Grupo: Varios ponentes
Sala: La Base de La Marina de València

“Las cosas pequeñas son bonitas y además, son poderosas” sentenció Paco Llorca, presidente del Ateneo Musical del Puerto, con entusiasmo y orgullo a partes iguales. Así es como comenzó el pasado miércoles, el primer encuentro Ciclo Base sobre innovación y tecnología en la música, celebrado en La Base, en la Marina de Valencia.

Sobre las 19:50 comenzaba la mesa redonda con el recuerdo, desde la organización de La Marina, de la primera actuación que aconteció en este espacio, de manera transversal, con la Banda Municipal de Valencia. A día de hoy, afirman que la música ha conseguido rescatar este espacio. “Ahora ya no miran quien toca y quien canta, sino que vienen porque saben que hay algo. Hemos socializado un espacio que estaba abandonado”.

Y de esto, aunque centrado en estos y otros casos casos, trató el resto de la jornada, de cómo la música ha sido palanca de cambio en muchos espacios. El coloquio, protagonizado por Estefanía Pérez, directora de Arte del Vida Festival, Tali Carreto, director del Monkey Week y Clara Barberá, directora de Student Affairs/ Diversity and Inclusion at Berklee de Valencia  y moderado por el periodista Vicent Molins transcurrió la charla de manera tranquila y distendida, mientras los asistentes escuchaban entusiasmados la jornada. En esta, Estefanía Pérez recalcó la idea de que existen ya muchos festivales donde el espacio es el cabeza de cartel del festival y que en el Vida Festival se trabaja hasta el último detalle para que los asistentes se sientan personas y no unidades. “La música tienes que ponerla en valor y eso lo hace el espacio. En ese sentido somos un referente” manifestó.

Pérez le paso el testigo a Tali Carreto, quien en varias ocasiones reconoció el buen hacer del Vida y reiteró el hecho de homenajear ciertos espacios, poner en valor edificios y patrimonios de la ciudad. Afirmó que el Monkey Week, celebrado en Sevilla, es una forma de expresión cultural que, aparte de repercutir directamente en la hostelería de la ciudad, requiere de su participación, donde crean espacios efímeros en cualquier lugar habitual. Por otro lado, Clara Barberá, destacó la importancia de la música como vehículo de conexión intercultural y eje de progreso, capaz de generar empleos y regenerar espacios y recalcó la ciudad de València como punto geográfico que posee un número muy elevados de músicos.

Otra de las cuestiones que se platearon fue si estos espacios daban resultados positivos. La respuesta fue clara y concisa, los números respaldan las innovadoras y atractivas propuestas de estos tres promotores. En cuanto a la financiación de los proyectos es dispar y diversa, pero en los tres casos han necesitado la ayuda de patrocinadores para impulsar los proyectos. Tras, alrededor de dos horas de coloquio, Vicent Molins invitó al público a conversar con los tres invitados y tras una ronda breve de preguntas dio paso a la presentación de Volumens, quienes, para finalizar el evento ofrecieron un showcase que animo la velada. Sin duda un ambiente entrañable y afable para compartir ideas y experiencias sobre el poder de la música.

 

 

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