Llegué con ganas pero con cierta negatividad. Mucho crío y demasiado chándal. ¿A caso es incompatible el buen gusto con la afición al hip-hop?

Aun así, tenía mucha curiosidad por ver actuar en directo por primera vez para mi, al que considero mejor rapero nacional del momento (la verdad es que no me gusta demasiado el hip-hop español, que le vamos a hacer…).

Un poco más tarde de las 22 horas comenzaba el evento. Acompañado por Dj Randy en los platos y Ceropositivo, que le ayudó con gran acierto a encajar las rimas sin sofoco alguno, empezaba el concierto con la intro de su último lp, T.O.T.E (2008), seguido de los dos primeros tracks del mismo, «Rapear y Todo lo que Quiero». Dos temas de bases duras y potentes al más puro estilo americano que hicieron del inicio del concierto, una explosión de ritmo in-crescendo muy acertado.

A lo largo de la actuación, fue interactuando con el público de vez en cuando, sobre todo para anunciar de manera expectante los temas que pertenecían a alguno de sus dos anteriores discos en solitario, Música Para Enfermos y Un Tipo Cualquiera, conociendo perfectamente de antemano, que algunas de esas canciones son ya clásicos del hip hop nacional, y que el público más que entregado, los recibiría como fuego rojo de las Fallas.

«Uno Contra 20 MC’s» es buena muestra de ello; el single de su primer Lp, que le dio el reconocimiento y muy buenas críticas en su día, sonó en la sala Heineken del Greenspace de manera contundente y, por supuesto, fue recibido con muestras de fervor por los asistentes ya en ese momento enloquecidos.

Alternando con los temas de su nuevo disco, pudimos disfrutar de «Mentiras» (quizá falto una guitarra eléctrica en directo para dejar al personal con las gorras del revés), «Botines», «Barras de Terror», «Ven» (con un genial sampler totalmente guatequero y reminiscencias pop) y «Rebelde por Defecto», el tema más completo y de mejor producción de todo T.O.T.E

Pero como en toda crónica musical e incluso crítica cinéfila, llegamos a los puntos álgidos de la noche. Y estos fueron tres sin lugar a dudas: el primero, cuando en un momento inesperado del concierto el artistas comenzó a rapear uno de los clásicos, otorgados por el tiempo, de su primer disco, Devoto, dónde, además de criticar sin piedad la semana santa sevillana y el paripé que la rodea, nos aconseja alejarnos de ella para tomar baños de agua marina y sol en la playa. El segundo de éstos momentos fue cuando nos ofreció un ejercicio de free-style de lujo (qué frase más cursi y manida) que aunque preparado y seguramente re-sabido, dejo a los asistentes con la boca abierta y ganas de más.

Y por último, y no menos importante, el cierre del espectáculo. El tema emblema y de iniciación para todo aquel que desea conocer la lírica del rapero de Alcántara, «Ni de Ellos ni de Ellas». Unas bases reggae que animan hasta al más muermo de la fiesta, unidas a una letra divertida y no por ello menos real, que nos habla de la frustrante igualdad que actualmente existe entre hombres y Mujeres respecto a la amistad, el sexo y la necesidad de conseguir poder a toda costa, y que sirvió como colofón de un gran concierto, con el espectáculo justo y el mejor repertorio que se podía esperar del Tote.

Como pudimos comprobar mi primo y yo (grandes seguidores del canijo sevillano desde hace bastante tiempo), estamos ante un perro en el rap y un lobo en los free-style.

Pero no os lo creáis mucho, porque en definitiva, y tal cual nos lo cuenta Tote, como conclusión, tos damos bastante asco

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