Gypsy Casino, Pelícano y Red Buffalo (en la foto) son los finalistas de la quinta edición del Concurso Vinilo Valencia. La final, un lujo, se jugará en directo el próximo viernes 31 de enero en la sala Wah Wah (22 horas, 5 € la entrada).

Complicada papeleta, de nuevo, la que le tocó jugar a los jueces. Una vez más, el certamen volvió a ser testigo de las riquezas que aguardan en la mina de la música independiente valenciana. Mucho nivel y mucho disfrute. Bien lo saben las más de 700 personas que han pasado por la sala Wah Wah en las semifinales.

El premio, ya lo saben: grabar un Ep en Music Rooms Studios bajo la diestra batuta de Carlos Ortigosa, registrar una live session en Stardust a las órdenes de Sergio Devece y ser el primer confirmado del Deleste Festival 2014. A última hora también se une la opción de actuar, de manera gratuita, en Muray Club tanto para el primero como para el cruel segundo premio.

A continuación, les dejamos con la entrevista que realizó Jose Martín, a cada una de las formaciones, con motivo de su presencia en el concurso. Nos vemos el 31.

GYPSY CASINO, LAS ESPINAS DEL FOLK
Desde su formación en 2009 los componentes de Gypsy Casino (Nando Vidagany, Raúl Narbón, Julio Fuertes y Adrián Garzón) han radicado el hogar espiritual de la banda en el mezcal.

¿Cómo y cuándo surge la idea de Gypsy Casino?
En 2009, Pope y yo (Julio) atravesábamos la plaza de la Virgen y vimos aparecer a lo lejos la sensual figura de Nando, a quien Pope conocía. Lo habíamos visto tocar en la facultad. Acabamos en casa de una amiga común bebiendo mezcal y entre lágrimas de entusiasmo, propusimos crear una banda. Un día el cantante del antiguo grupo de Nando no pudo tocar en un concierto y nos llamó a Pope y a mí. Tocamos con el batería del grupo de Nando. Fue un concierto horroroso.

¿Qué podéis contarnos sobre la grabación de vuestro Ten Essays On Voodoo Folk (Autoproducido, 2013)?
Está grabado en el Golden Garage, que es el garaje de mi madre. Pedimos prestado todo el equipo que pudimos y nos pusimos a hacer ruido. Había catorce temas originalmente, creo que de la primera idea del disco a la última cambiamos unos seis o siete. La única cosa buena era la libertad extrema, supongo, a la hora de grabar. El resultado no tiene las frecuencias de bombo de One Direction pero creo que hemos conseguido que suene a algo real en vez de a un montón de caspa envasada.

Escuchando el álbum, llama la atención la combinación entre el sonido folk y su carga acústica con el del rock y su despliegue eléctrico, ¿entendéis el sonido de Gypsy Casino más cercano a uno u otro género?
Creo que es una mezcla natural y compensada de influencias. Al principio yo quería que Pope se comprara una guitarra eléctrica en vez de una acústica. Pero claro, él escuchaba a Nick Drake y yo a los Who, no tenía sentido. Luego hemos encontrado muchos puntos de encuentro: Crosby, Stills, Nash & Young, el disco III de los Zeppelin, los unplugged de Pearl Jam o de Alice in Chains. La idea de hacer una banda de rock de pleno derecho con una guitarra acústica nos pareció fecunda. Es un tipo de guitarra que abre mucho la armonía de los acordes, además.

