Grupo: Manel
Sala: El Loco

El día de sant Jordi ponía en bandeja dos conciertos ineludibles. The Wave Pictures y, después, Manel, uno tras otro. Primero el rock llegado desde Londres, que pese a ser novedad bien podía enlazarse al eslabón de los míticos The Clash, y luego el pop en catalán que empieza a destacar más allá de las fronteras naturales de la lengua y la ideología, sobre todo, con los mallorquines Antònia Font y, ahora, con los debutantes Manel, que saliendo desde Barcelona con su primer álbum, Els millors professor europeus, están haciendo un buen puñado de kilómetros por méritos propios.

Tras soborear los dos conciertos se provocaban algunas reflexiones. Si la música de los Wave Pictures debería suponer toda una revelación, esto parece hoy imposible y no por falta de calidad, porque seguro si su Instant Cofee Baby hubiese visto la luz hace poco menos de 30 años el paso del tiempo no le habría quitado la vigencia que le ha llevado hoy, entre otras cosas, a alcanzar la modesta distinción de disco del año del pasado 2008 para esta revista digital. Cuestión de coordenadas temporales, de vez en cuando la música viene a demostrar que en esto no está todo inventado. Y la mejor prueba de ello se puede estar viviendo ahora en estos momentos con el pop hecho desde los territorios de lengua catalana con grupos como Antònia Font, Mishima o estos Manel cuyo con concierto en El Loco es del que ahora toca escribir.

Manel es el folk y la luminosidad del pop hecho desde esta orilla del Mediterráneo. Demostraron que no les hace falta subir el tono para llegar a un importante público, el que llenó El Loco como suele ser en las grandes citas. Esa fue la primera y grata sorpresa. Ver la sala a rebosar cuando faltaban escasos minutos para el comienzo de un concierto en el que cada canción fue como un pequeño y plácido cuento.

Martí Maymó (bajo), Roger Padilla (guitarra), Arnau Vallvé (batería) y Guillem Gisbert (voz, bandolina y armónica), éste como introductor, empezaron con Nit freda per a ser abril #aunque no era precisamente la más oportuna por el calor# ya metiéndose al público en el bosillo, aunque eso, porque ya estaba de su parte, era lo más fácil, y haciéndoles sonreír.

Fue una hora de concierto y un bis de lo más popular, tal vez demasiado. Con sólo un álbum, el del debut, la afición no dejó de tararear ninguna de las canciones. Todas ellas cercanas, cotidianas y destilando felicidad, positivismo y una visión que toma la vida de frente. Debe ser eso la luminosidad mediterránea. Sin excesos de ruidos, todo sonidos agradables y armonías vocales para alegrar al más pintado.

Pasaron por todos los capítulos de Els millors professor europeus, y entre los que destacaron Roma, El guapos són els raros, Pla quinquenal o la magnífica versión que han hecho del Common People de los Pulp y que ellos han titulado La gent normal. y acabaron en un exceso de comunión con Corrandes de la parella estable invitando al personal a rimar con el «ens ha costat Déu i ajuda arribar fins aquí» y la gran ovación se la llevó el espontáneo que cantó «per als que els dona vergonya si som un país, ens ha costat Déu i ajuda arribar fins aquí» y ya remataron, porque la gente pedía «un altra cançoneta», con la versión de aquel tema de Shakira con Alejandro Sanz.

La sensación era esa, que a la nueva era del pop hecho en catalán le queda mucho más por hacer, decir y cantar, con esa luminosidad y esa felicidad que sin empalagos se destila desde esta orilla del Mediterráneo.

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