Grupo: Hän Solo
Sala: Matisse (Valencia)

El jueves es maravilloso. Es ese día de la semana que rezumas simpatía y felicidad; un bienestar generado por la sensación de que el fin de semana ya está ahí y, sin embargo, no lo has desvirgado todavía; como cuando sabes que vas a echar un polvo pero aún no lo has iniciado…casi mejor que el acto en sí mismo. Pues nada, que en esas estábamos cuando decidimos acercarnos a Matisse a ver la presentación en directo de las nuevas canciones de ese disco de Hän Solo denominado, «Malditos delfines» y que parece estará a la venta este mes de junio.

Con alrededor de 60 personas en la sala y muchas caras amigas entre los presentes, los valencianos de Suecia o suecos de Valencia, volvieron a hacer uso del thelemin situado en el extremo izquierdo del hábil pianista, Quique Ruiz, para dar comienzo a esas sesiones de cálido y energético pop en que devienen siempre sus actuaciones.

José Esteve (voz y guitarra) sabe que cada concierto es una cita importante y por ello gusta de arreglarse antes de salir a escena; con la estética mod que marcaba su fina corbata negra, pantalones finos de vestir y camisa blanca se dio- hubo sudor como prueba- a un público que, aunque algo pasivo, estaba la mar de a gusto viendo que la guitarra del protagonista sonaba fresca y nerviosa a partes equitativas recordando, y por aquello del castellano, a los mejores Cooper.

De que el Han Solo del grupo es José Esteve-vamos a hacer comparaciones de La Guerra de las Galaxias, que para eso es hoy el día del orgullo friki- no hay ninguna duda, pero a poco que hayas visto la saga, sabes que el personaje interpretado por un joven Harrisson Ford no era nadie sin su amada Princesa Leia, y esa, dentro del grupo es Isabel Castro. Porque la voz de Isa (también de Emma Get Wild), tanto a los coros, como en solitario, es de esas suave y emocionante, de las que cuesta olvidar.

Hay pruebas-que avivan más el espectáculo de verlos de cerca- de que en este es un grupo pop pero en el que cada componente es hijo de su padre y de su madre; a la vena folk country de Isabel con Emma Get Wild, se una la concepción jazzística rock de percutir la batería de Luis Torregrosa. El percusionista, también de Naima, agarra las baquetas y se mueve como los cánones del jazz mandan, pero no por ello deja de exhibir violencia en los pasajes en los que el pop se vuelve rock. Todo un espectáculo verlo en los estupendos colofones instrumentales de algunas canciones.

Y como era entre gente querida, era la presentación de un nuevo disco y la noche lo requería: hubo sorpresa; ésta se materializó en forma de trompeta que, aderezando algunas de las composiciones- como ocurre en el disco-, dotó al directo de ese brillante broche que hace que las cervezas ingeridas no pesen en los instantes en que el despertador te recuerda, a la mañana siguiente, que aún quedan unas horas de curro para alcanzar el orgasmo”findesemanil”.

El último trabajo de tintes marinero-romántico-irónicos acaparó, pues, la mayor parte de la más de hora y media que duró la actuación y, la verdad, suenan de maravilla y ganas de tengo de enchufarlo en mi minicadena, por el momento cito dos (las que amablemente regalaron en forma de single con la entrada) y que no he podido dejar de escuchar esta mañana en el curro: “Mini one” y “Maes Howe”.

A lo no desempolvado añadieron canciones conocidas por el grupo y por el respetable (y cito mis prefes) como: “7 más o menos”- con la empezaron-, “más pequeño que tú” – o que Torrebruno, como bromeó José- y “Rompesueños” con la que finiquitaron. Y ahora sí, me voy a follarme las 48 horas de fin de semana.

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