Los extraños – Cacería nocturna: This is AmericaCésar Pereyra Venegas 31 mayo, 2018 Según un estudio realizado en 2016 por Adam Lankford, profesor y miembro del departamento de criminología de la Universidad de Alabama, entre los años 1966 y 2012, se han llevado a cabo en los Estados Unidos una tercera parte de los tiroteos en masa a nivel mundial (90 de 292 incidentes). Y si bien el mismo estudio propone una serie de razones que explican tan escalofriante estadística, uno no deja de preguntarse si aquellas son realmente imprescindibles. ¿Acaso no podría tratarse de algo tan fortuito como “estar en el lugar y momento equivocados”? Partiendo de esa posibilidad e inspirándose en algunos crímenes que tuvieron lugar en California a inicios de los 80’s, el guionista y director Bryan Bertino nos entregó, allá por el 2008, “Los Extraños”, la historia de una joven pareja (Liv Tyler y Scott Speedman) cuya resquebrajada relación se pone a prueba al ser atacados por un trío de enmascarados: Pin-Up Girl, The Man in the Mask y Dollface. Las notables virtudes técnicas de la película junto al excelente trabajo de su reparto le permitieron sobrevivir a la crítica y recaudar unos $90 millones que, como era de esperarse, significaban una sola cosa: secuela. Conocido el “qué”, ahora la pregunta era “cómo” y “cuándo”. Repitiendo la fórmula y tras diez años de problemático desarrollo, Bertino, esta vez como guionista, nos entrega “Los extraños: cacería nocturna” (2018), donde vemos a una familia llegar a un inhabitado campamento de remolques en busca de la tranquilidad que su menor y adolescente integrante tanto se empeña en destruir. No pasará mucho tiempo hasta que antes, durante y después de la aparición del tridente homicida, comience a fallar la electricidad, se estropeen los teléfonos móviles, desaparezcan los cuchillos y nuestros protagonistas decidan separarse en un afán por, lejos de afrontar el problema, huir de él. «[…] estamos ante una película que debe gran parte de su mediana expectativa a la excelente factura de su predecesora, dueña de un status de culto gracias a su inquietante atmósfera y muy lograda puesta en escena» Como lo vimos en su precuela, “Los extraños: cacería nocturna” plantea un tratamiento sobre aquella nefasta minoría de estadounidenses cuyos atroces actos no parecen tener una explicación razonable. Esto es algo que puede verse en ambos títulos, cuando alguna de las víctimas pregunta a los victimarios “¿Por qué hacen esto?”, recibiendo como respuesta expresiones tan casuales como “Porque estaban en casa” (“Los extraños”) y “¿Por qué no?” (“Los extraños: cacería nocturna”). Es así como la naturaleza del asesino se hace manifiesta: no necesito una razón para matar, tan solo el medio para hacerlo. Dirigida por Johannes Roberts, quien tiene entre sus créditos la claustrofóbica “A 47 metros” (2017), estamos ante una cinta que debe gran parte de su mediana expectativa a la excelente factura de su predecesora, dueña de un status de culto gracias a su inquietante atmósfera y muy lograda puesta en escena. En esta ocasión, Roberts evade cualquier intento de potenciar la saga a nivel técnico o conceptual, y hace gala de su membresía al cada vez más nutrido “club de la nostalgia ochentera”, sometiéndonos a un predecible supercut de cuchillazos, gritos, persecuciones y decisiones que evidencian un cegador fanatismo hacia algunos de los títulos más emblemáticos del inmortal John Carpenter, tales como “La niebla” (1980), “Christine” (1983) y, evidentemente, “Halloween” (1978). Ante ello, y a sabiendas desde el primer minuto de lo que me esperaba en los 84 restantes, mis esperanzas estaban puestas en el trabajo del reparto, especialmente en los curtidos Christina Hendricks (“Mad Men”, “Drive”) y Martin Henderson (“The Ring” y ese placer culposo llamado “Torque”). Lamentablemente, su siempre agradable y simpática presencia no fueron suficientes para hacer de esta una experiencia ligeramente desagradable (en el buen sentido) y superar las limitaciones de un guión repleto de “frases de pelis de terror” como la optimista “It’s gonna be ok”, la intrigante “Who are they?”, aquella tan infaltable como patriarcal “You stay here…I’ll go check it out” y, la más épica de todas: “Run!”. Y no, queridos lectores, no hace falta saber inglés para enterarse de lo que sucede. Ya lo hemos visto todo en nuestros VHS´s. Poniendo a un lado su injustificable y predecible realización, “Los extraños: cacería nocturna” podría verse bajo una perspectiva más reflexiva y sociológica. Así como las mejores películas del género han sabido retratar los fenómenos sociales y políticos de su época, esta lo hace al situar un vulnerable núcleo social indefenso ante a un grupo de jóvenes asesinos que encuentran en sus lúdicas máscaras un anonimato que señala a todo un país. Hacer Comentario Cancelar RespuestaSu dirección de correo electrónico no será publicada.ComentarioNombre* Email* Sitio Web Guarda mi nombre, correo electrónico y web en este navegador para la próxima vez que comente. Δ