Entrevistamos a: We Used to Pray
Redactor: Carlos Ciurana
Género: Indie
País: España

En estos tiempos en los que prima lo instantáneo, lo de usar y tirar, encontramos una propuesta musical diferente por arriesgada. Cinco jóvenes de distintas procedencias forman We Used To Pray, un grupo que busca su propia identidad apartándose del camino fácil y apelando a las emociones.

Ahora que acaban de publicar su primer EP, Loud Intertitles, y tienen frente a ellos varias fechas de conciertos, nos hemos sentado junto a dos de sus miembros, Joecar Hanna y David Doubtfire, para que nos cuenten sus sensaciones hasta el momento.

Conocíamos a David Doubtfire por pertenecer a Rubick, pero ¿cómo confluye el resto de miembros para formar We Used To Pray?
Lo cierto es que no es muy habitual que gente con circunstancias tan diversas, con afinidades y también diferencias tan notables, acabemos coincidiendo en un punto del mapa como Valencia. La gracia reside en la mezcla de procedencias: Dave y Phillip son ingleses mestizos, Tom es inglés de pura cepa, Charlie es español-americano y yo (Joecar) un mix de procedencias entre las que destacan chino-libanés-español.

Bueno, respecto al encuentro todo fue muy “casual”, aunque pareció como una pincelada del destino. Phillip y yo veníamos de otro grupo (Joe Alvinn), yo me encontré con Dave en la universidad cuando nos hizo una grabación con ese grupo, y más tarde se añadieron Tom, al que conocimos una noche de casualidad en un concierto y Cano, que ya era amigo de Phillip. La universidad y la música nos ha juntado, generalmente. ¡Nada mal para empezar una historia!

Supongo que será una labor conjunta de todo el grupo, ¿cuál es el proceso de la composición de temas?
La mayoría de las veces se empieza una idea ya generada que se trae de casa. Hemos empezado un tema de muchas maneras, a veces con una base más conceptual y otras con una más instrumental, y luego ya se desarrolla. Aún así la pauta habitual es el esquema narrativo, que lo que quede como resultado final en la parte musical, se acompañe coherentemente con su significado y ritmo de las emociones.

Os apartáis de los cauces convencionales, aunque vuestra música en esencia es pop un tanto sofisticado, de tintes épicos. ¿Es algo natural para vosotros?
Bueno, el pop es un estilo de música que marca nuestra época, de donde venimos y crecimos, y eso no se puede negar. Se puede tener todo tipo de referencias, y tenemos un amplio rango de ellas con todas sus distinciones, pero a la hora de querer transmitir, supongo que el cauce natural nos lleva al pop rock. El toque épico viene de mi personalmente, me gusta lo atmósferico, y si puede tener toques bélicos ya, duermo feliz. Lo que nos interesa al final es que ante cualquier continente que se elija (en nuestro caso, ese pop del que hablabas) lo importante es enfocarnos en la segunda palabra que mencionas, lo sofisticado. Es un hecho que estamos saturados actualmente y la tecnología ha permitido que todos hablemos y compartamos perspectivas. Ello genera una amplia oferta de música que no hace más que evolucionar y crear nuevas estructuras. Por ello, sabemos que la idea es renovarse o “huir” y, nos salga mejor o peor, la intención es hablar con un lenguaje propio, y ofrecer un hueco que no ocupe otro.

Se pueden rastrear influencias de bandas como Arcade Fire o The Temper Trap en vuestro sonido. ¿Os sentís incómodos con estas comparaciones?
Dicen que las comparaciones son odiosas, pero nacen de una necesidad humana de recurrir a lo conocido para juzgar lo desconocido. Y es normal, todos lo hacemos. Así que incómodos no sería la palabra, tanto en cuanto la comparación no sea con una intención desmeritoria. Como comentábamos arriba, la idea es ir en búsqueda del “hueco”, a partir de ahí suponemos que las cosas irán como tienen que ir cuando empecemos a oir: “Esto no me suena a nada que haya oído antes”. Y eso no se dejará de intentar.

