Grupo: Facto Delafé y las Flores Azules, Tachenko y Clovis
Sala: Heineken Madrid

Tres escalones de un podio. Eso fue la 6ª edición del Low Club on Stage. Como si de la final de una competición se tratara, los tres ganadores fueron tocando, del 3º al 1º.

En esta competición el 3er peldaño le correspondió a Clovis. Sólo había tenido ocasión de verlos una vez en el Summercase del 2006 y, sin duda, el entorno de la Heineken les favorecía, más recogido e intimista para apreciar las bonitas melodías y letras.

También se pudieron escuchar nuevos registros de guitarras de la mano de Fino, como algunas distorsiones planeteras, o algunos punteos; siempre con gafas de sol. Llegaban a la calle Princesa con un nuevo disco Bajo la influencia, por esto, su repertorio se centró sobre todo este nuevo trabajo. Sin embargo, la mejor canción fue «Mundo», una imprescindible del anterior disco que dejaron casi para cerrar.

Un poco más arriba, en el segundo escalón, estaban Tachenko. Los zaragozanos traían también un nuevo trabajo Esta vida pide otra. Como demostraron, un trabajo que supone un paso adelante en su carrera.

Sobre el escenario, un cambio para los más iniciados: Sergio Vinadé, bigote y voz cantante de Tachenko había pasado a un lateral. Desde un lugar más panorámica, Sergio bromeaba entre canciones sobre el Tachenko de verdad “feo por fuera pero muy guapo por dentro”. Lo suyo es pop de altura, y me atrevo a afirmar que Tachenko, además de encontrarse en una excelente forma con conciertos muy rodados, está entre los mejores grupos de Pop (con mayúsculas) nacionales.

En lo más alto, en el puesto de honor, sin ninguna duda, están Facto Delafé y las Flores Azules. Un trío catalán que raro es ya el que no los conozca. Aunque los escucho desde hace tiempo, Julio Ruiz se encargó de ello, sólo los había visto una vez en un escenario. Y me volvieron a sorprender, me gustaron más, tanto, que creo que he llegado a entender a la Juani.

El pasado jueves se salieron. Salieron a por el primer puesto sabiéndose campeones y saltaron hasta tocar el cielo. Todos lo que allí estuvimos saltamos con ellos y nos fuimos siendo mejores personas que cuando habíamos entrado (yo por lo menos). Unas canciones convertidas en hit («Mar el poder del mar», «Sólo palabras», «El Indio»…) se sucedían unas a otras mientras el público las coreaba. Globos gigantes, confetis, burbujas de jabón, bailes y polvos de talco… convirtieron el concierto en una experiencia. Así que, háganse un favor, si Facto Delafé va a su ciudad, vayan a verlos.

Los encargados de colgar las medallas fueron la organización del Low. Cada nuevo cartel que presentan nos dan una alegría. Gracias a ellos, para ellos no una medalla, tres.

* * * * *
AQUÍ MI BLOG
http://fiestaenelasteroide.blogspot.com

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.