.

Mantuvimos una breve charla con él, cuyo resultado os ofrecemos a continuación.

Séptimo disco en 14 años de carrera en solitario. A estas alturas ¿qué siente uno cuando aún se le recuerda en algunos medios como miembro de 091?
Con 091 estuve catorce años y ya en solitario llevo también los mismos años. Pero bueno, a mi no me molesta puesto que los catorce años que estuve con aquella banda para mi fueron importantísimos. Fueron mis años de iniciación digamos, mi aprendizaje en el oficio y creo que dejamos una obra que ahí está para que sea juzgada por el tiempo. Yo me lo pasé muy bien y conservo muy buenos recuerdos de aquella época. Claro, los medios os tenéis que centrar para describir al personaje, en este caso yo, y tenéis que centraros en el pasado. Ya te digo que no es una cosa de la que reniegue en absoluto si no todo lo contrario, estoy orgulloso de lo que hice con 091.

Otro de los tópicos que se suele leer sobre usted es la de “artista de culto”. Sin embargo, goza de mucho más respeto y cuenta con una base de fans mucho mas fieles que muchos artistas masivos de este país. ¿Se siente cómodo en estos momentos de su carrera?
Yo me siento agradecido con la gente que lleva un montón de años siguiéndome. Y más tal y como se ha desarrollado históricamente aquí la música pop en España, que no ha habido demasiadas carreras de larga duración. Desde los grupos que salieron en los años sesenta, que desaparecieron rápidamente la mayoría de ellos. Luego hubo una especie de vacío en los setenta, aunque a finales de los setenta empezaron otra vez a resurgir. La mayoría de los grupos, si te fijas, y de los artistas, pues no duraron demasiado y fueron abandonando el barco. El hecho de que haya gente que me haya seguido durante todos estos años que son quizás demasiados pues… me siento orgulloso de ello. Tampoco pienso demasiado en el punto en que me encuentro dentro de la música española, yo voy haciendo discos cuando puedo, cuando tengo las canciones que creo adecuadas y para mi es un placer el que haya gente interesada en mi producción.

Es curioso, en este país el público masivo no suele tratar muy bien a los viejos rockeros, y si no mire a su paisano Miguel Ríos, que ha terminado por retirarse…
Lo de Miguel yo creo que no ha sido por eso. Yo participé en su gira de despedida en un par de conciertos y vi que venía mucha gente siguiéndolo porque llenaba los pabellones. Pero me refiero en comparación por ejemplo con artistas de larga trayectoria en Estados Unidos o en Inglaterra en los que hay un respeto muchas veces reverencial, gente que aquí en el resto de Europa creemos que está acabada o así. Por ejemplo ayer estuve viendo la gira que tienen Crosby Still and Nash, y tienen como sesenta conciertos en tres meses en Estados Unidos y en Europa y son gente que a lo mejor pensabas que no siguen ahí. Gozan de un respeto reverencial. Aquí en España eso no se ha dado, aquí hubo, como te he dicho antes, los años sesenta una pujanza de grupos como Brincos, Bravos, Salvajes, Cheyenes, Lone Star y todo eso, que duró bastante poco cuando eran gente de mucho talento, y eso no se ha vuelto a recuperar. En los ochenta pasó algo parecido, surgieron muchos grupos y la mayoría acabaron por desaparecer y creo que es porque aquí en España el rock no ha gozado de ese impacto cultural que ha tenido en otros países.

En 2005 creó su propia discográfica, Pentatonia Records, ante la imposibilidad de encontrar discográfica para editar En otro tiempo, en otro lugar. ¿Crees que tal y como está la industria discográfica actualmente, el futuro está en la autoedición?
Bueno, es un alternativa. Qué duda cabe que la industria discográfica está de capa caída desde hace ya bastantes años y cada vez va a peor. Lo poco que apostaban antes por artistas digamos minoritarios pues ahora ya han dejado de apostar por ellos. Yo creo que para gente que empieza o para gente que no encuentra hueco en esta industria la autoedición es una salida. Yo en 2005 opté por esta vía porque no encontraba tampoco sello que me editara el disco que tenía en aquel momento y, vamos, me lié un poco la manta a la cabeza, creé el sello y desde entonces estoy editando mis disco ahí. Y, bueno, ya te digo es una salida para la gente que quiere controlar su carrera y quiere dar a conocer sus canciones. Yo creo que es positiva, hasta cierto punto. Hay mucho trabajo añadido que te trae editar tus propios discos. Un músico se supone que debería dedicar su esfuerzo a componer y a interpretar, pero bueno, tal y como están las cosas es lo que hay. También tiene su punto de satisfacción cuando ves el disco ya acabado y en las tiendas, sonando en los medios, y te das cuenta que lo has hecho tu solo casi todo. Está bien.


Viendo el asunto desde las dos caras de la moneda, el de editor de un sello, y el de músico, ¿cómo está afectando el 21% de IVA y cuales creen que pueden ser sus consecuencias a nivel nacional durante lo que queda de año?

Pues las consecuencias son nefastas, desde cualquier punto de vista, sobre todo en el tema de los conciertos. Porque antes los discos creo que llevaban un IVA del 18% me parece, pero los conciertos, la música en vivo era del 8% y lo que ha subido es un 13%, y claro, ese 13% casi nadie lo está repercutiendo en el consumidor, en la gente que compra las entradas, y entonces nos lo estamos comiendo nosotros. Y si los márgenes antes eran estrechísimos pues ahora ya… es terrible. Ahora ya vas a tocar sabiendo muchas veces el dinero que vas a perder.

