Se bailóQuique Medina 20 octubre, 2007 La larga cola que se formaba a las puertas de la sala Wah Wah previa a la actuación es la prueba palpable del tirón que tiene Dorian en la ciudad de Valencia. Casi desconocidos, apenas dos años atrás, han conseguido fidelizar a un público joven y moderno que se las dio de conocer el repertorio de los catalanes de principio a fin de la actuación. Con todo el papel vendido, pues, escoger un buen lugar para disfrutar de la actuación era la primera y difícil tarea; esquinados pero cerca de la barra (siempre), decidimos, apostarnos cuando las bases electrónicas se dispararon desde el imprescindible Apple con el que Dorian, de la mano de la sonrisa de Bellly, entreteje su universo sonoro. Instrumental y bailable apertura con la que el grupo decidió dar la bienvenida al personal. Sin precalentamineto, a saco, la conexión público-Dorian fue instantánea y a ello ayudó la llegada de la canción que da nombre a su último álbum y la gira que les ha llevado a dar más de 70 conciertos por toda la geografía española; hablamos de “El futuro no es de nadie”. La verdad es que el concierto fue y se hizo corto, eso sí, también intenso. No es que nos lo creamos, pero Mark- frontmen del grupo- llegó a decir que había sido el concierto más especial de la gira; el baño de multitudes que se dio el propio Mark bajando a cantar con el público y el calor que da la sala Wah Wah tuvieron mucho que ver con las especiales sensaciones que se crearon. Es un grupo de pop electrónico y ello conlleva directos bailables, divertidos que poco- las formas de Jordi a la batería electrónica tal vez- tienen que ver con el rock. Un amigo amante del heavy y el rock duro- no contaminado por el pop- que se vio envuelto en el concierto me dijo que le recordaban a Fangoria; pues eso: pop electrónico. “10.000 Metropolis” su otro y primer trabajo tuvo también cabida con temas como “Te echamos de menos” o “Solar” que, además, recibió el honor de ser el bis final. Pero la cuestión era bailar y se hizo y con ganas merced a composiciones como «Tan lejos de ti» o «Corta el aire». El delirio llegó, y ya se sabía, con “A cualquier otra parte” que, aunque un poco quemada por las escuchas, sigue siendo la mejor canción de los barceloneses. El esqueleto se movió de lo lindo y, como decía, a pesar de que lo hicieron conciso, el cuarteto fue cariñoso- interacción continua- con el público valenciano que, entre otras cosas, había preferido Dorian a Nacho Vegas y Cristina Rosenvinge. Terminaré con un facilón juego de palabras- entiéndanme es domingo el día en el que redacto estas líneas-: El futuro, por lo que se vio, es de Dorian. Hacer Comentario Cancelar RespuestaSu dirección de correo electrónico no será publicada.ComentarioNombre* Email* Sitio Web Guarda mi nombre, correo electrónico y web en este navegador para la próxima vez que comente. Δ