Grupo: San Miguel Primavera Sound (Viernes)
Sala: Parc del Fórum

JUEVES | VIERNES | SÁBADO

Es ya toda una tradición para el que escribe pegarse un baño en el mar el viernes del Primavera. Con agua salada en la boca y el sol aliviando los excesos de la noche anterior, nos llega un mensaje de la organización pidiendo disculpas por el desaguisado de ayer en las barras. Un detalle que les honra. A partir de ahora se pagaría con Dinero contante pero, y esto hay que decirlo, el pobre dispositivo de camareros seguiría siendo una constante y un lastre durante todo el festival.

De todos modos era día de fiesta porque la que se nos venía encima era de escándalo; entre muchas cosas, el regreso de Pulp con el ciclón Jarvis a la cabeza o la actuación de The National.

VIERNES 26 de MAYO

Entrada relajada con M. Ward abriendo la veda. El concierto, de lejos, parecía impecable pero el ansia de la primera cerveza y la luz, todavía aniquilando las pantallas del escenario principal, hizo que no prestáramos demasiada atención al bolo del californiano. Con todo el respeto y el amor algunos de sus discos, por allí no fuimos los únicos que pensamos que quizá la puesta en escena no fuera la más conveniente para un formato tan abierto.

Al parecer Maxime sí había sido puntual y se llevó un vespertino y dulce concierto de Tennis a la boca en la hora de la merienda…nos cuenta:

Quique Medina

Tennis
El paisaje que ofrece el recinto del Fórum de Barcelona permite pasar dulces momentos rodeados de vista al mar, música y amigos. Ese fue el contexto del concierto de Tennis. Muy pop, muy limpio y elegante, muy sixties. Lo tienen muy fácil para convencer a todo el mundo, canciones pop muy melódicas y perfectamente interpretadas. Poco más que añadir al respecto de este grupo americano. El solo empezaba a bajar, la cerveza a subir, la noche prometía y Tennis ayudó a ello.

Maxime Dodinet

The National
Éramos un mar de gente (y de nervios) los que nos dirigimos, en masa, al lejano y biensonante Llevant. Allí comenzarían una de nuestras bandas preferidas y era como para pillar buen sitio. Pillado. “Start a war” destapó el delicioso concierto de casi dos horas que se marcaron los norteamericanos merced a esa instrumentación prodigiosa y a la voz de un Matt Beringer en estado de gracia eterno. El rock expansivo y emocional de la banda fue invitando a celebrar cada uno de los temas como si de un chupito de ron se tratara. Las mejores canciones de los imprescindibles Boxer y Alligator (“Brainy”, “Aparment history”, “”Friend of mine”, Fake Empire”, “Squalor Victoria”, “Secret Meeting”, “Baby we´ll be fine”, “Ada”) fueron intercalándose con las composiciones de High Violet, su último disco, mientras Beringer, al que teníamos por hombre tranquilo, se cepillaba una botella de vino y se transformaba en una bestia de la naturaleza; no es para menos cuando los corazones de miles de personas y la inmensidad del mar vibran a tus pies. Se pimpló la botella, maltrató el micro, comenzó a desgañitarse y se dio un eterno baño de masas en ese perfecto broche final que fue “Terrible Love”. Lo malo es que se engoriló y pidió una más a su sorprendida banda. Al parecer un tema nuevo. No es que sonara mal, pero la excitación les hizo pasarse de frenada. En todo caso, concierto inolvidable.

Quique Medina

Ariel Pink Haunted Grafitti
Después de perdernos James Blake después de una pésima organización personal (…), nos dirigimos hacia el escenario Pitchfork en el cual actuaba uno de los preferidos del año 2010 para la página web americana que da su nombre al escenario. Asistimos a ello desde la grada y lo único realmente destacable fue la oportunidad de oir el grandísimo «Round & Round», canción del año 2010, ya decimos, para Pitchfork. Un grupo curioso par el cual hay que estar bastante preparado para no llevarse una decepción o simplemente un desinterés total.

Maxime Dodinet

Belle & Sebastian
Los escoceses, cuyos discos son imprescindibles en la discoteca ideal del amante pop se subieron al escenario San Miguel empezando su actuación con varios problemas de sonido. Ojalá hubiese sido el único problema de este concierto. La banda de Stuart Murdoch viene acompañada de buenísimas canciones, pero que mal las interpreta… La sensación general fue la de muy poca sinergía entre los diferentes miembros del grupo, tocan juntos pero separados, falta unidad para plasmar sus himnos pop en directo delante de 30.000 personas. Ahora mi pregunta personal después de ceir eso es: ¿Porqué no fui a Low que llevaba esperando desde hace meses? La respuesta está inmersa en un cubata de Vodka Redbull…

