Tragicomedia vaqueraQuique Medina 4 marzo, 2009 Abría, Mr. Perfumme, el deportivo y musical festival que, bajo el nomenglatura de Festibike Usted Está Aquí, se ha propuesto revolucionar a las salas y al consumidor musical de la llana y bien climatizada (por ende “bicicletable”) Valencia. Al artista la situación le debió de parecer propicia para presentarnos a la familia y, tanto la carnal como la musical, se dieron cita, junto a un centenar de personas, en la planta superior del Centro Cultural Octubre. Parece, por cierto, que la idea primigenia era hacerlo en la impresionante terraza del recinto, al aire libre, pero las inclemencias del tiempo (que esperemos mejoren por el bien de la iniciativa bicicleto-musical) hicieron que la cosa se hiciera dentro, a cubierto. Ya tuve la suerte de verlo en el III Aniversario Vinilo Valencia, y por ello era consciente de que había que repetir y paladearlo con más tiempo, sin compromisos de promotor de por medio y, claro, con la banda que le acompañará en alguno de sus bolos, La Hermandad de la Alimaña. Un rebaño de seis músicos loco-artistas entre los que adivinamos a Happy Carrot (esta vez a las percusiones y juguetes varios) y Strawberry Nipples (bajo y amenizaciones varias), ambos de Jackson Milicia, o Gilbertástico que, órgano en mano (no me sean mal pensados), se lo pasa pipa. Aportaciones más que interesantes, y para completar alineación, las de las maquinita electrónica de Tarántulas Pentium, la voz femenina y tímida de Sister Claridad y, sobre todo, las geniales intervenciones de un tal Paul Candau (tengo entendido que francés y compañero de piso de Mr. Perfumme) que igual toca con seguridad el bajo, desafina con alevosía el órgano o se inventa una country slide guitar con un mechero. Y ya que estamos desenmascarando, Mr. Perfumme se llama David Pascual y, además de ser el frontman de Jackson Milicia, es creador de teatro experimental; y claro, sus conciertos, como el que os narro, no dejan de tener un alto componente de farándula tragicómica. Canciones como “Pequeño dios”, “Guante de Hierro”, “Que cruda es la bohemia”, “Resulta” (mi preferida), “Corredor de chándal gris” o, una impresionante e inédita hasta el momento, “Zidane”, funcionan de cerca y se convierten en pequeños tratados filosófico-cómico-sentimentales que, llevados a la penetrante voz del artista, no dejan indiferente por aquello de llorar, recordar y, al fin, reír. Es por todo esto que, partiendo de cierta base acústica pop y folky (él diría vaquera), las escasas diez canciones que componen el repertorio de este nuevo autor de la escena valenciana se fueron llenando de arreglos imaginados bajo influencia de nada bueno, pero que resultaron más que complacientes; nos referimos a toques electrónicos y juguetes varios entre los que contamos el emulador de vaca, xilófono de plástico o cubos de plástico. Y como se trataba de algo más que un concierto, hubo tiempo para la improvisación en forma de una composición que, gracias a (pequeño) dios, parece tendrá descendencia. Y recuerden: Si beben, no conduzcan…bicicletas. Hacer Comentario Cancelar RespuestaSu dirección de correo electrónico no será publicada.ComentarioNombre* Email* Sitio Web Guarda mi nombre, correo electrónico y web en este navegador para la próxima vez que comente. Δ