Idilio valencianoNando 24 enero, 2010 Lejos de manta y sofá para el día frío y lluvioso que fue el pasado domingo, hicimos el ahora bendito esfuerzo de acercarnos a ver a Cracker a la sala Wah Wah tras su aplazamiento del miércoles (pero bolo del jueves). Eso mismo debieron de pensar los americanos, ya que quedarse en el hotel descansando de su paso durante el fin de semana por Barcelona y Murcia hubiera sido lo más lógico, pero había mucho fan valenciano que se quedó fuera tres noches atrás y había casi el mismo número que necesitaba repetir (a posteriori se comentaba que quizá fue algo más entonado el del jueves). Con la puesta en escena de su nuevo álbum “Sunrise in the land of milk and honey” como perfecta excusa, tampoco se ciñeron a la presentación y algún que otro pelotazo para contentar al personal. David Lowery es siempre inconformista con los repertorios y supone todo un reto para el espectador, para el periodista y para los propios miembros de la banda el formar parte del show. Así pues, y con el pobre Frank Funaro preparando la claqueta a toda velocidad entre tema y tema según le dictaba su líder, dimos saltos un tanto erráticos, pero maravillosos, por toda la trayectoria de la banda. Trayectoria que en lugar de centrarse, por ejemplo, en las más que excelentes dotes de guitarra solista de Johnny Hickman y construir los temas para lucimiento del mismo, o confiar en la voz cada bolo más rasgada de Lowery para avasallar con medios tiempos y esa sensación de perdedor eterno, ha estado siempre caracterizada por la diversidad de palos dentro del R’n’R…con mayor o menor fortuna. Pinceladas iniciales con aroma sureño a soul ( I see the light, Everyone gets one for free) a temas del nuevo trabajo (Turn on turn in drop out with me, Friends) y por supuesto los clásicos (Teenage Angst, Low, Sweet thistle pie, Eurotrash girl…) que hicieron del domingo uno de los mejores que recordemos en mucho tiempo. Y hablando de Eurotrash girl, la banda valenciana liderada (vocalmente) por Judit Casado y que sigue a día de hoy teloneando a los americanos por la geografía nacional, estuvo correcta pero algo desaliñada. Cantante y banda se encontraron a dos niveles distintos durante toda la actuación, pero eso, como casi todo en este mundo, se soluciona con la práctica. Hacer Comentario Cancelar RespuestaSu dirección de correo electrónico no será publicada.ComentarioNombre* Email* Sitio Web Guarda mi nombre, correo electrónico y web en este navegador para la próxima vez que comente. Δ