Maxime Dodient

Low
Por algún motivo que sinceramente he preferido olvidar no estuve en el Auditori cuando el año pasado Low interpretó The Great Destroyer. Como respuesta a tal imperdonable acto no pude dejar escapar esta ocasión. Se convirtió en uno de los momentos más emocionantes del festival, a pesar de con toda seguridad haber perdido algo de encanto respecto al año pasado. Aunque por otra parte, asistir al silencio sepulcral en un espacio abierto quizá lo hizo más sobrecogedor.
Garrington, Parker y Sparhawk alineados sobre el escenario, y simplemente ocurre. La conexión y el entrelazado de voces de éstos últimos es sencillamente abrumadora mientras interpretan los que ya se han convertido en nuevos clásicos del repertorio, como «Try to sleep» o «Especially me», y revisitan piezas imprescindibles como «Monkey» y la maravillosa «Silver rider». El susurro que durante toda su carrera les ha mantenido lejos de los focos de atención masiva es increíblemente poderoso, hiere más profundo que el más afilado cuchillo y es bálsamo inmediato del mayor de los dolores. Arrebatador de principio a fin.

Nando

Deerhunter
Bradford Cox es sin duda ya un veterano en la cita barcelonesa, invitado eterno y en cada edición, a pesar de las exigencias, más justificado. Que vayan lacrando ya el sobre, el año que viene tendrá que volver sin falta.
Perfecto ejercicio de hipnotismo practicado por Deerhunter desde los primeros compases de «Desire lines» hasta…complicado acordarse. Un viaje nocturno por el desierto interminable, inexplicablemente placentero, la alegoría del anti-clímax y el influjo del azul y rojo.
Sonaron más contundentes de lo habitual, sus momentos más cercanos al pop de Halcyon Digest como son «Memory boy» o «Coronado» resultaron mucho más agresivos estovados entre infinitas capas de reverb, soberbios.

Nando

Explosions in The Sky
Los amantes del rock instrumental teníamos barra libre de felicidad en esta edición del Primavera. El jueves (aunque yo no llegué) la habían liado (tal y como hicieron en Valencia hace unas semanas) Toundra. Mañana era el día –palabras mayores- de Mogwai. Y ahora estaba preparado para Explosions in the Sky. Preciosos detalles y piedras precisas lanzadas al vacío a través de la fiesta de la electricidad que supusieron las extensas (y a la vez tan cortas) canciones de estos magos de las cuerdas. Hicieron con nosotros lo que quisieron y lo quisieron fue mostrarnos constelaciones secretas y estados casi obscenos de placer. Otro concierto más para enmarcar en algún lado del cerebro quiera uno o no.

Quique Medina

Pulp
Pulp eran la gran expectación del Primavera Sound y así se vivió su concierto. La primera vez que tocaban diez años después, bien merecía eso y más. Sin duda, fue el bolo más concurrido. Una auténtica fiesta que tuvo a Jarvis Cocker como auténtico maestro de ceremonias tanto por exceso como defecto. El inicio fue intenso, pero aún lo pudo ser más. Y es que Cocker se gustó demasiado entre canción y canción. 'Do you remember the first time?' del His m' hers (1994) marcó el inicio de un repertorio que estuvo presidido por siete temas del grandioso Different Class (1995). 'Disco 2000' fue infalible. El concierto se convirtió en un auténtico show y contó con petición de mano y todo. Flojeó a partir de 'I spy', se echó de menos que no prestasen la debida atención a su último trabajo de estudio, el 'We love life' (2001), que sólo estuvo representado por 'Sunrise' cuando ya la marabunta iba haciéndose la idea de cómo sería cuando sonase el mítico 'Common people', que estuvo dedicada a los movimientos del #15M y que sonó como lo que es, un auténtico himno. Y como ya hicieron una vez hace más de una década, para Barcelona y para su club Razzmatazz estuvo dedicada la canción del mismo nombre. Y así fue como se cerró un concierto que dada la gran expectación que había despertado, a más de uno supo a poco. Pero la verdad es que Pulp matuvieron el nivel en el que ha sido el primer recital tras el que vendrán más.Y esa es la mejor noticia: Pulp han vuelto.

Andrés Verdeguer

Battles
Actuación sobresaliente de los reyes del Math Rock. Precisión en cada nota, hipnotiza el ritmo que aplican los tres integrantes de la banda norteamericana que presentaba su nuevo disco, parido sin Tyondai Braxton, Gloss Drop. No echamos de menos a la piedra angular del primer disco. Las voces las aportaron los featuring del disco que aparecían en la pantalla situada detrás del grupo. Faltaron los «tonto» y demás temazos del primerdisco, pero el nuevo «Ice Cream» hizo el resto con su ritmo frenético. Battles hizo que no ver a Simian Mobile Disco se quedase como una mera anécdota. El escenario Ray Ban es donde había que estar a esas horas, y el contenido algo más accesible de su nuevo disco habrá convencido a los que no conocáin la banda de que esto sí es pura matemática y rock: un gran grupo + un buen escenario = un bolazo.

Maxime Dodinet

* Las otras jornadas

Lee la jornada del jueves 26 de mayo

Lee la jornada del sábado 28 de mayo

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.