Entrevistamos a: Las Ruedas
Redactor: Mariano López Torregrosa
Género: Rock
País: España

En ocasiones, segundas partes no solo fueron buenas, sino además necesarias. Las Ruedas fueron un grupo básico del rock madrileño de los ochenta que nunca tuvieron la fortuna de poder el paso definitivo para entrar en las antologías que se conservaron para la posteridad y de las que hoy en día se nutren muchas vacas sagradas. Casi veinte años después de su disolución, vuelven para reclamar ese momento de gloria que el azar les negó.

Charlamos brevemente con Pedro San Juan, de cuya voz y talento compositivo podremos disfrutar, como del resto de su banda, en la gira que están llevando a cabo.

Pedro, se dice que vosotros sois el punto menos conocido, al menos para el gran público, del triangulo formado por Enemigos, Ronaldos, y vosotros mismos, que reinó en Malasaña a finales de los 80, ¿Por qué crees que no tuvisteis tanta repercusión como Enemigos o Ronaldos?
Se dieron muchas circunstancias, empezando por nuestras posibilidades discográficas, estábamos en una independiente pequeña, y ellos estaban en sitios más grandes. Respecto a la manera de ser y trabajar, nosotros éramos más caótico y ellos más profesionales. También los managers eran mucho más activos los suyos que los nuestros, y no sé, fue un montón de cosas.

Con el tiempo, la escena rockera de Malasaña en aquella época ha ascendido a la categoría de mito. ¿Qué recuerdas de aquellos tiempos?
Recuerdo sobre todo momentos buenos y divertidos. Nosotros empezamos a tocar profesionalmente a principios de los ochenta, luego ya a mediados de la década empezamos a viajar por toda España, conociendo muchos lugares y personas. Fue todo muy divertido, haciendo lo que nos gustaba, que era tocar rock ‘n’ roll.

Después de publicar vuestro cuarto álbum, Predicar en el desierto (1993), decidís separaros. ¿Era el título del álbum un reflejo de cómo se sentía la banda en aquellos momentos?
Por supuesto, nosotros hilábamos siempre fino (risas). El titulo estaba buscado a propósito, sabíamos que era el último disco y el título fue una especia de reivindicación rebelde, de canto a la nada, un grito a la impotencia que sentíamos en ese momento.

En estos casi veinte años de inactividad como Las Ruedas, ¿tú o los otros miembros del grupo habéis seguido vinculados de algún modo a la música?
Yo he seguido vinculado siempre a través de la composición. Siempre estoy componiendo canciones y grabándolas. Lo que si dejé de lleno fue el escenario, el directo, porque no me sentía motivado para ello, cosa que en este momento ha cambiado radicalmente. Claudio (guitarrista) sí que ha seguido tocando con diferentes bandas, y otros miembros del grupo sí que siguieron tocando en directo. Yo me centré únicamente en la composición.

Reaparecisteis el año pasado en la fiesta 25 aniversario del Agapo Club de Madrid. ¿Fue el haberos reunido para la ocasión lo que os animo a reunificaros, o ya lo habíais decidido antes, y aprovechasteis la ocasión para volver a presentaros en sociedad?
Aquello también fue un cúmulo de casualidades. A mí siempre ha habido gente que me proponía volver a reunir la banda, pero nunca encontraba ni el momento ni las ganas. Pero llegó una gente de Jaén que nos propuso hacer un documental sobre el grupo, ya que ellos eran fans de Las Ruedas y querían hacer un pequeño homenaje. Eso nos motivó para reunirnos y empezar a hacer entrevistas para el documental (Predicar en el desierto, una historia de flores y ruedas, 2011), y también nos metimos en un local de ensayos para grabar algo para el documental, nos divertimos mucho aquella tarde. Justo en aquel momento nos llamaron por un lado los del Agapo para el concierto aniversario, y por otro otra gente para grabar una maqueta en un estudio. Y todo eso, junto con habernos reencontrado a nivel humano en Las Ruedas, nos hizo replantearnos la inactividad, con lo que decidimos divertirnos sin pensar en nada más, y luego una cosa va llevando a la otra.

¿Cómo se puede acceder al documental?
Supongo que contactando con la gente de Vértigo Estival, de Jaén, que además tienen la intención de reeditar la discografía original de Las Ruedas, y quieren que el documental se incluya en esas reediciones

¿Ha habido cambio en la formación original?
Solo ha habido un cambio. Cuando empezamos a preparar el documental y el concierto del Agapo estábamos todos, los cuatro miembros originales más Daniel Ballester, que entró en el segundo disco. Pero en el último momento se marchó Enrique, el bajista, y en su lugar entro Maarten Poiesz, un chico holandés que tocaba con Claudio. No echó una mano para ese concierto, y hasta ahora.

Habéis editado también últimamente aquella maqueta, con canciones como “Vamos a cambiar la capital”, que ya se está emitiendo en Radio Nacional. ¿Es el adelanto de algún próximo larga duración?
Sí, es un adelanto de lo que queremos hacer, que es grabar un LP, aunque no sé si llamarlo LP porqué ya no existen prácticamente los discos. Queremos entrar en el estudio en breve, y al haber cambiado el sistema, y no existir ya las discográficas para nosotros, entonces tenemos autoeditarnos, por lo que no tenemos ninguna presión para hacerlo. No es como a los veinte años, que editar era una carrera de obstáculos en que importaba la velocidad, ahora lo que importa es estar a gusto.

¿Seguirá conservando el sonido de vuestros discos anteriores, como vosotros lo llamáis “rock de caseta”?
Esa es una denominación que le puse yo porque nosotros empezamos a tocar pues como empiezan muchos otros grupos, en casetas o garajes. En nuestro caso fue en una caseta en un jardín, y esa etiqueta la dije yo medio en broma medio en serio para definir un poco el sonido que tenemos. Por lo menos a mí siempre me acompañará ese sonido.

¿Creéis que hora finalmente estáis obteniendo el reconocimiento del que no gozasteis en vuestro día?
No nos lo planteamos. Somos conscientes de que a día de hoy la mayoría de nuestros seguidores han crecido, y a lo mejor están fuera del circuito de los conciertos o de lo que es el rock ‘n’ roll porqué ya tienen familia, o está en otra historia. Por otra parte, la gente más joven, o bien por edad no nos conoce, o porque el rock ‘n’ roll tal vez hoy en día está más en desuso que en los años ochenta. Nuestra meta es llegar al mayor número posible de gente y que nos conozcan como lo que somos: una banda de hoy.

Entradas en Valencia: Anticipada 10€ / Taquilla 13€. aquí.

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