Entrevistamos a: Ornamento y Delito
Redactor: Raúl Tamarit
Género: Rock/Indie
País: España

Lo de Ornamento y Delito se ha convertido en una carrera fondo, poco a poco, disco tras disco, y ya van cinco, están alcanzando cada vez más reconocimiento, y un buen numero de seguidores. Los terrenos por donde se mueven no son amables: letras duras, distorsiones y un lenguaje propio, que aunque con inevitables referencias, los hace únicos en unos tiempos donde priman otras tesituras más agradables. Son de Bilbao, una ciudad industrial, afincados en Madrid, la gran urbe de hormigón y estrés, y claro, es sintomática la crudeza de alguna de sus canciones.

Limbo Starr apuesta por ellos y hace un par de años editó Adorno, el segundo disco para el sello y el quinto de la formación si tenemos en cuenta que anteriormente habían publicado tres álbumes autoeditados.

Estuvimos hablando con Gari (Guitarra y voz) a propósito de su actuación en Valencia el pasado 2 de febrero.

Escuchando la trayectoria de Ornamento y Delito se aprecia una evolución musical. Habéis evolucionado desde unos rasgos algo post-punks de las primeras maquetas a sonidos quizá más intensos, más densos quizá ¿Surge de forma natural?
No lo sé, supongo que uno hace la música que le gustaría escuchar pero una vez que lo has hecho acaba cansándote y vas cambiando de horizontes. Es como cuando te pasas una temporada escuchando intensivamente a los Smiths, al final acabas saturado y piensas que no vas a volver a poner “The Queen is Dead” en tu vida, hasta que pasa un tiempo y vuelves a caer.

¿Como os veis dentro de una escena donde predomina la estética folk y el formato acústico, incluso más pop?
Fuera.

Por otro lado mantenéis el castellano como lenguaje para expresaros. Sois de Bilbao, y os desplazáis a Madrid, incluso le habéis hecho alguna canción (“Madrid” y “Madrid de los Austrias”) ¿Qué os aporta Madrid y que le habéis aportado vosotros?
Madrid es mi casa, me acogió como inmigrante y le tengo el agradecimiento que se le tiene al amo y a los madrileños el cariño que se les coge a los compañeros de celda. Musicalmente, yo he conocido algo parecido a una escena grande, he visto muchos conciertos, algunos buenos, he conocido a muchos músicos y melómanos, algún bar donde a veces ponían buena música y te lo pasabas muy bien. En Bilbao hubo cierta escena en los 90, ahora no diría tanto. Y lo que hemos aportado, lo que tantos otros inmigrantes: mano de obra barata y precaria y algunos contenidos para la red, para que el simulacro de cultura no se detenga.

En muchos aspectos musicales parece que sigáis la estela de Fernando Alfaro, Nacho Vegas e incluso Corcobado ¿Se pueden considerar una influencia directa?
De Alfaro y Corcobado sí, claramente, tanto Surfin Bichos como Corcobado han sido y son (sobre todo el segundo) referentes musicales por excelencia. Lo de Nacho Vegas es más bien afinidad que influencia. Nacho y yo tenemos la misma edad (soy un día más viejo que él), empezamos a hacer música a la vez y yo le conocí relativamente tarde, con la de Michi Panero, para entonces mi forma de cantar y componer estaba más que definida.

¿Habéis encontrado el sonido que identifica a Ornamento y Delito?
Sí en directo, no en estudio, ese punto sigue siendo una espina que nos gustaría quitarnos próximamente. Es fácil controlar el sonido cuando te haces tú mismo una maqueta, pero cuando te mezcla alguien, generalmente o tiene una idea de lo que quiere hacer contigo (y te cuesta reconocerte) o no tiene ninguna idea (y te cuesta escucharte después). Es mi experiencia.

Vuestro último trabajo fue de 2011 ¿Cuál es el momento actual de Ornamento y Delito?
Estamos acabando una maqueta con 11 temas nuevos y después… ya veremos.

Las letras son en muchos casos ácidas, y crueles en ocasiones ¿Cuál es la inspiración?
De nuevo, son muchos años haciendo letras. Empecé a los quince fascinado por Joy Division y sus letras fueron una gran influencia; poco después Leonard Cohen, Golpes Bajos y La Mode, también se convirtieron en referentes. A la vez me interesó mucho la poesía de Dámaso Alonso (siempre insisto en que Madrid es una especie de versión de su poema “Insomnio”). Y, sobre todo, creo que lo que más me ha influido es la sensibilidad de Buñuel, Berlanga, Bergman, Fritz Lang y, actualmente, Lars Von Trier.
Por lo demás, la inspiración viene del odio cotidiano; nunca escribo cuando estoy feliz (simplemente disfruto de ese momento, lo vivo), escribo cuando lo necesito, para desprenderme del dolor.

¿Como son los conciertos de Ornamento y Delito?
Muy intensos, a veces un poco caóticos, pero tratan de ser sinceros, no hay coreografías, no tratamos de representar nada si no de tocar. A veces se nos ha tachado ser muy fríos con el público, pero yo, concretamente, actúo sobre el escenario como me gusta que actúen los músicos a los que voy a ver, centrados en su música. Entiendo los conciertos como un ritual religioso (y entiendo que mucha gente no los entienda así, lo vea como algo más lúdico, que exige menos entrega y menos exposición anímica).

Sin duda esto es una carrera de fondo, con Rompecabezas de moda y perfección moral (Limbo Starr 2010), ya se empezó hablar del grupo, pero parece ser que con Adorno (Limbo Starr 2011) os habéis situado en la orbita de la escena independiente de nuestro país ¿Tiene que ver estar con un sello como Limbo Starr?
Sin duda, aunque ya con Putas y cocheros empezamos a subir dentro de la escena underground de Madrid, el fichaje por Limbo fue un salto cualitativo, de conciertos y aparición en medios. Tanto Rompecabezas como Adorno fueron recensionados en Rock de Lux y el Ruta 66, y siempre con muy buenas críticas, sobre todo en el Ruta, lo cual nos enorgullece mucho.

Para terminar, ¿Es cierto que Bono (U2) es Dios?, ¿En Madrid solo hay putas y cocheros?
Sin lugar a dudas, si lo cantan Ornamento y delito tiene que ser verdad.

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