Grupo: Vinilove Festival
Sala: Teruel

El pasado fin de semana el panorama musical español estuvo volcado con el evento estrella del mes de Junio que no era otro que el Sónar de Barcelona. Festival archiconocido, referente de la música electrónica y experimental que aglutina grupos y tendencias de todo el mundo. Un auténtico reclamo para modernos, nostálgicos de Kraftwerk, maquinetos venidos a más y otras gentes del lugar y parte de Europa. Sin embargo algo mas al sur otro evento despertó nuestra curiosidad y curiosos que somos allí nos plantamos. Al parecer Teruel existe y allí que fuimos a comprobarlo.

Ya un mes antes de que el VINILOVE abriera sus puertas el Heraldo de Aragón calificó la iniciativa de “la audacia de unos indies locos”. La Frontera entre audacia y temeridad es a menuda difusa. Como La Frontera entre valentía y locura. Digamos pues que este festival tuvo de ambas a partes iguales.

Podríamos hablar de lo que hubo antes del festival, de esos 100.000 eurazos comprometidos por cuatro chavales, de ese cartelazo lleno de fe, de ese sueño de traer a 5.000 personas a Teruel. Pero más cerca del festival hablaremos de ese diluvio que cayó el viernes por la mañana en la zona que si dejó la ciudad totalmente encharcada; imaginen como quedó el escenario “al aire libre”. A última hora de la mañana la mesa de sonido del escenario grande flotaba entre chispas por el recinto que debía haber acogido al grueso del festival y las nubes negras pasaron del cielo al ánimo de la organización que estuvo tentada de cancelar todo el evento. Eso no es temeridad ni locura. Todos los que llegamos de lejos agradecemos su valentía.

+ VIERNES

Las lluvias removieron todo el festi. Mientras los campistas llegaban al campo de refugiados que hacía las veces de zona de acampada Polock probaban el sonido en la carpa que se había habilitado como nuevo escenario principal. Nueva mesa, nuevo escenario y nuevos ánimos. An Astronaut se había caído ya del cartel y los valencianos con el sol todavía en ese cielo que tan mal se había portado por la mañana terminaban de probar el sonido. “No tocamos hasta las 21:00” nos dijo Papu. Mi reloj marcaba las 19:30. De vuelta al coche las palabras de Tomi sonaron como escritas en las tablas de la ley: “no queda sino mamarnos vivos”.

Resulta que el Vinilove es un festival con una propuesta excelente. Alrededor del recinto tienes todo lo que necesitas para disfrutar de un gran finde de música, un parking gigante en el que puedes guardar tus cosas (comida, botellón, la chupa, red Bulls, hielos…); una piscina inmensa en la que sólo me bañé yo; cientos de metros cuadrados de césped donde si el tiempo hubiese acompañado la gente podría haber dado rienda suelta a ese amor festivalero que tanto gusta; hielos toda la noche en la gasolinera de al lado y una zona de acampada al lado de la piscina que daba auténtica pena; pero… ¿quién va a un festival a dormir? Nosotros lo hicimos en un hotel… apúntenlo.

Pero entremos en materia, a las 21:00 Polock apuraba sus copas, carteles de “aquí te pillo, aquí temazo” se repartían por el público y unos minutos mas tarde saltaron al escenario. En los días mas largos del año, las nueve de la noche todavía son las nueve de la tarde y aunque la luz del día anulaba la de los focos, los valencianos comenzaron a sonar. Y todo hay que decirlo: sonaron muy bien. Los cambios en la mesa de sonido fueron los correctos y solo algún que otro concierto a última hora no estuvo a la altura en cuestión de sonido. «High on Life» (que se ha colado en muchas de las listas propuestas para este verano), «Nice to meet you» o «Sometimes» que nos recuerda a los franceses Phoenix fueron atrayendo al escaso público que en aquel momento había por el recinto y con «Fireworks» la gente comenzó a bailar. La cosa se enderezaba. Bien Polock y bien Vinilove.

Con los valencianos recogiendo nos enteramos de que Margarita se pasaba al sábado así que el siguiente era Maga. Apuramos copas y peregrinamos a nuestra propia meca para volver con mas marcha en el cuerpo y mas alcohol en las venas. En torno a las 22:30 Maga rompió el silencio. Maga ha iniciado también su propia peregrinación, pero ellos hacia el rock. Con cada concierto sus temas clásicos desaparecen para renacer envueltos en riffs de guitarra y golpes sordos de batería. Todos aquellos samplers y aquel sonido evocador ha dejado paso al virtuosismo de estos músicos, auténticas malas bestias, que reinventan cada canción y logran que, si cabe, te gusten aún mas. Sal y otras historias es un disco redondo (no busco la broma fácil, hace tiempo que no tengo un disco en la mano, ¡gracias Internet!) empieza soberbio y termina inmejorable y esa perfección la trasladan al escenario una y otra vez. Y con esta es la tercera vez que veo a los sevillanos con su nuevo trabajo, desde febrero. Pero ya en el escenario del Vinilove, canciones de siempre en clave de rock se fundieron con temas nuevos, “Astrolabios” sublime al final con muchísima caña guitarrera, “La balsa” entre luces rosas y verdes o “Hasta despertar”.

