Entrevistamos a: Love Of Lesbian
Redactor: Quique Medina
Género: Pop/Rock/Indie
País: España

Tras la locura que supuso la infinita gira de su anterior disco, se pudieron permitir encerrarse varios meses para preparar, con mimo, el nuevo lanzamiento, La noche eterna. Los días no vividos (Musicbus). Con el álbum ya en las garras de sus acólitos, llega el momento de enfilar la carretera y las paradas, como era de esperar, van a ser numerosas.

Charlamos con Juli Saldarriaga (guitarrista de la banda) antes de subirse a la furgoneta.

Aún siguen latentes los continuos sold outs de vuestra última gira, ¿cómo vivisteis toda aquella locura?
La verdad es que fue muy intenso, una despedida muy bonita. Aunque casi todo el mundo que acudía a los conciertos nos había visto, parecía que se iba a acabar la banda o que era la última oportunidad. Sin duda, sigue habiendo una demanda real de gente que ha vivido una experiencia con nosotros y que quiere repetir.

Eso de que los espectadores repitan una y otra vez en tan poco espacio de tiempo le pasa a pocos grupos, ¿cómo conseguís engancharlos?
Lo de “nuestro público es el mejor”, aunque sea un topicazo que he escuchado mucho, es cierto. A mi me da la sensación que nuestro público es muy especial y hemos conectado muy bien con ellos. Eso sí, como toda droga tuvimos que poner una fecha en la que parara la gira y decir que no a muchos conciertos que seguían saliendo.

No es nada habitual, en los tiempos que corren, que un grupo tenga tanto tiempo como habéis tenido para trabajar en el estudio con este nuevo disco…
Primero estuvimos un mes haciendo una primera grabación. No te digo que nuestros trabajos anteriores hayan sido malos pero sí es cierto que luego cuando los escuchas siempre hay cositas que volverías a cambiar. En esta ocasión, hemos podido tomárnoslo con más cama y ya en noviembre hicimos una preproducción en La Casa Morada, situada en las montañas de Cataluña y con la ayuda del productor Ricky Faulkner. De allí salimos con 22 de canciones que luego tuvimos dando vueltas durante otro mes y corrigiendo ideas. Luego volvimos al estudio y estuvimos casi dos meses más grabando las definitivas.

Esta grabación debió costar un dineral, ¿no?
Sí, no deja de ser un sacrificio. A nosotros nos ha tocado poner dinero; hemos puesto pasta para los productores y para los días que teníamos en el estudio. Si no hubiéramos puesto nuestro dinero el disco hubiera salido igualmente, pero nos apetecía tener tiempo para experimentar y probar amplificadores, guitarras, posición de los micros y sonidos de batería diferentes que antes teníamos que sustituir por pluggings… queríamos hacer un álbum lo más real posible.

Hablando de arreglos, parece que los sintetizadores vencen en este caso a las guitarras…
Sí, hay mucho trabajo de sintes, pero no creo que más que en discos anteriores. Simplemente es que están colocados en primera línea y adquieren más protagonismo; pero, como te he dicho, no son sintes que se hacen rápidamente, están muy sesudamente escogidos. De todos modos, si comparas este último disco con 1999 te das cuenta de que las guitarras eléctricas también han cobrado mucho más peso que en trabajos anteriores.

Se palpa un sonido más 80, en la línea de M83 o la banda sonora de Drive
Sí, es una revisión ochentera actualizando el sonido. Sabiendo que teníamos recursos y esas ganas de evolucionar lo hemos intentado.

Y no se os ocurre otra cosa que, en estos momentos de consumo acelerado de la música, sacar un disco doble, ¿por qué esta decisión?
Teníamos la sensación de que no podíamos salir con un disco de 10 canciones porque habíamos estado mucho tiempo tocando las mismas canciones y queríamos demostrar que seguíamos creando. Además, también tuvo mucho de involuntario y salimos del estudio con muchísimo material y era demasiado difícil sacrificar temas; así que convencimos a nuestra discográfica que nos dieron todo su apoyo.

