Grupo: Vinilove Festival 2011
Sala: Varios

VIERNES

Como siempre que se llegas a un evento sonoro nuevo, lo primero que te preguntas es cómo será el recinto, el parking, el camping… estas cosas propias de los festivales. Llegados a Teruel descubrimos que la situación era inmejorable, el camping pegado al recinto, parking en la puerta… la cosa empezaba bien.

Tras acreditarnos entramos en el recinto con el tiempo justo para ver a los Autumn Comets. Sin lugar a dudas uno de los conciertos que más disfrutamos, a veces los grupos peor situados en el cartel son los que más tienen que ganar en estos festivales. Su mezcla de rock y folk consiguieron animar a un público que por temas de horario apenas llegaba a las 70 personas.

La tarde continuó con Eric Fuentes que repasó un repertorio quizás un poco deslabazado con temas en varios idiomas: castellano, inglés y catalán, y que por momentos resultó un poco complicado seguir (En su defensa decir que la acústica de la sala era un poco caótica). No obstante dejaron patente que eran uno de los grupos más sólidos y con más tablas que iban a pasar por el escenario.

Llegó el momento más esperado por muchos de los allí presentes, Nudozurdo. Leo y sus chicos tomaron el escenario como en ellos es habitual, con tranquilidad. Para entonces el recinto ya había subido bastante afluencia de público, sin llegar en ningún momento a llenarse, una pena. Comenzó el concierto y el murmullo del público denotaba que algo no andaba bien. Por desgracia el sonido no acompañó en los primeros temas. Por suerte estamos hablando de uno de las mejores bandas de este país y tras un par de minutos pareció solucionarse el asunto.
El repertorio incluyó temas de todos sus discos.Se tomaron la licencia de reinterpretar temas como “El hijo de Dios” y “Viaja hacia mi”. Además de un tema nuevo llamado «Culpas Perfectas».

Todavía con el buen sabor de boca de Nudozurdo y el de un bocadillo de panceta,saltaron al escenario los Dorian. Reconozco no ser un gran fan de este grupo pero cada vez que los veo en directo me ganan un poco más. Y es que cuando están en un escenario, no sé cómo, pero convierten el sonido de sintetizador de los discos en guitarrazos. Dorian dio un auténtico conciertazo sobre el escenario turolense. El mejor sonido (técnicamente hablando) y el público más entregado de la noche, les acompañaron.

Para cuando los Layabouts tomaron el escenario la gente ya estaba muy metida en el papel del festival. Si la sala atronó con otros grupos, con los Layabouts casi se cae, la acústica hacía sonar más potente todavía a un grupo que ya de por sí tiene un directo muy, muy potente. Un buen fin de conciertos.

Tras los grupos llegaban los Djs y con ellos apareció en el escenario un tipo con unas pintas de lo más extrañas, se trataba de Meneo. El auténtico sorpresón de este festival. El Dj más raro y estrambótico que os podáis imaginar, mezclando temas de todos los palos habidos y por haber. Como muestra de su sentido del show decir que acabo pinchando sobre el escenario con una Game Boy y totalmente en pelotas. Un auténtico genio.

El gran damnificado de la actuación de Meneo fue Jeff Automatic que se esforzó, pero en ningún momento pudo superar la euforia creado por su predecesor.

SÁBADO

La jornada del Sábado empezaba a las 12 de la mañana, la organización, en una decisión acertadísima, decidió acercar el festival a la ciudad con 2 escenarios. En el primero de ellos en la Plaza del Ovalo tuvo lugar la primera actuación. Modelo de Respuesta Polar (foto principal) subieron al escenario dispuestos a aprovechar la oportunidad que el festival les brindaba. La hora y lugar eran perfectos para el sonido calmado y tranquilo del grupo valenciano. El formato semiacústico, al que estos chicos se adaptan sin ningún tipo de problema, parecía llegar incluso a aquellos viandantes ajenos al festival. Una bonita actuación, que dio lugar a que el boca a boca, hablara muy bien de la banda y su directo durante el resto del día.

Terminado el concierto tuvimos la oportunidad de degustar la gloriosa gastronomía de Teruel, no os perdáis la oreja de cerdo y en general todas las tapas. Bien comidos y bien bebidos nos dirigimos a la siguiente parada del itinerario turolense, la Plaza del Torico. Al llegar nos encontramos con más gente de la que esperábamos, se notaba que el sábado había más ambiente que la jornada de viernes. En el Torico Chema Rey tenía al público enfervorecido, su habitual selección de temas indie, rock y pop mantuvo el ritmo festivalero, lo cual es muy de agradecer a la hora de la siesta.

Terminada la jornada en la ciudad y tras reponer fuerzas volvimos al recinto para la última ronda del Vinilove. Justitos de tiempo llegamos para ver los últimos temas de An Astronaut, que sonaron bien pese la escasa afluencia de público a esas horas. Al terminar los valencianos dio comienzo Montevideo. Presentando su disco Vertigo y Euforia y con algunos temas de discos anteriores Montevideo hizo un recorrido de puro pop. A decir verdad para mí resulto un pelín repetitivo por momentos, pero bueno para gustos colores.

Tras un empacho de dulce con Montevideo, llego el sabor amargo de los temas de los gallegos de Nadadora. Conciertazo el que dieron. La forma en la que las voces de Sara y Gonzalo se funden y su presencia en el escenario crean una especie de dimensión paralela donde todo va más despacio. Una delicia escuchar a este grupo. Todo ello en un recinto que empezaba a tener un aspecto realmente bueno por público y ambiente.

Si el viernes fueron los Layabouts los que casi tiran el edificio abajo, el sábado ese honor calló en los Tokyo Sex Destruction. Una vez más es increíble la energía que transmite este grupo sus guitarras sonaban como si salieran de una cueva y retumbaban por todas partes volviendo al loco al público. Una vez más la mezcla de punk y soul encendió a las masas, algo a lo que estos tipos deben estar más que acostumbrados.

Llego la hora del plato fuerte para muchos Sexy Sadie hacia su aparición. El esperado retorno de los mallorquines era la guinda del pastel para los numerosos fans que se habían acercado hasta Teruel, las chapas y camisetas con el nombre del grupo se habían dejado ver durante todo el festival. Desde el primer acorde hasta el último, su público tuvo lo que deseaban en un recorrido por sus temas clásicos, que sonaron igual de bien tanto tiempo después. Un momento perfecto de comunión público-artista.

Una vez terminados los conciertos, tomaron el escenario The Zombie Kids. La ola que está recorriendo toda España inundándola con sonidos electrónicos, rock y hip-hop. Edgar y Jay, acompañados esta vez de Ikki deleitaron al público de Teruel con una de sus salvajes sesiones a las que están más que acostumbrados en Madrid. Un gran fin de fiesta.

Y sin más, decir que siempre es un placer asistir al embrión de algo. Enhorabuena al trabajo de una organización que ha vuelto a luchar (y esperemos que siga) porque el pop exista en Teruel.

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