Arizona Baby, tuvo el honor de ver como la sala se empezaba a llenar. Los vallisoletanos mas folk sonaron de muerte dando una lección de directo y pese a que su rollo no es el mío no hay duda de que son un grupo a tener en cuenta. La gente rebasaba ya la mesa de sonido mientras estos peludos de camisas con floripondios daban caña con sus guitarreos.

La espera hasta Love Of Lesbian se hizo muy amena, el DJ pinchó unos temazos cojonudos hasta que por fin, a la 1:30, con una hora y media de retraso y habiendo retirado a dos grupos del cartel subieron al escenario los ya no tan chicos de LOL. No les aburriré con el outfit, baste decir que la oscuridad reinaba en el escenario cuando “Allí donde solíamos gritar” comenzó a sonar. Ni que decir tiene que por aquel entonces todo Dios que se había acercado al Vinilove estaba ahora mismo bajo el “casal faller” dandolo todo. “Las malas lenguas”, “Segundo asalto” o “Universos Infinitos” sonaban uno tras otro. Santi Balmes no soltaba el micro y la gente lo agradecía, como él mismo agradecía la iniciativa de los cuatro “locos del vinilove”. LOL son hoy por hoy uno de los más grandes y no tienen problemas en demostrarlo en el escenario. A pesar de lo añejo del grupo, de haber emulado a Parl Jam y de tener siete discos en las tiendas, sus directos y su presencia de este año me recuerdan al pasado año de Vetusta, concierto tras concierto, bordando actuaciones y demostrando que no sólo tienen un directo espléndido, una lírica perfecta y un gran sonido, cuentan además con una legión de fans allá donde vayan que les aúpan a lo mas alto y eso, en Madrid o en Teruel, se nota. “1999” arrancó después de una impresionante intro, “la niña imantada”, “carta a todas tus catástrofes” y por fin “Club de fans de John Boy”. Aún hubo tiempo de algunos bises “me amo” y “Houston tenemos un problema” para acabar con “algunas plantas” por supuesto con su bailecito incluido.

A modo LOL “habemus Djs”. El tiempo del rock en vivo se había acabado y entramos en la era del sonido de lata. Bilbadino estaba en la mesa y si con su actuación se hubiese acabado el día me habría ido a casa con un gran sabor de boca. No dejó de poner temazos espléndidos, Underworld, Great Dj de The Ting Tings, Mr Brightside the los Killers, Lets go Surfin de The Drums que tarareé tooodo el festi.

Pero no, después de Bilbadino (excelente una vez mas), llegó Chimo Bayo. Honremos a la verdad, CB es un tipo (ahora gordo) que se pone una armadura del Quasar (los mas jóvenes no sabréis de que hablo) y trata de hacer algo de música con sus mezclas y haciendo gala de una serie de permutaciones de 7 elementos tomados de 2 en 2, a saber: «Yeah – Exta si – Exta no – Bombas Bombas – Huh hah – Hey – Asi me gusta a mi», consigue que un montón de gente se esfuerce por bailar. Las luces, el eco y destrozar los equipos pidiendo mas watios (la organización tuvo que cambiarlos de un día para otro gracias a este genio) ayudan en su empresa. Para mi, se podría haber quedado en ese apartamentito pequeño en Picassent en el que estuvo una temporadita.

+ SÁBADO

La mañana del sábado (hasta que no comes no es por la tarde) se presentaba interesante. Malito, Vladimir Dynamo y Chema Rey pinchaban en la plaza del torico y allí que nos fuimos con nuestra escasa resaca (gracias espidifén), el sol brillaba, una ruta de caña y tapa por 1€ nos esperaba y nos sentíamos jóvenes y guapos. Al llegar a la plaza Dani Dynamo se esforzaba por pinchar algo bailable; un montón de cadáveres con gafas de sol se amontonaban en las terrazas y como allá donde fueres haz lo que vieres, nos unimos a ese panorama. Con mas hambre que sed, abordamos la ruta de tapa y caña pero nuestros cuerpos pedían algo más que un “pinchito”. Una comilona más tarde volvimos a la plaza y Chema Rey sobre las tablas había conseguido levantar a los muertos. Pacharanes en mano nos unimos al baile de muertos vivientes hasta que el sol cayó por detrás de los edificios. Antes de que los muertos dejaran de caminar, cogimos nuestras copas y nos arrastramos hasta el hotel a sestear.