De todos modos no parece un disco que haya que escuchar de golpe…
Esa es la intención, que seamos nosotros los que marquemos los tempos del disco sin quemar las velas demasiado rápido.

Y en cuanto a la gira que ahora comienza, ¿Vais a seguir ofreciendo esa mezcla de concierto y show que os caracteriza?
No, van a ser conciertos más sobrios, al menos en esta primera parte de la gira. El propio argumento de las nuevas canciones pide otro tipo de directo.

¿A qué se debe este cambio de actitud?
Lo vamos a dejar de hacer porque nos apetece, ya estábamos un poco cansados en hacer siempre lo mismo. También había una extraña sensación a que LOL era solamente eso: un grupo que hacía el payaso. Con esas críticas a veces se olvidaba que éramos una banda que hacía buenas canciones… y en ellas nos vamos a centrar.
Pero claro, también es cierto que somos quienes somos y seguro que en alguna ocasión, cuando nos venga en gana, sobre todo hacia el final de la gira, nadie podrá parar la fiesta inherente a LOL. No renunciamos a las experiencias inolvidables que nos ha hecho pasar el show, tanto arriba como abajo del escenario, en el que a veces nos gusta convertir nuestros conciertos.

Un grupo de cierta fama como vosotros, ¿está al tanto e influye de las ofertas que recibe para tocar y de su procedencia?
La verdad es que sí, intentamos averiguar las características y el número de habitantes de la población en la que se nos requiere; también, si hemos tocado allí, repasar el repertorio que hicimos para no repetirlo. Asimismo, nos interesamos, si es un festival, por los grupos con los que vamos a compartir escenario. Igual que si el festival o el promotor que nos interesa pero no tiene suficiente para pagar nuestro caché, hacemos un esfuerzo por estar allí. (Ejemplos como el Faraday o el Polifonik así lo atestiguan)

Por cierto, ¿qué tal se vive con dinero?
Yo sigo viviendo en un piso de alquiler en Barcelona y voy al trabajo en bicicleta. Quiero decir, que mi vida no ha cambiado en ningún sentido. Nos ha tocado vivir esta época en la que la gente no dispone de mucho dinero, la gente no compra discos y los conciertos se pagan a la mitad que hace unos años, y aún así estamos ahí. Dover fueron de los últimos que ganaron dinero con esto, pero hora mismo si te metes en el mundo de la música para hacerte rico lo tienes bastante crudo. Antes era maestro de música y tampoco vivía mal.

Pero ahora se vive mejor, ¿no?
Es una suerte, eso sí, dedicarnos cada día a pensar en nuestras canciones e idear nuevas. Pero reitero la importancia, en nuestro caso, de reinvertir: nosotros somos los que invertimos en material de luces para los conciertos, somos los que diseñamos y ponemos el dinero para las camisetas del merchandising y los que hemos puesto 18.000 ó 20.000 euros para grabar nuestro propio disco. Tenemos suerte de haber vivido todo esto ya de mayores y ver todo esto con distancia y relatividad. Hace 5 años no estábamos donde estamos ahora, y quién sabe dónde estaremos dentro de 5 años.

¿Después de saborear las mieles del éxito y tanta carretera qué tal sigue la relación entre los miembros del grupo?
Estamos muy bien. Es complicado mantener un matrimonio de cinco y, claro, la carretera te pone a prueba. Pero aquí lo único que ha pasado es que somos más piña y más sólidos como banda

El viernes en Valencia junto a Los Enemigos. Curiosa mezcla. ¿Os apetece? ¿Sois seguidores?
Si me lo hubieran dicho hace unos años no me hubiera imaginado tocando junto a ellos. Pero la verdad es que todo un placer. Ha sido inevitable conocer y cantar algunos de sus temas alguna vez en la vida… Será curioso y se liará gorda en los Viveros.

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