El contraste entre las poderosas guitarras en “Lick This Candy” y las melodías corales de “Negro Work Song” o “No Direction Home” hace pensar en un amplio apartado referencial entre los componentes de la banda ¿Dónde situáis vuestras principales influencias musicales?
Ya he citado algunos. La referencia principal son los Beatles, evidentemente, porque tienen la peculiaridad de no ser una banda de género. Rompieron la baraja del pop. Hay detalles en “Lick This Candy” que vienen de la Creedence. Los arreglos de “No Direction Home” remiten a George Harrison, y hay cierta deliberación en eso (¡muchas gracias a Johnny B. por haber colaborado!). “Girl From China” se debe a la tradición de Drake muy fuerte. “Negro Work Song” es una reivindicación de varias cosas: de la lírica popular, del “metenéishastaloscojones” y de las grabaciones que los hermanos Lomax tomaron en las prisiones, esas en las que cantaban los presos, normalmente a cappella. A mí la que más me gustaba era la de ‘Rosie’, pero no hubo manera de hacerla. Creo que se cuela un poco de cada cosa porque hay tres compositores activos y tres voces. Yo creo que entre Bob Dylan, los Beatles y Jimi Hendrix tienes más o menos el 99% de lo que nos interesa. Hay que triangular ahí, fintar bien.

Después de haber pasado ya por algún concurso antes, el próximo viernes 6 de diciembre participáis en la semifinal del Vinilo Valencia 5.0 en la sala Wah Wah. ¿Cuál es vuestra valoración acerca de este tipo de iniciativas dirigidas a las nuevas bandas de la ciudad?
Nosotros estamos contentos, como niños chicos. Ahora mismo es prohibitivo tocar en salas si eres una banda que no tiene pasta. Nosotros básicamente tocamos en bares y pegamos palos en el Opencor, así que nos ha venido de lo más bien. Les damos gracias y bendiciones.

Por último y para ir conociéndonos de cara al viernes, ¿podéis contarnos alguna anécdota o suceso extraño que os haya ocurrido en lo que lleváis rodando por salas?
Una vez estábamos tocando en una discoteca rarísima. Habíamos intentado comprar una botella de algo, de cualquier cosa destilada, pero el amable hostelero no podía vender botellas. Así que nos vendió orujo casero. Tocamos muy mal, Pope se cayó subiendo al escenario y un amigo se tiró todo el concierto tirado en el suelo, tapado por un monitor, golpeando con el puño las piernas del impertérrito Nando. Era incansable. A este pobre chaval le pisamos sin querer una pierna con la puerta de la furgoneta y, al grito de “estás bien” respondió: “Me lo estoy pasando bien, pero menos.” Desde entonces ha sido nombrado Coronel de la Fiesta. Un fornido y culto seguridad nos exigía “decoro”. Nuestro chamán intentaba saquear la barra con alevosía. Muchas cosas. Ya no bebemos, en realidad.

PELÍCANO, EL VUELO ELÉCTRICO
Desde 2009 y armados con guitarras, pedales, y baquetas los componentes de Pelícano (Jaume, Boro, Santi y Pepe) se encuentran en constante periodo evolutivo. Tras el lanzamiento de su último Ep, El día de la victoria (autoeditado, 2013), la banda desplegará su propuesta pop de distorsión innegociable en la próxima semifinal del Vinilo Valencia.

Algunos de vosotros procedéis de bandas anteriores con diversas influencias, ¿en qué momento surge la posibilidad de juntarse para formar Pelícano?
Los orígenes de Pelícano puede que vengan de alguna noche de efluvios etílicos (risas). La verdad es que somos colegas desde chavales y decidimos juntarnos para hacer la música que nos gustaba a todos desde siempre. Más tarde fichamos a Pepe a la batería y así tuvimos la alineación completa.

Después de Quién mató a Aristóteles Onassis (autoeditado), en 2013 habéis presentado el EP El día de la victoria. ¿Qué podéis contarnos sobre esta segunda experiencia de estudio para la banda?
El primer EP lo grabamos con un estudio profesional que se desplazó hasta el local de ensayo para grabar, y aunque la calidad fue muy buena, el meterse los cuatro en un estudio de grabación nos ha puesto realmente en nuestro sitio. Hemos grabado, no obstante, todos juntos para poder sacar toda la energía de los directos, lo cual ha significado mucho trabajo de ensayo para clavar las tomas. Fue duro pero estamos más que satisfechos y esperamos que de la misma forma guste a los seguidores del grupo.