Al entrar al recinto (algunas horas mas tarde) Chinarro ya daba vueltas sobre el escenario probando sonido. A Javi Vega no se le veía muy contento con el equipo y todavía había poco público bajo la carpa.

Margarita había apurado poco antes el concierto que no pudo dar el viernes y poco sabemos de que pasó con De Vito. Lo que si está claro es que tan pronto como la voz de Anotonio Luque sonó por el equipo la carpa se empezó a llenar poniendoselo más fácil a Templeton que hizo de “entremés” para lo mas gordo del festi que aún estaba por llegar.

Poco antes de empezar Víctor, ex – Intempo y ahora frontman de LHR se movía inquieto por el escenario. Probaba sin parar guitarras y bajos y no estaba nada conforme, poco después me confesó que arriba todo sonaba fatal pero abajo todo sonaba de cine… nos alegramos de que así fuera porque tan pronto como LHR subió al escenario empezó la caña.

No voy a extenderme en halagos para LHR. Quien me conoce ya sabe lo que son para Vinilo Valencia y para mi en concreto. Si diré que LHR dio un concierto para el público, para su público, para los que les conocen y cantan sus canciones. Porque habiendo sacado un disco de luces y sombras (con temazos que eché de menos como No Deberías) y en un concierto de 16 canciones tocar solo 5 del último les hace muy grandes. En cualquier caso, yo las habría bailado todas.


Su fiesta empezó con “Mi habitación” dejando claro por donde iban los tiros, “Agujeros Negros” y “Scandinavia” con la que a los átomos nos entran ganas de hablar por la radio… El combo de temas de siempre, especialmente del Nuevos Tiempos (que precisamente sonó después de «Días de Vino y Rosas» y «La noche se vuelve a encender» de Universal se sucedía y en medio del mundial en el que estamos no podían dejar de tocar “Nunca ganaremos el mundial” en el que los más futboleros la cantaron con su propia letra. “Voy a Hacerte Recordar” dio paso a “Van a por nosotros” y de ahí a “Febrero” que como dijo Jorge es un jodido Hit, es fresca, es alegre y que coño! Nos mola!! Después de “La Edad de Oro” llegó “El Eje del Mal” con la que siempre recordaré la actuación de Pau y Jorge en nuestro aniversario conmigo recien llegado tras 26 horas de viaje directo del auténtico eje del mal. Para terminar el bolo se guardaron “Cajas Tristes” auténtico temazo de Universal mientras el público ya por entonces lo daba todo, espontáneos haciendo coros, grupis, fotógrafos y de nuevo espontáneos esta vez placados y volando a lo Jazzy Jazz se desgañitaban bajo esa carpa que nunca superó las 1000 almas. Todos esperabamos un cierre romántico a lo “No Deberías” pero Jorge que se había abierto la camisa y con los ojos muy abiertos dijo que esta vez la cosa iba a acabar a lo grande grande, y así fue, tres acordes mas tarde todos los excadáveres, ahora realmente animados, cantaban “Crónico” que como fin de fiesta es mas una invitación a seguir la noche, y así fue.

No recuerdo muy bien con quien si con Gato! O con Smart los mejores temazos indies volvieron a sonar en la carpa y bailamos dentro y bebimos fuera hasta que se nos cruzaron los cables y empezamos a beber dentro y bailar fuera (mas por entrar en calor que por otra cosa). Mientras mano a mano con LHR, gintonics y calimochos (curiosa mezcla) se sucedían en mis manos hasta que vi que Dani, esta vez Bloody Mir Dinamek subía al escenario. “No voy a pinchar nada Indie” me adivirtió poco antes, y así fue pero a nosotros ya nos daba todo igual.

+ EPÍLOGO

Después de un avión, un coche, una tormenta perfecta, grupos cancelados, poca gente, mucho alcohol, poca comida y mas alcohol… después de que la organización nos dijera que estuvieron a punto de suspender, después de un baño a 12º, después de mucha música de la buena, los átomos que allí estabamos, Tomi y yo. No teníamos nada que objetar a aquel festival.

Al día siguiente, de nuevo sin resaca por la mejor compra del festi (espidifen sobres 600mg), hacíamos balance. ¿Es posible arrastrar a 5000 personas a Teruel para un festival Indie? No lo sabemos, lo que si sabemos es que todo podría haberse ido a la mierda antes de empezar y la valentía de estos cuatro tios nos empujó para disfrutar de un grandísimo festi con algunos de los mejores grupos nacionales.

Más patrocinadores, una marca de cerveza, mejor tiempo, una zona de acampada en condiciones, mucha mas promo y la experiencia de este año son algunas de las cosas que deberán tener en cuenta. Esperamos que 2011 cuente con el Vinilove. Nosotros contamos con él.

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