Josh Rouse: Noche cálida de inviernoDavid Aguilera (Fotos: D. Aguilera) 3 diciembre, 2010 Era toda una incertidumbre si la doble sesión programada para dos días consecutivos en la sala El Loco se quedaría grande para Josh Rouse. El cartel anunciaba un concierto con aforo limitado a las 200 butacas que se dispondrían para la ocasión. Hacía meses que no se dejaba ver en directo por Valencia este estadounidense con singular biografía a sus espaldas: por amor decidió trasladar su residencia a la costa levantina, donde daría paso a casi una segunda parte en su carrera musical tras el éxito de sus anteriores trabajos en tierras americanas. La excusa para el concierto era la presentación de su último disco de estudio, El turista, donde Josh opta por experimentar y fusionar a sus tradicionales influencias folk pop unos aires de samba brasileña y bossa nova. Funcionase o no esta mezcla llegaba la hora de presentarlo en directo, aunque ya hubiese tocado en pasadas ocasiones alguna canción del citado álbum. Conforme se acercaba la hora de comienzo las butacas comenzaban a ocuparse teniendo gran parte de los asistentes que optar por ver el concierto de pie. Y es que a día de hoy uno de los recursos más efectivos para promocionar un grupo o una canción es mediante los anuncios televisivos, y Josh no iba a ser menos. Su acompañamiento musical con «Quiet town» al anuncio de Fenosa ha propiciado el acercamiento de su música a un público mucho más amplio, hecho que posiblemente ayudó a abarrotar El Loco la pasada noche del viernes (y supongo que también el sábado). Con el entusiasmo palpable en el ambiente Josh Rouse decidió salir al escenario junto a su guitarra acústica acompañado por sus músicos y amigos Xema Fuertes a la guitarra acústica y Caio Bellveser al contrabajo (ambos integrantes de Ciudadano y Maderita, y que también acompañan a Alondra Bentley en sus conciertos). No hizo falta percusión alguna para dar brillo a un concierto que a pesar de su ausencia supo deslumbrar. Optó por un repertorio muy completo en el que fueron intercalando temas de sus discos más antiguos (magníficas sonaron “Love vibration” o “Winter in the Hamptons”) junto a canciones de sus trabajos más recientes ya estando afincado en España como “Sweetie” o “Nice to fit in”, sin olvidar obviamente su último disco (“Lemon tree” o “I will live on islands”). En las primeras canciones Josh parecía mostrarse un poco nervioso, quizás por la presión de presentar ante su ahora segunda ciudad su último disco, concierto que generaba gran expectación. Pero no tardó en dejar preocupaciones de lado y sacar a relucir el Josh más adorable y encantador. Él mismo reconoció que no estaba siendo muy hablador (resulta que como dijo no sabe contar chistes más que en inglés). No obstante, su cautivadora sonrisa junto a breves y puntuales comentarios en un logrado castellano fueron más que suficientes para meterse al público en el bolsillo. Los asistentes disfrutaban, y las complacientes miradas que establecían los músicos entre sí parecía indicar que ellos también. Incluso tuvieron el detalle de desconectar sus guitarras y bajar del escenario para entre el público tocar un tema que fue muy sentido entre todos. Y no tuvieron suficiente con una vez, tras dos o tres canciones volvieron a bajar para entregarse, en esta ocasión en el lateral de la sala, a un público que ya tenían ganado desde hacía mucho. El concierto iba acercándose a su fin. Tras poco más de una hora de concierto, Josh y compañía se retiraron al backstage para entre aplausos y eufóricos gritos de alabanza volver a aparecer para gastar su último aliento. “Quiet town” fue posiblemente la más disfrutada (y esperada) y dió paso a “Valencia”, la última canción de la noche con la que Josh Rouse rinde su tributo más personal a la ciudad donde ha vivido sus últimos años. Como los grandes actores en el teatro tras una buena función, Josh, Xema y Caio cogidos de la espalda honraron con una reverencia a modo de agradecimiento y colosal despedida a los emocionados presentes. Y así fue como con una palpable sonrisa en la cara fuimos desalojando la sala tras una agradable noche de concierto para recordar. Hacer Comentario Cancelar RespuestaSu dirección de correo electrónico no será publicada.ComentarioNombre* Email* Sitio Web Guarda mi nombre, correo electrónico y web en este navegador para la próxima vez que comente. Δ