Grupo: Standstill
Sala: Teatre El Musical

El Teatre El Musical del Cabanyal era el escenario idóneo para recibir al grupo catalán habituado ya desde hace tiempo a ofrecer conciertos especiales. Desde el 2004 y la publicación de su primer disco epónimo, Standstill preve sus giras de manera muy distinta a los demás grupos. Con «Rooom» ibamos a asistir a un espectáculo más escénico, únicamente centrado en Adelante, Bonaparte, a cambio del concierto más «normal» que ya pudimos ver en la sala Mirror en octubre del 2010 en el cual se mezclaban canciones sacadas de toda la discografía del grupo.

Para este primer concierto de los dos previstos, no se colgó el cartel de aforo completo tal como fue el caso para el del viernes. A pesar de ello, la sala presentaba una muy buena entrada, con un público que sabía perfectamente a lo que venía y que supo respetarlo tal como se debe. Silencio y concentración durante las canciones, para que los aplausos fuesen aún más intensos en el momento adecuado.

Tal como mencionado antes, el show se centró enteramente en la obra Adelante, Bonaparte, en el mismo orden que presentaba el disco, es decir, tres actas para tres eps. Donde Standstill se diferencia aún más de sus compañeros es en la puesta en escena. Cuando muchos grupos se pasan 1h30 mirándose los pies o queriéndose demasiado frente al público, los catalens eligen otro camino totalmente distinto y mucho más respetable. El de la creación audiovisual para dar aún más fuerza a su música. El protagonista ya no es el grupo, es su música, son las imágenes que la acompañan. Tres pantallas rodeaban al grupo, el cual solo se podía distinguir en forma de sombra o acompañado de luces tenues. Las imagenes son las protagonistas y la música les acompaña? La música es protagonista y las imágenes la acompañan? A lo largo de «Room», el espectador se ve inmerso en el mundo de Bonaparte, memorias, recuerdos infántiles, una habitación que se descompone y recompone, una huída hacia adelante. La fuerza de los vídeos creados para el espectáculo nos hace pensar que lo que vemos se puede asemejar a lo que pasa en la mente de cada uno.

Hablemos un poco de música también, sería raro eludir este tema. «La Familia Inventada», los «Adelante Bonaparte I» y II, «El Resplendor» sonaron de manera increible. Con una intensidad sonora cautivadora. El hecho de solo poder percibir las sombras de los integrantes del grupo permitió centrarse en lo que se escuchaba y no en lo que se ejecutaba a nivel visual, lo cual desconcetra a veces. Por si es necesario recordarlo, El Teatre El Musical dio una vez más prueba de la calidad de su acústica, todo sono de manera perfecta. Cuanto se goza cuando se escucha tanto al cantante como a la música, que todo parece limpio y cuidado. Ojo, ya son dos semanas que disfrutamos demasiado de El Musical, nos vamos a ir acostumbrando. Definitivamente, El Musical tiene que entrar entre las salas importantes de música en Valencia. Da igual que tengamos que pagar más que en otros sitios, la calidad general del Teatro lo hace ya imprescindible.

Puede ser una sensación extraña para unos salir de un concierto de rock sin haber sudado la camiseta, pero puedo apostar a que salimos todos maravillados, contentísimos y convencidos de que vimos algo único hoy en día en España dentro de la escena rock y que valió la pena por todas las razones que acabamos de exponer.

Adelante, Standstill. ..

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