Cierre efervescenteCarlos Pérez de Ziriza 18 julio, 2010 La última jornada del FIB de este año fue, seguramente, la que menos relleno deparó. Imposible fue librarse de esos saldos con los que, ahora que estamos en época de rebajas agresivas, nos obsequia el festival del señor Vince Power (porque la ramplonería de I Blame Coco o The Courteneers no merece otro calificativo), pero al menos la tarde noche deparó bastante más consistencia que el resto del fin de semana, pese a la segunda espantada consecutiva de Lily Allen. Apabullantes estuvieron los catalanes Standstill, sacudiendo con personalidad el escenario verde al caer el sol, merced a una atronadora puesta en escena que conjugó sus mejores argumentos en menos de una hora. ¿Pretenciosos? Quizá, pero ellos al menos se lo pueden permitir. Si Eliseo Subiela decía aquello de que las Mujeres que le hacen volar a uno son las que realmente valen la pena, puede afirmarse que Standstill es uno de esos grupos que, con sus pros y sus contras, consiguen hacer soñar al personal, y eso ya es mas que suficiente tal y como están las cosas. Lo de Two Door Cinema Club también recordó aquellas memorables actuaciones que, de cuando en cuando y casi siempre con un debut bajo el brazo, protagonizaban ciertas bandas en la carpa Fiber FIB. Quizá en un par de años nadie se acuerde de ellos, pero su presente, por mucho hype que lo envuelva, no puede ser más contagioso. Los norirlandeses ofrecieron un set exuberante, arrollador y cien por cien bailable, en el que no sobró absolutamente nada. Jugando todas sus cartas con maestría y ofreciendo una imagen de lo más exultante. Poco pudimos testar sobre la actuación de una Ellie Goulding que prometía poco y, a tenor de lo visto, ofreció aún menos. La ocasión la pintaban calva para acercarse a ver a Juan Antonio Galvañ, o lo que es lo mismo, Parade, quien estuvo brillante pero evidentemente desaprovechado en el marco de un festival. Sus delicadas melodías siempre tendrán mejor acomodo en un recinto cerrado y más recogido. En la balanza de los claroscuros también cabe situar a Foals, tan rítmicos y fibrosos como ostentosamente endeudados con la historia mas reciente del pop. De hecho, las similitudes vocales entre Yannis Philippakis y el joven Robert Smith (The Cure) son en directo aún más escandalosas. Lo que fue de auténtica traca fue lo de Dizzee Rascal. Alejado de su ya antiguo rol de amenazante epítome del grime, el británico es ahora mismo un vendaval escénico que domina con inteligencia los distintos palos del hip hop, desde su verbo más frenético hasta los guiños a la old school, pasando por ciertas licencias azucaradas que sirven, al mismo tiempo, para oxigenar un directo deslumbrante. Apoteósico hubiera sido si De La Soul, ya presentes en el backstage para participar más tarde en el concierto de Gorillaz, hubieran llegado a hacer algún cameo en su arrebatadora función. Y es que no alcanzó el mismo hervor la actuación de la banda de Damon Albarn, pese a su encomiable y entusiasta apuesta (nada que ver con sus dos flojas actuaciones al frente de Blur en el FIB, especialmente la primera, hace once años) por llevar a escena lo que tan bien ha sabido plasmar en sus tres discos, con ayuda de una súper banda integrada por Mick Jones y Paul Simonon (The Clash), Bobby Womack o Tony Allen, amén de los mencionados De La Soul. Al igual que le ocurre a The Good, The Bad & The Queen, su espectáculo, salpicado por continuas idas y venidas de personal y toda clase de coyundas estilísticas, tiene sus evidentes altibajos, y luciría mucho mas en un teatro o un auditorio cerrado. Lo que nació como una banda virtual quizá requiera algo más de rodaje sobre las tablas, aunque nadie puede dudar de su audacia. El bailable funcionalismo de Midnight Juggernauts o Yusek dio carpetazo a una edición del FIB que, pese a la efervescencia de su última jornada, ha sido globalmente de las más flojas que se recuerdan. Hacer Comentario Cancelar RespuestaSu dirección de correo electrónico no será publicada.ComentarioNombre* Email* Sitio Web Guarda mi nombre, correo electrónico y web en este navegador para la próxima vez que comente. Δ