Fresco post-punkGloria March 19 noviembre, 2008 Por su nombre pueden parecer muy duros (“zapatones rojo sangre”, sería la traducción) pero en realidad hace referencia a la bailarina Ginger Rogers. La leyenda dice que era tan buena como Fred Astaire pero que ella acababa con sangre en sus zapatos sin darse cuenta. La misma pasión ponen estos ingleses con su música aunque cuando acaban bajan del escenario como si no hubiera pasado nada. Sin tacones rojos pero con mucho estilo subían al escenario Laura-Mary Carter y Steven Ansell impregnados de esa timidez suringlesa que fueron dejando tras cada baquetazo de Steven en su Try harder. Con tan sólo un álbum hasta la fecha (el año que viene aparecerá el segundo) llenaron de fuerza post-punk una sala Moby Dick casi llena. “Box of secrets” es el nombre de ese compendio de 11 canciones que van desde historias de amor llenas de rabia hasta surrealismos en la playa de su ciudad sureña, pero todo con un batería muy potente y unas guitarras simples pero contundentes. Compararles con White Stripes sería una simpleza ya que en Blood Red Shoes ninguno destaca sobre el otro, incluso sus voces combinan a la perfección, en ocasiones Steve lleva la voz cantante desgañitándose mientras la otra hace unos coros dulzones como en el caso de “Doesn´t matter too much” y viceversa. Ése es uno de los motivos por los que es un placer verles en directo, su compenetración. Otra de sus mezclas triunfantes son sus letras de niño desgarrado tipo “I wish I was someone better” con su talante tranquilo que no aburrido. Laura aparecía con un vestido vintage y apenas bailaba preocupada por unos problemas técnicos que sólo notaba ella (en ocasiones echábamos de menos sus coros) mientras Steven levantaba su baqueta en cada silencio de batería preparando al público para lo que se avecinaba…daba la impresión de que se fuera a levantar y saltar. Los de Brighton se atrevieron a incluir un par de canciones nuevas en su setlist, canciones más tranquilas y con una mayor presencia melódica, con Laura en primer plano. Tal vez el estar más de dos años recorriéndose Europa de garito en garito hace que se vuelvan menos duros. Con esto de la crisis, o por llenar de glamour el concierto, Sinnamon (la promotora que han traído a los Blood Red Shoes) regalaba una entrada a la persona que apareciera con unos zapatos de tacón rojos. No los encontré en mi armario ni entre el público. Una promoción muy divertida que pasó desapercibida tal vez porque no la necesiten. De hecho, hasta la propia Laura llevaba unas bailarinas muy planas para poder andar a sus anchas por el escenario. Mejor unas buenas botas para saltar y contornearse en el que fue un escueto (apenas 1 hora) pero fresco despilfarro post-punk de estos herederos de Nirvana. Más información en www.myspace.com/bloodredshoes Hacer Comentario Cancelar RespuestaSu dirección de correo electrónico no será publicada.ComentarioNombre* Email* Sitio Web Guarda mi nombre, correo electrónico y web en este navegador para la próxima vez que comente. Δ