Más empaque, mejor calidadTomi Hervás 24 abril, 2008 Llegamos 30 minutos antes de la hora señalada como comienzo del show, y poco a poco vimos como la sala Greenspace se iba llenando hasta casi su totalidad. No era la primera vez que asistía a un concierto de Lori Meyers, por lo que ya conocía de antemano lo que significa ver a los de Granada encima de un escenario. Pero esta vez fue todavía mejor. Media hora más tarde de lo estipulado, la banda pisaba el escenario con impuntualidad española, entre los aplausos de un público tan joven (o más) que los propios artistas. Público que, por cierto, estuvo a la altura de las circunstancias durante toda la velada. A la alineación titular se unían Miguel, guitarra y teclado, y Antonio, percusión. Seis en total para presentarnos su recién salido del horno 'Cronolánea', uno de esos discos que crecen con las escuchas, o como diría un amigo mío , un “grower”. Y así fue como empezaron, con los primeros acordes de su nuevo disco y con un Noni, entregadísimo de principio a fin. En mi opinión uno de los mejores frontmen del panorama nacional. Uno tras otro fueron desgranando los temas de su último trabajo, cuyas canciones no desentonan en directo con las de sus dos discos anteriores. Así pues, la, cada vez mejor voz de un simpático Noni cantaba himnos de la talla de “Dilema” o “Tokio ya no nos quiere” (una de las más celebradas) intercalados con temas nuevos como “Luces de neón” o la genial “Alta fidelidad”. Todo sonaba compacto y perfecto. Y es que con un repertorio tan impresionante de canciones como el suyo, lo mejor es rendirse ante ellos y disfrutar. Sentía especial curiosidad por escuchar en directo la voz de Alejandro, compositor y también cantante de tres de las canciones de Cronolánea, y he de admitir que me impresionó gratamente con esa voz más cercana al country que contrastaba con el registro más roquero de Noni. Otra de las sorpresas agradables de la noche fue el especial protagonismo de la percusión y el piano, que otorgaron al directo más empaque, mejor calidad. Tres bises más tarde y un final apoteósico con “Viaje de estudios” me dirigía hacia la salida con la sensación de haber presenciado un gran concierto, cuando de pasada escuché a dos amigos comentando lo sucedido: – Ha estado muy bien… – Sí, se parecen mucho a “nosequién”… Poco me faltó para acercarme al segundo y recriminarle: “Basta ya de comparaciones, Lori Meyers son Lori Meyers”. Hacer Comentario Cancelar RespuestaSu dirección de correo electrónico no será publicada.ComentarioNombre* Email* Sitio Web Guarda mi nombre, correo electrónico y web en este navegador para la próxima vez que comente. Δ