Jose Ignacio Lapido: Tiros de rockAlba García Laguna 20 febrero, 2011 El pasado viernes 18 de febrero recalaba en Valencia José Ignacio Lapido para presentar su último disco, De sombras y sueños, publicado a finales del año pasado. Antes de empezar el concierto era fácil adivinar por dónde iban a ir los tiros. En la sala Wah Wah se podían contar más chupas de cuero que gafas de pasta, más coletas que flequillos (hablamos de ellos) y, porqué no decirlo, también más ellos que ellas. La media de edad entre el público dejaba patente que Lapido es un artista con una larga trayectoria a sus espaldas: a medida que uno se acercaba al escenario aumentaba el número de veteranos. Acompañaban a Lapido sobre el escenario, como es costumbre, Víctor Sánchez (Guitarra), Raúl Bernal (Teclado), Popi González (batería) y Paco Solana (bajo). El músico granadino y su banda suenan como si Jaime Urrutia y el Bunbury más castizo se tomaran unos cubatas en una verbena de verano. Lo pasan bien encima del escenario y eso se nota y se contagia. Rock de corte clásico muy bien hecho, guitarras abrazando unas letras que los asistentes coreaban con innegable entrega. No en vano Lapido es reconocido por su labor como letrista. Quizás por el hecho de ser capaz de hacer canciones de esas que acompañan y que la gente se aprende a fuerza de apropiárselas. Ese alguien que le dice a su novia al empezar unos acordes: “esta es la primera que te puse”. Sonaron en Wah Wah la mayoría de temas de sus dos últimos discos (De sombras y sueños y Cartografía), pero también hubo concesiones a los incondicionales que siguen al artista desde que este formaba parte de 091. En temas como «La canción del espantapájaros» se descubrieron los más fans, que saltaban cantando que pasa el tiempo y nadie se unirá a su baile sin prestar mucha atención al de su lado. Fueron generosos con el primer bis, donde cayeron «Algo me aleja de ti», «Ladridos del perro mágico» o «Cuando el ángel decida volver», aunque eso no les libró de tener que salir una segunda vez, a rematar el concierto con sabor a nostalgia tocando «Esta noche y Espejismo nº8», ambas de 091. Alrededor de la una de la madrugada José Ignacio Lapido se despedía de una audiencia ciertamente satisfecha. Hacer Comentario Cancelar RespuestaSu dirección de correo electrónico no será publicada.ComentarioNombre* Email* Sitio Web Guarda mi nombre, correo electrónico y web en este navegador para la próxima vez que comente. Δ