Entrevistamos a: Diego Porral Soldevilla
Redactor: Paulo Fernández Fernández
Género: Corto de Animación
País: España

Con motivo de su reciente nominación a los Premios Goya 2018 en la categoría de Mejor Corto de Animación, entrevistamos a Diego Porral Soldevilla, un joven arquitecto y animador madrileño de 25 años que actualmente se encuentra estudiando en la prestigiosa escuela de animación Gobelins de París. Charlamos con él acerca de su corto Un Día en el Parque, de su trayectoria como estudiante de animación y de cómo recibió la noticia de la nominación.

Lo primero de todo felicitarte por tu nominación a los Premios Goya. ¿Qué se siente?

¡Muchas gracias! Pues la verdad es que me siento muy afortunado. No pensaba que esto me podía pasar, y más a estas alturas. Un Día en el Parque es un corto de estudiante, que hice en tercero de carrera, por lo que la alegría fue aún mayor. Mi objetivo no era para nada llegar tan lejos, así que estoy muy agradecido de que los académicos me hayan votado.

¿Cómo recibiste la noticia?

Pues hay varias fases, la lectura de nominados, en la que pasan solo cuatro cortos, va después de la preselección, que son diez cortos. Así que en la lectura de las nominaciones ya estaba nervioso y atento. Pero la preselección es una lista que la Academia de Cine publica un día, no sabes que día ni siquiera, y que te llega de sopetón. Así que cada fase la viví de distinta manera. ¡Eso sí! Ambas las recibí en clase rodeado de gente que no saben lo que es un Goya, no hay ningún español en mi clase. Así que solo pude expresar mi emoción a través de emoticonos con mis amigos de España.

Hemos visto (más de una vez) tu corto Un Día en el Parque y nos encanta. ¿De dónde surge la idea?

Pues es un desarrollo largo que acabó en eso. Pero principalmente quería hacer un corto en 3D para una asignatura de la universidad, y había muchos parámetros que delimitaban lo que podía llegar a hacer. Algunos de ellos eran el tiempo, mis conocimientos sobre el 3D y lo que quería aprender. Así que opté por hacer dos personajes en un solo fondo. Con esos parámetros me puse a pensar en ideas y guiones y surgió un monologo de un abuelo. Probablemente si tuviese tiempo y presupuesto ilimitado hubiese hecho un corto totalmente distinto, pero al escribirlo me aseguré de que fuese un corto que pudiese acabar.

La idea original, realización y producción del corto (a excepción de las voces) es todo cosecha propia. ¿Cuál ha sido la parte más difícil de todo este proceso?

Pues ha habido muchos obstáculos técnicos que me han ido entorpeciendo por el camino, pero la mayoría conseguía resolverlos con ayuda de mis profesores o del señor Google. Tampoco planteé un corto con simulaciones de fluidos o texturas con pelos y cosas así. Me puse un objetivo de cosas que quería aprender y que me veía capaz de sobrepasar. Luego otra parte difícil fue el tema administrativo para poder ejercer como productor, presentarme a festivales y cosas así, pero no entraré en detalle que es más aburrido (risas).

Con el corto Un Día en el Parque también has obtenido nominaciones y premios en otros concursos y festivales, tanto nacionales como internacionales.

Así es. Me hubiese gustado mandarlo a más festivales, pero al final elegí usar mi tiempo en trabajar en otros proyectos. Pero así el festival en el que mejor me lo he pasado ha sido el 3D Wire de Segovia. Conoces a muchos profesionales del sector, ves cortos muy buenos, te lo pasas bien, ¡Lo tiene todo!. Pero este año al vivir en París no he podido asistir a muchos festivales, el año pasado intentaba ir a todos los que me invitaban.

Hemos leído que eres Arquitecto. ¿Qué te motivó a, tras acabar esa carrera, empezar el Grado en Animación?

Pues me gusta mucho la arquitectura, pero siempre me lo pasaba mejor en los aspectos creativos del diseño de edificios que el técnico. Nunca podía hacer lo que quería por que en la arquitectura todo tiene una razón de ser y una justificación, o al menos así debería ser, y no me dejaban hacer tonterías como edificios que volaban o que se movían. Así que un día al pasar por delante de ESNE, la Escuela Universitaria de Diseño, Innovación y Tecnología, me interesó su programa de animación y decidí probarlo. En seguida vi que era lo que me gustaba, ahí se premiaba lo creativo ante todo, y me enseñaban todo lo que quería aprender. No me arrepiento para nada de haber estudiado arquitectura, pero me alegro de haber encontrado la animación.

Actualmente te encuentras en París estudiando en la escuela Gobelins, considerada la mejor escuela de animación de Europa y una de las mejores del mundo. ¿Qué te aporta esta experiencia?

Bueno, ¿Qué no me aporta?. Estoy rodeado de estudiantes que son todos unos genios, y de los cuales aprendo más que casi con cualquier profesor. Algunos alumnos ya eran profesores de animación antes de empezar aquí. Por otro lado, los profesores son los mejores profesionales del sector: animadores de Dreamworks, Disney… que dan clase que da gusto. Así que es un placer estar en un sitio que te exigen tanto y te rodean de tanto talento, ya que se aprende aunque no quieras.

¿Notas mucha diferencia entre cómo se concibe la animación en España y cómo se concibe en un ámbito internacional?

Pues la mayor diferencia que he encontrado en estos meses que llevo en Francia es el dinero que se mete en la industria. Hay muchísimas producciones de series, cortos y largometrajes haciéndose aquí. Francia junto a Estados Unidos y Japón está en el top de producción de animación a nivel internacional, pero en clase por ejemplo hemos estudiado el trabajo de Sergio Pablos, los diseños de Borja Montoro, y tantos otros animadores españoles. Por lo que talento no falta, solo falta dinero.

Acabamos de entrar en el 2018. ¿Dónde te ves a final de este año? ¿Cuáles son tus planes de futuro?

Pues por ahora me quedan dos años en Gobelins.  ¡Así que no creo que cambie mucho mi año! (risas). Una vez que acabe me gustaría estar varios años trabajando en estudios grandes, trabajando como animador, ya sea 2D o 3D, aprendiendo lo más que pueda para algún día poder dirigir mis propios proyectos, en vez de hacerlos yo solo como ha pasado hasta ahora.

Por último, una pregunta casi obligatoria. ¿En la gala de los Goya nos sorprenderás con algún modelo a lo Lady Gaga o tirarás de algo más clásico?

(Risas) Mi vestido de chuletas de cerdo está en el taller ahora mismo. Os dejará boquiabiertos, ¡Ya veréis!

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