Éxito por la jeta de otrosQuique Medina 14 septiembre, 2007 Todavía se escribe esto bajo los peligrosos efluvios del alcohol y la emoción, por lo que por sinceridad y subjetivismo no será. Se trataba de embaucar a los amigos artistas para que se metieran “En la piel de otros” y nos enseñaran, sin pudor, esas versiones se cuecen en los entresijos de los locales de ensayo y, por lo que sea, no suelen salir a la luz. Bastaba con unos temerarios pseudopromotores de locuras sónicas como Vinilo Valencia y la buena disposición, siempre, de los músicos de la escena valenciana para que el plan se llevara a cabo. Y sucedió en Flow Club, lugar donde la magia supera a los problemas sonoros, y como antesala de la inauguración de Excusemeclub!- por cierto: exitazo-, lo que ahora, ya digo, con medio cerebro, relato… Comenzó Gilbertástico– que venía sin Mierdas y con un solo teclado y guitarra acústica- porque se tenía que ir a currar; ya que por mi lo ponía ya, como se merece, en lo más alto del cartel. Y como era el desvirgador y las pruebas de sonido habían sido raudas, pues comenzó con problemas en los instrumentos, el sonido y la voz. Pero cuando Gilberto Aubán sube a un escenario poco importan los elementos externos; y así, esa vedette del pop en la que se ha convertido, volvió a hacer gala de desparpajo y sobradez (palabra inventada) ante una audiencia que reconoció, de nuevo, que es lo mejor que se ha criado en la escena desde hacía mucho tiempo. Astrud, Belle&Sebastián, Sakira, “Rafael” Wainwraight y sus adorados Gorky´s son las personalidades que el genio, con piel de cordero, eligió. Jorge Pérez, el de Ciudadano,- que aguardaba gozoso ante Gilberto- subió al escenario y transformó fragilidad en rock. Cara de circunstancias siempre, pero también apego por los escenarios, la estrella de la velada no falló. Con voz curtida y profesionalidad, lo hizo corto aunque sobradamente satisfactorio. “The killing moon” de los Bunnymen y otra que he oído mil veces pero de cuyo título no puedo acordarme- el problema de las crónicas frescas- saciaron a un respetable que ya llenaba más de media sala. A todo esto, y por que las veladas Vinilo no dejan, y pretenden ser, una jamm session, se subió Paco Tamarit (Una Sonrisa Terrible y Serpentina) e hizo la velada, merced a punteados acuáticos improvisados, más memorable si cabe. Ahora venía Guillemka, o el Lou Reed de levante. Nos aseguró que tenía versiones cojonudas que enseñar y no fue insincero. A él le mola rascar la eléctrica a modo a de acústica y recitar, no cantar- ya digo, como a Lou- y estuvo sembrado. Añorando a Kindergarten recitó a los clásicos como La Velvet con «Born to be alive» y se los llevó a su terreno con el “Boys, Boys” de Sabrina intercalado de por medio. Además, «Raspberry Beret» de Prince «loureedizada» y «Señora» de Manuel Alejandro que ya la cantaba, en su día, La Jurado. A Bisiesta se les había avisado de que era electroacústica la causa; vale que es un término ambiguo, pero de ahí a traer bases electrónica…el próximo concierto a lo Dover (por cierto, en Wah Wah el 19 de octubre). Lo cierto es que la entrega del grupo valenciano fue de nota. Con los hermanos Bernardos turnándose a los instrumentos y un sorprendente Álvaro azotando la batería y cantando a la vez, fue un gustazo. Víctor presumió de fans y voz rota y así, que anoche eran tres, se sacaron de la manga versiones de La Habitación Roja, Osip Brik o El Hombre Burbuja entre otras. Y entre bambalinas Jordi Sapena (Intempo) veía con temor como, después del despliegue de cables, le tocaba a él el amedrentante honor de blander en solitario la acústica. Manolo Tarancón ya debía estar por la quinta copa en la boda que le había impedido acompañar a su amigo gandiense en el escenario cuando el chaval, con pinta de rockero, ya había disipado toda duda. Black Rebel Motorcycle Club y Neil Young le sirvieron, entre otras, para ganarse el respeto de propios, extraños y compañeros de- aunque no de para vivir- profesión. Ganas hay de verlo junto a su banda, Intempo, y será por cierto el día 29 en el Festival Vinilo Valencia. A todo esto se me acercaba Vladimir Dynamo, que no es otro que Dani, y me dice que los de Dwomo han visto el percal y se quieren apuntar a la fiesta. Lo que decía, brutal. Pero primero iban los de Iba Andando. Dos acústicas, bajo eléctrico y bongos (o bonguitos) el experimento fue correcto. Lemonheadas no faltó, claro; pero, Malahora, El Niño Gusano («Pelicano») y, sobre todo, una session final de “Santos que yo te pinte” (que no pinté) de Los Planetas a la que se unió el propio Jordi Intenpo y los improvisados, o no, amigos de Kepler encandilaron a un público para el que el nombre y apellido de esta banda ya no es desconocido. Y Dwomo se empeñó en tocar y nosotros tan contentos. Presumiendo de simpatía y buen rollo se subió el dúo a las maltrechas tablas del club para regalarnos, con instrumentos prestados, su maravillosa versión de José Luis Perales en inglés (“¿Libertad?”) y otra que no me acuerdo. Genial. Cerraban, y como ya viene siendo costumbre en estos contubernios Vinilo, Noissiness. No podían tocar “Fireflies”- cuyo video en breves en youtube- pero no escondieron anhelos por Smashing Pumpkins y el rock bien hecho y con cajón, pandereta y dos acústicas electrificadas chaparon con un “Personal Jesús” más que personal. Luego picharon Los Átomos, cada uno en su estilo, y acabaron con las existencias alcohólicas del local y la paciencia de las camareras. Pero es que luego el éxito también sucedió en la esplendorosa apertura de Excusemeclub! y de la mano y la maleta de discos de Jeff Automatic y del propio Vladimir. Pero eso ya que lo relate Dynamo… ¡ÁLBUM FOTOGRÁFICO DE LO SUCEDIDO EN!: www.carlosbartual.com/140907flow.html ¡Y MÁS FOTOS EN NUESTRA GALERÍA! (Esta vez de la mano de Andrés Verdeguer) http://www.vinilovalencia.com/albums.php?id=13 Hacer Comentario Cancelar RespuestaSu dirección de correo electrónico no será publicada.ComentarioNombre* Email* Sitio Web Guarda mi nombre, correo electrónico y web en este navegador para la próxima vez que comente. Δ