Grupo: Ángel Stanich + Red Buffalo
Sala: Wah Wah

17 de Octubre. Noche. La Wah Wah, una de las salas más míticas de la ciudad, se llenaba hasta la bandera. Noche de celebración por los dos conciertos que se avecinaban. A modo de hall de recepción, la plazoleta que queda ante la puerta, servía de lugar de reencuentro. Muchos, somos los mismos de siempre.

Los teloneros, eran bastante más que eso. Se ganan en sus actuaciones, el calificativo de “magníficos”. Red Buffalo, dotaban a los pies de alas y ninguno quedaba quieto. Presentaban algo de lo que será en breve, su próximo trabajo, y daban guerra a las guitarras con los temas que les han hecho estar arriba.

Nos quedamos con ganas de más, pero eso no es un problema. El 13 de noviembre Red Buffalo repite, pero en esta ocasión en el Loco Club, junto a Trading Licks, eso sí, cambiando las tornas y como protagonistas de la noche.

La noche iba a pedir de boca. La pausa entre unos y otros, no se hacía demasiado larga. Calor en la sala, y en las calles de Valencia, para ser estas fechas. Los pelos de Stanich salen por la puerta del camerino. Subía sólo al escenario y la sala enmudece con “Amanecer caníbal”. Poco después se unía el resto de la banda. Y comenzó el rock.

Se iban sucediendo éxitos, y aunque parezca mentira, también se iba incrementando el murmullo en el local. El público chista, para que estos que no callan, dejen de hablar y escuchen. A eso hemos venido. En un momento dado, Ángel Stanich, dispuesto a ofrecer un momento de complicidad, con “La noche del Coyote”, pedía silencio, pero el murmullo no cesa. Llegado el momento, reprende, “amigo, si no te gusta, te puedes marchar”, lo que todos teníamos en la cabeza, pero sólo él tenía el poder de decir. Ejecutó la canción y el concierto siguió adelante, pero desde ese momento, y quizás porque ya me obsesioné con esto, se escuchaba un murmullo constante que no dejaba disfrutar plenamente de la música. Llamadme tiquismiquis.

Aún así, fue un conciertazo. No faltaron a la cita las imprescindibles, que ya se han convertido en himnos. “Carbura”, fue la elegida para la falsa despedida y el cierre de la noche llegó con “Metralleta Joe”, que sigue disparando con fuerza y ganando acérrimos al peculiar estilo de Ángel Stanich.

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Fotos: Carlos Bravo.
Crónica: Nura Dahoui.

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