Fuego sobre el terreno de juegoQuique Medina 14 mayo, 2009 “Hemos perdido contra el mejor equipo del mundo”. Si el Athletic tiene que quedarse con la satisfacción de haber llegado a una final y jugar el año que viene la Supercopa y la UEFA (dios quiera que no contra en Valencia); no menos afortunados debieron sentirse los componentes de Zodiacs al congregar a poco más de cien enfervorecidos leones (muchos de ellos cachorros) aquel jueves después de que el Barca se proclamara rei de copes a pocos metros de la sala donde hoy ellos actuaban. Ignacio Garbayo, Miguel Guzmán y Lasz Anasagasti bien saben, después de algunas canas y cuatro discos de afilada factura, que los conciertos hay que empezarlos a muerte, como si fuera la única final en 24 años… y quién sabe si la última. Así que, absurdas introducciones acústicas de “The Final count down” a parte, aquello brilló con potencia solar desde el primer riff de “Un millón de pájaros”. Comenzó así un aluvión de entrega y persuasión guitarrera en el que se convirtió la primera parte de un encuentro protagonizado por ese nuevo disco que se hace llamar, acertadamente, 3, 2, 1. Rock&roll, sixtie, surf y, sobre todo, fresquísimo powerpop que convirtieron su directo en una de esas cosas que hacen ¡bum! La incandescente “Fuego en el aire”, “En Saturno”, Carretera al norte” y “Llegan las chicas” sonaron como verdaderos, sencillos e infalibles tiros. «Roky Erickson», que también formó parte de esta primera terna, nos mostró el lado psicodélico y flotante del grupo de Getxo. El cambio de campos llegaba con “Fuera de control”, de su anterior disco (Zodicas). Jugando por estos lares se les veía su rama más cercana al mainstream y el que dice Tequila dice Pereza… Ojalá todo lo comercial fuera únicamente Pereza o Tequila (y cuatro más)… Ojalá Zodiacs sean comerciales en poco tiempo. Ignacio ya se había tornado en hombre lobo y la afición, en las primeras filas, ya alucinaba y se zarandeaba de lo lindo creyendo estar inmersa en una discoteca de Brighton para cuando aquello concluía con idéntica intensidad pero mirando atrás en la discografía e hilando, de seguido, torpedos sónicos como “Estimulantes”, “Pequeña idiota” y “Nada sabe igual”. Que Supernova telonéen a los vizcaínos en este minitour levantino que los norteños se están marcando no obedece a casualidades. Si Zodiacs usan el powerpop como una copa de balón en la que se mezclan el sixtie, el surf y el rock, los valencianos hicieron lo propio – y pese a contratiempos de en la formación y la escasa media hora que actuaron-, pero dejando meridiano que es el punk y el desparpajo su main ingredient. Pero vamos, que al fin y al cabo son dos ejemplos de sobresaliente rock en castellano. Dos equipazos jugaron a pocos metros de Mestalla. Hacer Comentario Cancelar RespuestaSu dirección de correo electrónico no será publicada.ComentarioNombre* Email* Sitio Web Guarda mi nombre, correo electrónico y web en este navegador para la próxima vez que comente. Δ