Escuchando El día de la victoria, se aprecia una mayor carga eléctrica en la composición de los temas respecto a vuestra primera grabación. Un predominio de las distorsiones y mayor complejidad melódica ¿responde esto a una búsqueda premeditada de este tipo de sonidos o más bien es fruto de la evolución natural de Pelícano?
Podríamos describirlo de ambas formas. Ya cuando terminábamos de grabar Quién mató… la banda se encontraba inmersa en un proceso evolutivo hacia sonidos más ásperos y oscuros, por lo que a medida que pasaba el tiempo nos veíamos cada vez menos identificados con el sonido de ese primer EP. Llevar ya cuatro años juntos nos ha ayudado a conocernos a nosotros mismos como grupo y como compositores, saber lo que nos gusta, y lo que funciona en el escenario.

Es cierto que El día de la victoria supone un giro bastante oscuro respecto a lo que puede estar acostumbrado un seguidor que haya escuchado grabaciones anteriores pero desde luego no lo es para uno que haya venido a los conciertos ya que, en todo momento, el objetivo ha sido plasmar la rabia de los directos en el disco.

Todo en El día de la victoria invita a subir el volumen a tope. Las espesas atmósferas pop hacen pensar en el sonido de bandas como El niño gusano, Surfin Bichos o incluso La habitación roja. Sin embargo, la combinación con la potente distorsión en las guitarras de “El Cisma” o “El gran anticiclón” recuerdan por momentos a grupos como James o The Cure. ¿Dónde situáis a día de hoy las principales referencias musicales de Pelícano?
La verdad es que aunque todas las bandas que habéis mencionado son enormes y muy respetables a nosotros lo que nos gusta desde siempre es el indie americano de los 90: Dinosaur Jr, Pedro The Lion, Archers Of Loaf, Yo La Tengo…y montones de bandas guitarreras a las que al igual que a nosotros les gusta pisar pedales y montar buen estruendo eléctrico.

Este 2013 está siendo un año importante para la banda. Además del lanzamiento de vuestro segundo EP, habéis sido semifinalistas en el Proyecto Demo de Radio 3 y, sin ir más lejos, tomaréis partido en el concierto semifinal del Vinilo Valencia. ¿Cómo ha sido vuestra experiencia personal en el paso por concursos musicales y cómo valoráis este tipo de propuestas?
La verdad es que nuestros comienzos en pequeños certámenes y concursos de talentos no fueron demasiado fructuosos, pero efectivamente este año nos ha enseñado que a menudo la clave del éxito es la perseverancia, y el ver como quedábamos finalistas en una iniciativa en la que se habían presentado más de 600 grupos de toda España (Proyecto Demo), o el llegar a la semifinal de Vinilo Valencia antes de acabar 2013, nos ha dado un chute de energía con el que ya no contábamos. Nos ha permitido pensar que algo estaremos haciendo bien cuando poco a poco va llegando el reconocimiento externo.

En los más de tres años que lleváis en activo, ¿cuál ha sido la experiencia más extraña o reseñable que habéis vivido como banda y que podáis contarnos antes de veros sobre las tablas de Wah Wah?
De todos los directos sacamos alguna anécdota, y muchas experiencias que siempre valoramos y de las cuales aprendemos. Hemos tocado en locales tan pequeños como un salón, en casas privadas, en una huerta valenciana… y siempre lo hemos disfrutado. Quizá el compartir cartel con un grupo Heavy de Albacete pudo resultar un tanto extraño; o el organizar un concierto al aire libre el único día que llovió en todo el verano; pero como decimos, de todo se aprende.

RED BUFFALO: REVISANDO LAS BUENAS HISTORIAS
Un año después del lanzamiento de su primer EP Sounds Of Nature (Autoeditado, 2012), Red Buffalo se ha convertido en una banda habitual de las salas valencianas. Hablamos con ellos antes de que desplieguen su particular revisión del rock clásico, sin complejos de sonar actual, en el marco de la próxima semifinal del Vinilo Valencia.

