Si algo increíble tiene la música es la capacidad de viajar a ese momento/lugar/espacio temporal en el que te encontrabas cuando escuchas esa canción. Me apetecía recordar un puñado de aquellas canciones que de alguna forma me marcaron en aquellos maravillosos años en los que inconscientemente empezaba a amar la música.

Lola Flores – Como me las maravillaría yo

Éste es uno de mis primeros recuerdos musicales. Yo, mi abuela (andaluza de pura cepa) y TVE con Lola Flores. Sí, ahora somos todos muy hipsters y negaremos ante la Biblia Indie haber tarareado a la Faraona por puro moderneo, o quizás por la historia sociopolítica que conlleva. En su día me flipó la energía de esta mujer y, a día de hoy, me sigue flipando.

Bruce Springsteen  – Streets of Philadelphia 

A mi casa llego la película de Philadelphia protagonizada por Tom Hanks (si no recuerdo mal creo que era de mi hermano). En los créditos iniciales sonaba esta canción, de la película ni me enteré hasta que la volví a ver hace unos años, pero la peli la quemé de tanto rebobinar para escuchar el tema. No soy muy fan del jefe, pero si lo soy absolutamente de esta canción.

Nacha Pop – Una décima de segundo

Antonio Vega, aún con Nacha Pop, es uno de los artistas que marcaron mi camino hacia la música. Mi señora madre tuvo una época muy melómana y compro discos hasta aburrirnos. Desde Elvis a Nacha Pop, pasando por Luz Casal, Manolo García, Pet Shop Boys, Nino Bravo y un larguísimo etc. Hace poco hablaba con Toni de Copo que actualmente el pop español está de capa caída, quizás por el exceso de explotación de la industria o quizás por simple moda. Lo cierto es que crecí escuchando mucho pop en español y olvidarme de él sería, a la vez, olvidarme de mí.

David Bowie – Heroes

Tardé muchos años en descubrir quién era David Bowie. Tarde años en descubrir que el tipo raro de la película “Dentro del laberinto” era David Bowie y, a la par, también tarde años en saber que era la misma persona que cantaba Heroes. Había escuchado un millón de veces esa canción en la radio durante aquellas mañanas de sábado en las que mi mayor preocupación era ninguna. Cuando lo descubrí, todo tenía sentido. Sólo podía ser él.

Mike Oldfield – The song of the sun 

Cerca de los diez años me regalaron el disco “The Voyage” Sí, lo típico que se regala a una cría de diez años. La cuestión es que me abrió un mundo nuevo. No tenía ningún concepto sobre la música, ni formación alguna. Es un disco totalmente instrumental y me simplemente me dedicaba a sentir. Me hizo sentir tanto que me regalaron mi primera minicadena propia por pesada (aun la conservo).

Radio Futura – La estatua del jardín botánico

Reconozco que la primera vez que vi el video me dio un poco de miedo. No era miedo al uso, era una sensación extraña que también me pasó con The Cure. Me gustaban pero tenían un puntazo oscuro que me atraía y me tiraba para atrás a partes iguales. La estatua del jardín botánico me hizo llegar a mucha música de los ‘80 que hoy forma parte de mi maleta musical.

 Joan Manuel Serrat – Mediterráneo

No podía terminar de otra forma. Mediterráneo, a mi juicio, es una de las mejores canciones en español. La adoro desde siempre y muchas veces, los días de concierto, suelo escucharla. Escucharla me transporta a mi infancia en el sentido más puro de la palabra. Me recuerda de dónde vengo y a dónde voy.

Y hasta aquí la pequeña lista de canciones de aquellos maravillosos años.

Hasta pronto!

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