El nombre del grupo (We Used To Pray) es similar al título de una canción de Arcade Fire (“We Used To Wait”), aunque serán otras razones por las que os hicisteis llamar así…
Sí, ya hablamos de esto y, de verdad, si hubiera tenido que ver algo en la elección del nombre lo díriamos, pero nada más lejos de la realidad. Es más una coincidencia.

El nombre viene de una búsqueda sobre un nombre que fuera a la vez lo suficientemente ambiguo como potente desde el primer segundo que se lee. Ambiguo referido a que todo el mundo se pudiera sentir identificado y posicionarse como quisiera, claro. De ahí nació We Used To Pray, que significa solíamos rezar. En primer lugar, no es un nombre con ninguna intencionalidad crítica a las creencias, sino que se escoge la acción de rezar como ejemplo de algo que se hace cargado de valores e inquietudes. Esos valores que hoy están presentes cuando nos rota o conviene. Es, en definitiva, una crítica a la contradicción. Y todo en las canciones gira entorno a este concepto.

Vuestras primeras canciones las disteis a conocer de una manera no muy habitual, vía YouTube, ¿cuál fue la razón de hacerlo de esta forma en lugar de grabar un CD?
La idea era, volviendo a la saturación de la que hablábamos antes y a lo de “renovarse o huir”, marcar un camino distinto:
Juntemos la creciente dificultad de hacer conciertos con la dificultad de conseguir que la gente preste atención a tu música o acuda a un directo. Pues, ante esta situación propusimos llevar el directo a casa de cualquiera que quisiera vernos. De ahí nació el “vídeo EP en directo”, una apuesta por la red para el empujón inicial y dejar ahí en bandeja el directo de la banda para el acceso libre y gratuito. También, la propuesta se juntó con una intención creativa y estética, pariendo así una serie de vídeos que acabaron con vida propia.

Llegamos a la publicación de Loud Intertitles, vuestro primer EP en formato físico, con un sonido muy limpio. ¿Cómo fue la experiencia de grabar con Fernando Boix?
(Dave) Fernando Boix es un buen amigo desde hace mucho tiempo. Yo había trabajado varias veces con el y sabía que era una apuesta segura para este disco. Ya habíamos hecho el EP en directo en Caramelo, o sea que ya conocía a la banda y la idea que teníamos en la cabeza. También fue muy importante la labor del productor, Javi Vela. Juntos aportaron mucho a este “Loud Intertitles” y hemos crecido mucho como banda gracias a ellos. Se lo recomendamos a cualquier grupo que esté buscando un sitio para grabar.

¿Estáis satisfechos con el trabajo de masterización realizado por Ted Jensen y Mike Marsh?
(Dave) Creo que es imposible no estarlo. Es un placer ver como gente de su nivel y acostumbrados a trabajar con grandes artistas, le dedican tanto cariño y esfuerzo a trabajos como el nuestro de grupos que están empezando. Tengo la suerte de conocer a Mike en persona y de haber visto como se exige tanto o más como si ese disco fuera a ser comprado por millones de personas. Lo cierto es que le han acabado de dar esa potencia que buscábamos desde el principio de la grabación.

También prestáis especial atención al apartado gráfico, con una portada muy sugerente. ¿Queréis que al escuchar vuestro trabajo las imágenes las interprete el oyente?
Y tanto. Para nosotros cada elemento que nazca del proyecto WUTP quiere decir algo, y siempre complementa a la música, y a veces esos elementos son igual o más importantes que la propia música. En este caso, las gráficas hablan del mensaje de las canciones. La frente, es una representación de una mente cerrada que se va abriendo, y que va mostrando toda la paleta de colores que esperan a salir a toda presión. De ahí el pelo rebelde.

Creo que vuestro sonido se refleja perfectamente en su versión en directo. ¿Tenéis algún concierto próximo?
¡Si! Dentro de nada tendremos el concierto de presentación en La3 con Cosidos y Skimoes. Será una velada más que interesante, y prometemos ante todo una buena experiencia.

Una semana más tarde tendremos el Gramolafest IV, en el que acompañaremos a Gatomidi, Johnny B Zero y La Muñeca de Sal, cerrando la velada con Limousine Dj.

Esperamos veros a los que os interese en estas citas inminentes.

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