Cambios sin engrasarJano de Gabriel 9 abril, 2010 Nuevos vientos soplan para Delafé y las Flores Azules y yo tenía muchas ganas de comprobarlo en directo. Y es que mucho ha cambiado en el grupo de Helena y Oscar: nuevo nombre, nueva producción (Pinker Tones), nuevo músico (Dani Acedo), nuevas relaciones personales (no entraré en ese juego) y nueva banda, ahí es nada. Pero antes era el turno de dos de los finalistas del Concurso de Maquetas producido por la archiconocida marca de tejanos Levi’s. En esta ocasión pudimos escuchar a Oddetes de Palma de Mallorca y a Ed Wood Lovers de Cuenca que, bajo el reclamo de la cerveza gratuita, los más impacientes por entrar, semi-llenaron la sala Mirror. Si bien el nivel de las bandas no acompañó a la afluencia de público allí presente (sólo se salvo por momentos la divertida apuesta electropopera de los mallorquines), sí hizo recordar el alto nivel que otros concursos de la ciudad de Valencia proponen para dar oportunidades a las bandas locales. A las 21.00 horas más que puntual, comenzó el disfrute del Hip Pop propuesto por los catalanes y con ellos la nueva banda: batería, trompeta, saxo y coros. Se auguraba una buena noche con las primeras notas de “Hoy” a cargo de Dani y es que lo primero es lo primero y tocaba presentar el nuevo disco Vs. Las Trompetas de la Muerte. Lo nuevo tienes aires al primer largo, Vs. El Mostruo de las Ramblas (2005), continente de canciones que les persiguen en todas las actuaciones, como ocurre con “La Primavera” y “Mar el Poder del Mar”, las cuales no faltaron en la cita valenciana. Ver a estos chicos en directo hace entender que tras una gira de 115 conciertos se cosechara un estado de cansancio. La entrega de Helena en la canción y el rap y baile desplegado por Oscar roza lo extraordinario, y me refiero a los movimientos de tobillos y caderas que bien se pudieron comprobar con el single “Espirito Santo”, y en el que se presenta uno de los pases de baile más inverosímiles (estéticamente hablando) que se pueden ver sobre las tablas de un escenario, el bautizado como steady running. Normal que Oscar acabe exhausto y pida entre tema y tema un merecido segundo de descanso. Como para todo escalador de montaña que se precie, es necesario un trago de agua. El público, cada vez más fiel pero más joven pudo vibrar, con los temas ya clásicos “El Indio”, “La Meta Volante”, “La Juani” y “Enero en la Playa”, combinación perfecta para las canciones del nuevo largo de entre los que destacan los ya mencionados y “Éramos”, “1984” o la megabailada “La Compra”. Y digo megabailada simplemente por la coreografía que se marcaron la corista y el trompeta, en un alarde de simpatía y notoriedad, ya que de lo mejor del nuevo trabajo está la inclusión de los instrumentos de aire que dan nuevas y buenas sensaciones a los temas que ya funcionan. Era mi tercera oportunidad de disfrutar de Delafé y Las Flores Azules, la cuarta si incluimos la presentación del disco en el forum de la Fnac de Valecia y, por lo que fuere, la frialdad, el irregular sonido, el agotamiento de Oscar y las expectativas, que casi siempre superan a la realidad, me hace pensar que es la que menos he disfrutado, que no tuvieron su mejor noche. Se nota que falta engranaje con la nueva banda en la que predominan (tal vez demasiado) los arreglos electrónicos ahogando a batería y vientos en un quiero y no puedo que fue superándose hacia el último tramo. Que la máquina funciones es cuestión de rodaje y puedo decir que espero con ansia la próxima oportunidad para verlos, ya que la propuesta de letras y música, en mi humilde opinión, es una de las más originales y callejeras de las que se ven en la escena indie nacional. Hacer Comentario Cancelar RespuestaSu dirección de correo electrónico no será publicada.ComentarioNombre* Email* Sitio Web Guarda mi nombre, correo electrónico y web en este navegador para la próxima vez que comente. Δ