Clásicos en la sombraNando 22 enero, 2009 Se da la circunstancia de que en ciertas ocasiones, con los tiempos que corren lamentablemente cada día más, la excelencia y repercusión mediática son opuestamente proporcionales. Sin ir más allá The Smithereens volvieron anoche a la sala Mirror tras una más que larga ausencia por tierras nacionales, y con buena nota ante un más que aceptable aforo. A pesar de haber obtenido algún “número uno” en las listas norteamericanas a finales de los ochenta de manos de grandes sellos como Capitol, su existencia se vio siempre ensombrecida por gigantones coetáneos como The Paul Collins Beat, Elvis Costello o los primeros R.E.M. No obstante, Pat DiNizio y compañía, tras casi treinta años de trayectoria musical, siguen mostrando química y entrega escénica cual retoños musicales. Y qué demonios, eso es tremendamente admirable. A estas alturas ya no están por la labor de sorprender a nadie y ofrecieron exactamente lo que los más de doscientos incondicionales, tímidos en los comienzos y completamente extasiados en los compases finales, fueron a buscar. Como primer asalto hicieron repaso de pesos medios de su más ferviente vena power-pop como Behind the Wall of Sleep, Drown in My Own Tears o Miles From Nowhere, y aunque algo difuminadas las guitarras de DiNizio y Jim Babjack ante el groove del “nuevo” bajista Severo (The Thrilla) Jornation y el incansable beat de Dennis Diken, fueron más que suficientes para que el personal resistiera el segundo asalto, quizás demasiado extenso. Extenso debido a que acústica en mano y por algunos pequeños problemas técnicos, DiNizio dio paso a los temas más lánguidos del cuarteto, los más románticos, los conquista-chicas. A más de algún melancólico contemplamos teléfono alzado…eh baby, recuerdas esos tiempos?. Especially for You, Spellbound, Since You Went Away y otras ralentizaron en demasía el intermedio, pero fueron la perfecta antesala del último round que los proclamaría vencedores de la noche. De nuevo con los amplis a tope y sin prácticamente respiro Strangers When We Meet, A Girl Like You, Top of the Pops, Cigarrete, In a Lonely Place y Crazy Mixed-Up Kid con el momento mágico de Babjack aporreando la Telecaster entre las primeras filas del público sirvieron de colofón y confirmación de que sin lucir (desmerecidamente) entre los grandes nombres la música, se puede alumbrar más allá de las listas de ventas. Previamente, y por lo observado cuanto menos igualmente recomendables, asistimos a los cañonazos pop de The City Lights. Los australianos fueron por momentos y desde nuestra honesta y respetuosa opinión más brillantes que el cuarteto al que precedían y habrá que seguirlos muy de cerca para la temporada veraniega. Presentando su segundo álbum El Sol, son arrolladores con un directo fulgurante, verbigracia de temas como Get Steady o Here to Stay. Hacer Comentario Cancelar RespuestaSu dirección de correo electrónico no será publicada.ComentarioNombre* Email* Sitio Web Guarda mi nombre, correo electrónico y web en este navegador para la próxima vez que comente. Δ