¿Cómo, cuándo y dónde empieza a materializarse Red Buffalo como banda?
A principios de 2012 comenzamos los primeros ensayos con la formación más o menos terminada, a falta del batería. Desde entonces han pasado unos cinco o seis en ese puesto por la banda, teníamos una pequeña maldición con eso hasta que entró Mario, nuestro actual (y definitivo) batería. Respecto a dónde comenzó a materializarse, es la vieja historia, nos conocimos en las salas de conciertos y en los bares, donde se fraguan las buenas historias.

Poco más de un año después del lanzamiento de vuestro primer trabajo de estudio, Sounds Of Nature (Autoeditado, 2012), ¿qué podéis contarnos sobre lo que fue la grabación y la posterior presentación del álbum en directo durante todo 2013?
Cuando echas la vista atrás los recuerdos suelen ser románticos y parece que solo recuerdes lo bueno y olvides lo malo. En nuestro caso no es diferente. Únicamente tenemos buenas palabras sobre toda aquella etapa. Fue excitante la semana que pasamos grabando, además hacerlo tal y como queríamos, de manera analógica como nuestros referentes hicieron antes. Además tuvo una muy buena acogida y nos permitió vivir experiencias increíbles. Desde luego ha sido una época dulce en nuestras vidas que esperamos repetir e incluso superar cuando grabemos nuestro primer LP.Resulta destacable la forma en la que vuestro sonido es capaz de remitir al de bandas de rock setentero como Creedence Clearwater Revival, Allman Brothers Band o Bad Company, y a la vez hacer pensar en bandas más actuales como Kings Of Leon e incluso Band Of Horses. A nivel referencial, ¿cuál ha sido el recorrido hasta encontrar vuestro estilo?
Nuestros referentes estaban claros desde un principio. Hemos crecido escuchando las bandas a las que haces referencia, así que nunca hubo una búsqueda de sonido porque lo que queríamos hacer estaba prácticamente interiorizado. Sin embargo siempre hay nuevas “adquisiciones”, nuevos sonidos y nuevas maneras de expresarse. Tenemos claro nuestro sonido, pero seguimos andando juntos un camino que hace que evolucione, que se enriquezca y que esto de hacer ruido siga siendo divertido.

Canciones de vuestro Sounds Of Nature como “Mustang” o la enérgica “Southern Girl” delatan una pretensión por el rock clásico tocado cara a cara y sin complejos. Después de haber pasado por multitud de salas y festivales como el Arenal Sound, ¿qué lugar ocupan las actuaciones en directo en el día a día de Red Buffalo?
Al margen de que tocar en directo es lo más divertido de todo esto, el escenario es el lugar donde comprobamos si lo que hacemos funciona o no. Digamos que al componer una canción únicamente está terminada al setenta por cien. Solamente el público y toda esa energía que se genera en un concierto en directo pueden terminar realmente el tema. Hemos tenido canciones que nos gustaban muchísimo y que hemos abandonado porque no funcionaban bien en ese ámbito. La música es comunicación, y en el instituto nos dijeron que para que haya comunicación se necesita un emisor y un receptor.

Valencia vive un momento musical muy interesante en cuanto a la diversidad de las propuestas. De repente y afortunadamente para el público, cualquier combinación en un cartel parece posible e incluso estimulante. ¿Cómo valoráis la escena musical valenciana y los concursos de bandas emergentes como el Vinilo Valencia?
La escena musical en Valencia es estimulante ahora mismo. Nosotros como músicos acudimos a varios conciertos a la semana. Todos sabemos que la industria musical atraviesa uno de sus peores momentos, y lo único que hace que pueda haber una escena y que algunos grupos salgan (salgamos) a flote son las iniciativas como Vinilo Valencia.

Imaginaros que mañana Red Buffalo tenéis que viajar en barco a través del Atlántico y solo podéis cargar con vosotros tres discos, ¿de qué álbumes se trataría?
Mr. Wonderful de Fleetwood Mac, O’Be Joyful de Shovels And Rope y Kick Out The Jams de MC5, y todos ellos en vinilo, obviamente.

(Foto: Red Buffalo por La Gramola de Keith)

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