El single del disco, “Muy lejos de aquí”, podría interpretarse como una voluntad de evasión ante esta realidad tan asfixiante que nos rodea. ¿Es ese el tono general que has tratado de imprimir al álbum?
Bueno, la temática de la canción del single “Muy lejos de aquí” digamos que es una especie de huida un tanto, entre comillas, metafísica. Es una huida así, sin moverse del sitio, como dice la letra en el estribillo, “…un viejo tren abandonado en vía muerta nos espera a ti y a mi. Iremos muy lejos de aquí”, es decir, alguien que su única salida es un tren en vía muerta se supone que no va a moverse mucho de donde está. Pero bueno, mis canciones pivotan entre la realidad que me rodea, que no es muy halagüeña, y mi realidad interior. Siempre muchas veces el tema emocional y el tema onírico incide mucho en la realidad que vivimos todos.

Hace veinte años usted ya hablaba de colas del paro y problemática social. Si se inspira usted en la realidad a la hora de escribir canciones, parece que la realidad no lo brinda a usted muchas oportunidades para cambiar de registro…
No, cada vez menos (risas). Uno intenta tener un atisbo de optimismo y la realidad es muy persistente en hacernos ver que las cosas no son como queremos que sean. Y, efectivamente, ya no solo en el tema musical, si no la realidad social que vive el país, por todos conocida, pues que duda cabe que está ahí. Se refleja esa desilusión, ese desencanto, esa tristeza generalizada que hay en el país, está ahí en mis canciones. Eso es así.

Sin embargo, en la canción “Un día de perros“, usted canta: “Vamos a esperar que las nubes se abran y dejen pasar esa intensa luz, majestuosa y rara como si un día nos mirara a la cara“. Pese a toda la que está cayendo, ¿queda sitio para la esperanza?
Hombre, yo creo que es necesario, ¿no? porque el estar encerrado en nosotros mismos y no ver una luz al final del túnel pues nos llevaría a un estado ya terminal. Si el estado generalizado es de depresión pues el encerrarnos en nosotros mismos sería un callejón sin salida. Yo creo que hay pequeñas luces que se encienden en mis canciones que hablan un poco de eso que has comentado tu. Yo creo que si nos aferramos al pesimismo cien por cien, poco vamos a avanzar. Aunque muchas veces ese deseo de ver esa luz al final del túnel sea más un deseo que una realidad.

En el 2008 se publicó “En cada lamento que se hace canción: una interpretación de las letras de José Ignacio Lapido”, del filólogo catalán Jordi Vadell. ¿Estás de acuerdo con la interpretación que ahí se le da a tus temas, o por el contrario consiguió sorprenderte en algunos momentos?
Bueno, a mi lo que me sorprendió fue el hecho de que hubiera alguien interesado en hacer ese tipo de libro sobre mis textos, porque no es muy común en la bibliografía, sobre todo española, que alguien se dedique a analizar las letras de las canciones, sobre todo letras de canciones de rock. Para mi, eso ya fue una sorpresa. Y luego la siguiente sorpresa fue que hubiera una editorial dispuesta a editarlo, pero bueno, una vez ya que leí el libro pues me llamó la atención la seriedad con la que había abordado Jordi Vadell el tema, se había documentado profusamente y había hecho un trabajo serio de análisis literario.

El que coincida con mi interpretación, la suya con la mía, pues es un tema que no debe preocuparme puesto que era un libro suyo y yo obviamente no iba a escribir lo que pensaba de mis propias canciones si no lo que él pensaba de mis propias canciones y de el sentido que él le veía. Yo creo que las canciones muchas veces son abiertas y no tienen una dirección unívoca, creo que está bien que así sea y que muchas veces el encanto de una canción se pierde cuando el autor quiere explicarla porque hay tantos matices dentro de la letra de una canción que muchas veces se te pierden por el camino de la explicación. En ese sentido creo que él hizo un trabajo muy personal y él es el que tendría que hablar sobre ello. A mi me dejó satisfecho en el sentido de que vi que era un trabajo serio.

Usted basa sus preferencias musicales en los discos de rock and roll de los 60, gente como Dylan, Beatles, Syones o los Who. ¿Tan poco interesante le parece el panorama hoy en día que no hay nada que le llame la atención?
Hay grupos más o menos actuales que me gustan, lo que pasa es que muchos de ellos me retrotraen a los sonidos estos que tu has mencionado. Hay gente, por ejemplo, un grupo que está teniendo mucho éxito, que yo llevo siguiendo desde hace tiempo son los Black Keys, pues esta gente empezó haciendo blues, blues sucio, basado en los bluesmen de los años cuarenta y de los años treinta. Y otros grupos que me gustaron mucho, no son tan actuales pero siguen en activo, como los Jayhawks, recuperan también el gusto por la melodía del folk rock americano o gente como los Eels que investigan un poco más pero también abundan en el concepto de los parámetros estilísticos de los años sesenta. Hay gente interesante ahora, pero ya te digo que soy también de formación muy clásica.

* Entradas anticipadas 14 € en www.entradas.com, www.ticketmaster.es, Tienda Tipo, Amsterdam, FNAC, Carrefour y Discos Harmony. En taquilla costarán 18€.

Fechas de la gira de Lapido:
+ 10 de mayo – Sala B – Murcia
+ 11 de mayo – Sala Wah Wah – Valencia
+ 18 de mayo – Sala El tren – Granada
+ 24 de mayo – Sala Sidecar – Barcelona
+ 25 de mayo – Sala López – Zaragoza
+ 31 de mayo – Sala Caracol – Madrid
+ 7 de junio – Sala Azkena – Bilbao
+ 8 de junio – Sala Porta Caeli – Valladolid

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